No es la primera vez que una circunferencia protagoniza un puzle, de hecho hasta cierto punto resulta un concepto bastante trillado, aunque como tal siempre es agradable asumir el reto de no dejar la esfera mientras paseamos por coloridos campos poligonales.
Lo que si no es muy común es que este tipo de juegos se paseen a sus anchas por un ordenador y es que tratar de controlar la esfera con el teclado no suena para nada fácil, ojalá y se pueda con cualquier Gamepad, pues de lo contario resultaría muy engorroso.
Claro que la pequeña esfera demuestra ser muy poli funcional ya que en varias ocasiones ella misma se encargará de “armar” la plataforma sobre la que deberemos pasar; el concepto se ve bastante original en ese sentido.
Spectraball le apunta a un estilo que no parece conocer limite, a lo mejor le funcionaría de manera más agradable en una plataforma como Wii, pero los ordenadores siguen demostrando que en variedad ellos son los “reyes”.