GRÁFICOS - Hellgate: London -
Siendo francos, Hellgate London es un juego visualmente, indiscutiblemente contemporáneo. Lleva a los límites su estética siniestra y casi satanista (aunque zafia y hortera hasta el infinito) aunque sin brillar en exceso en ningún apartado. Es importante comentar que durante el juego podremos elegir controlar nuestro personaje desde una perspectiva en primera o tercera persona.
Hellgate tiene un error de diseño muy significativo, que es el abuso de un concepto a priori interesante: El mundo está dividido en dos zonas claras: el “inframundo”, el metro de Londres, dónde está ocupada la resistencia (Los Templarios) y el exterior, infestado por bestias, impenetrable si no acuden varios Templarios. Aunque jugoso, atractivo y casi alegórico (un contraste radical sobre la actual situación de Londres y su metro…), el juego desperdicia otra oportunidad de oro siendo monótono y una continuación ofensiva de clichés.
El diseño de personajes, una mezcla steampunk con estética futurista rolera, similar a la de Warhammer 40.000 (de la cual beben sin descaro) y demás ofensas al arte, altas dosis de neo-épica infantil: engranajes, cielos encapotados, fuego y criaturas de infra-mundo. Londres devastada es lineal, absurdamente monótona (cuando actualmente es una de las ciudades más coloridas e icónicas del mundo), un despropósito de lo que podría haber sido recordado como un clásico en cuanto a de-construcción de escenarios. Este es uno de los defectos más espinosos del juego, Flagship no ha hecho honor al título del juego ya que podría haberse titulado perfectamente Hellgate: Madrid, Hellgate: Toronto o Hellgate: Gijón.
El rendimiento del juego en un PC de gama media es aceptable, aunque exige más de lo que ofrece en realidad. El modelado de los modelos es muy escalable, llegando a mostrarse visualmente muy potente en determinadas ocasiones (sin duda alguna, lo más destacable técnicamente del juego).
No obstante, tampoco es muy defendible técnicamente: muestra algunos de los peores efectos vistos en los últimos tiempos de clipping o en la representación de vidrio, agua o elementos cristalinos. Una falta de detalle y dejadez preocupante, nada plausible que termina por ahogar las pocas esperanzas que quedaban en un juego, visualmente, decimonónico.
SONIDO - Hellgate: London -
El apartado sonoro de Hellgate London tiene más profundidad que el visual: El juego está repleto de temas, compuestos con bastante acierto y que podrían dividirse en dos categorías, música electrónica y melodías ambientales imitando la música clásica sacra.
Las primeras son de cierta calidad, aunque abogan por la reiteración y no tienen personalidad propia, aunque encajan con el esquema del juego. Las segundas, empleadas regularmente en secuencias de vídeo y momentos específicos, son más impersonales y en cierto modo, previsibles.
Los efectos sonoros destacan, especialmente los que acompañan a las armas blancas y la cantidad de texturas sonoras es proporcional a la cantidad de enemigos (que es bastante alta). Los FX de la propia armadura que porta la resistencia es interesante, otorga a los protagonistas sensación de peso, una grandilocuencia que no alcanzan gracias a su apartado visual.
El juego está doblado al castellano pero sólo las secuencias de vídeo (introducción y final). El resto del juego está en perfecto inglés, aunque todos los diálogos que se suceden en el juego están en castellano.