Análisis Secret Files: Tunguska para ordenador

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Secret Files: Tunguska (Página 3/4)
Escrito por Beatriz Gascón, el 12/11/2007.

Análisis de Secret Files: Tunguska - Pag 3

JUGABILIDAD - Secret Files: Tunguska -


Como comentábamos en el inicio del análisis, Secret Files es una aventura al estilo clásico (en el sentido más estricto de la palabra). El modo de manejo no podía ser otro que el Point & click.

Las opciones se reducen solo a mirar o interactuar (que engloba coger, hablar o usar). Esto simplifica bastante las cosas y no nos hace perder tiempo inútilmente en ir probando combinaciones.

Resulta todo muy intuitivo y los chicos de Fusionsphere Systems han puesto mucho esmero en ponernos las cosas fáciles (aunque a veces demasiado). El puntero del ratón, con su simplicidad, nos aporta mucha información. Cuando hay algo interesante cambia de forma y cuando dos cosas pueden combinarse también nos avisa visualmente. Esto facilita mucho la vida del jugador, que ya no tiene por que probar cada cosa para saber que es lo correcto.

El problema es que la aventura resulta demasiado fácil y no de una forma agradable, a lo que hay que sumarle el dilema del sistema de ayudas.

Pero vayamos por partes.

Secret Files: Tunguska tiene unos fondos tan detallados que es imposible discernir los objetos con los que debemos interaccionar. Miramos a sus perfectos escenarios, todos llenos de objetos, y tendremos que armarnos de paciencia para escanear la pantalla y encontrar lo que buscamos (en ocasiones lo mejor es encomendarse un santo, a ver si cae el milagro de la divina visión selectiva).

Si al menos hubiera muchas cosas que mirar y decidir cuales son las útiles… pero es que, pese a lo lleno que está el escenario, en realidad está vacío. Comparado con la cantidad de cosas que hay dibujadas en los fondos, físicamente existen muy pocas. Solo unas cuantas tienen nombre cuando posicionamos el puntero sobre ellas.

Con escenarios tan recargados visualmente, es imposible que el usuario no se atasque por haber pasado por alto algún objeto de la trama que ni se ve ni se intuye en la maraña de cosas.

Pero el jugador no es el único que se dio cuenta. Afortunadamente, los creadores del juego también fueron conscientes de que esto pasaría e incluyeron para compensar una tecla maestra, que te muestra al instante todos los objetos que existen en la pantalla: Espacio.

Personalmente no me parece la solución más adecuada, pero al menos nos saca del apuro. El problema es que es una solución demasiado golosa por lo imprescindible que resulta.

A la mayoría no les gusta tener que rastrear la pantalla con el ratón para ver si nos hemos saltado algún objeto y en este juego es inevitable hacerlo en todos los escenarios.

Con el tiempo muchos preferirán empezar cada nueva pantalla pulsando espacio directamente, lo que nos llena con la eterna sensación de estar haciendo trampas y estropeando el juego. Lo cierto es que la duración de Secret Files disminuye considerablemente, pero su fluidez aumenta.

Sin la dificultad de tener que encontrar las cosas en los fondos, el juego se vuelve bastante sencillo. Más por que las posibilidades son escasas que por que tengamos claro que hacer en todo momento. Nunca tenemos un inventario demasiado grande y tampoco hay demasiadas cosas que probar.

La mayoría de las veces resolvemos los enigmas por eliminación, o por que es lo único que podemos hacer con algo de lógica, pero casi nunca tenemos muy claro cual será la utilidad de nuestra acción hasta que no veamos el resultado.
Por poner un ejemplo, habrá un momento en el que hay que colocar una bombilla en un casquillo. Bueno, parece lógico hacerlo, pero ¿Por qué? Pues el porqué es imposible de adivinar… hasta que no veamos lo que ha provocado. Esto es perdonable de forma puntual, pero sucede en casi todas las acciones. Parece que Nina entiende cosas que nosotros no llegamos a ver, pues ella si le ve sentido a estas acciones. Habrá que confiar en ella, que maneja sobre el tema.

También hay un sistema de ayudas alternativo, mucho más razonable, que abarca toda la parte de los puzzles. Son pequeñas pistas que nos ayudan a resolver alguno de los juegos de lógica que aparecen durante el juego. No suelen ser demasiado difíciles, pero en ocasiones nos dejarán las cosas más claras.

Hay que destacar que los mejores momentos del juego, los más interesantes, son aquellos en los que podemos manejar a dos personajes a la vez. No podremos hacerlo muy a menudo, pero cuando tenemos la posibilidad, la libertad se dispara. El resto es más lineal, aunque no de forma muy evidente.

DIVERSIÓN - Secret Files: Tunguska -


Secret Files puede considerarse como una aventura entretenida, pero no alcanza el nivel de muchos de sus predecesores. Pasaremos un rato agradable, pero sin demasiada trascendencia ni adicción.

Es una lástima que no se le haya sacado más partido a un guión que, de inicio, no era nada malo. Además, el hecho en el que esta basado (la extraña explosión en Tunguska) no deja de ser misterioso y atrayente.

Pero no se le supo sacar todo su jugo a una base acertada y el juego lo paga. Al final el guión resulta ser demasiado sencillo y previsible, sin intriga ni sorpresa.

Los personajes tienen un carácter agradable, pero resultan demasiado neutros. Es un título que decepciona por su falta de personalidad, por su uniformidad.
El más flagrante error en secundarios es el nulo protagonismo del malvado de la saga (bueno, pronto será una saga, pues se esta haciendo una segunda parte). Muchas horas de verle de espaldas de principio a fin y nunca sabemos nada de el, con lo que mucho odio no es que se le coja. Lo curiosos es que parece que Nina sí le conoce, pero como no se digna a compartir la información con nosotros… pues nos quedamos en la inopia.

Eso sí, los créditos finales no tienen desperdicio y nos hacen salir del juego con una sonrisa. Especialmente buenos son los que cuentan que fue de los personajes en el futuro. El más gracioso, el de la niña de la bicicleta
Además los créditos reparan todas las malas acciones que llevamos a cabo durante el juego, que son bastantes (desde provocar un accidente de carretera hasta ser responsables del despido de varios personajes secundarios… ¡menudo Alter ego!). Ya podemos acabar el juego con buen sabor de boca y con la conciencia bien tranquila.

Secret Files: Tunguska
Los fondos están tan cargados de objetos que no sabremos por donde empezar a buscar.
Secret Files: Tunguska
Al pulsar espacio aparecen pequeñas lupas que marcan los objetos importantes. El sistema de pistas hace las cosas demasiado sencillas.
Secret Files: Tunguska
El diario de la aventura es un elemento importante y fundamental para encontrar la clave de algunos enigmas.
Secret Files: Tunguska
Max será nuestro alter ego en muchas ocasiones, lo que aporta algo de variedad.