JUGABILIDAD - Juiced 2 -
El juego resulta enormemente dinámico y posee una gran variedad de opciones. Es cierto que no supone una gran novedad y tira en gran parte de conceptos ya inventados, pero aún así los utiliza de forma muy acertada.
Sin embargo, sí se ha añadido un factor que lo diferencia de otros títulos: el concepto de ADN del jugador. Esta innovación consiste en una especie de medidor de tu personalidad en las carreras. Hay muchas formas de ganar una carrera en Juiced 2: podemos frenar en las curvas y tomarlas sin rozar paredes ni a otros vehículos, podemos conducir al máximos y empujar a nuestros contrincantes, hacer mucho uso del derrape… las opciones son innumerables y condicionaran nuestro ADN, lo que formara un perfil de nuestra personalidad. Gracias a esto también podemos saber cómo conducen nuestros contrincantes, de los que podremos ver su ADN, y meditar como enfrentarnos a ellos.
El mayor punto a favor del ADN es el temperamento que le aporta al título, es decir, su ya famosa personalidad.
Por otra parte, el juego nos proporciona un enorme abanico de posibilidades. A la hora de crear a nuestro protagonista, de maquear nuestro coche, de aplicar mejoras, de abordar las diferentes carreras… Cada carrera es diferente. Hay luchas entre bandas, competiciones de derrapes, pruebas eliminatorias, de resistencia… La estrategia en cada una cambia y nuestra forma de afrontarlas también.
El problema es precisamente que debido a esa variedad, es muy complicado adaptarse a cada situación y el juego se hace realmente difícil en algunas ocasiones.
Es realmente complicado hacerse con los mandos y aprender a hacer correctamente los derrapes y los giros. No por que haya muchas teclas o sean complicadas, sino por que es difícil controlar el vehículo y llegar a dominarlo. Al principio es especialmente difícil y frustrante. Una vez que dominemos la conducción, cada prueba seguirá suponiendo un auténtico desafío.
Se echa de menos la inclusión de un medidor de dificultad que podamos ajustar, pues algunas pruebas resultan realmente imposibles.
Son especialmente molestas las pruebas para las mejoras. Y es que para comprar mejoras para nuestro coche (mejoras de conducción, no estéticas) hay que pasar antes unas pruebas realmente complicadas y en ocasiones algo tediosas.
La dificultad, algo desmedida, puede provocar que algunos jugadores abandonen el juego a mitad ante la imposibilidad de pasar algunas pantallas. Para los jugadores más experimentados no será ningún inconveniente, pero sí para el resto.
Pese a la dificultad elevada, el juego puede pasarse con mucho esfuerzo y concentración. Nuestros competidores, dotados de una inteligencia artificial bastante lograda, nos acompañaran a lo largo de todas las pruebas y lograrán que cada prueba sea un autentico pique entre corredores.
Así pues, ganar una carrera no es tarea fácil y tendremos que correr la misma pista varias veces hasta que logremos salir victoriosos. Esto provoca que el juego tenga una duración bastante elevada. En realidad podemos seguir jugando todo el tiempo que deseemos, pues la variedad de pistas es enorme.
DIVERSIÓN - Juiced 2 -
Juiced 2 es un juego que provoca emociones. Sus innumerables opciones y sus variadas misiones consiguen que sea realmente difícil abandonar el juego a mitad.
Las carreras son trepidantes y pondrán a prueba nuestros reflejos manejando coches muy diferentes. La estética irradia dinamismo y consigue un nivel de implicación en la historia enorme.
Aunque plantea una doble moralidad algo contradictoria. Por un lado el juego pretende dar la imagen de “rebelde” y por otro está lleno de mensajes escritos de “se buen chico”. Por poner un ejemplo, podemos personalizar las matrículas con los nombres que queramos, pero nunca podremos escribir tacos (al menos solo ocurre con palabras inglesas, pues se ve que no se han esforzado en traducirlo).
En todo caso, es casi imposible no encontrar Juiced 2 divertido y además descubriremos que es enormemente adictivo.