JUGABILIDAD - Star Wars: Battlefront -
Teniendo en cuenta que es otro clon de Battlefield 1942, la jugabilidad es muy alta, los controles son los típicos aunque la forma de entrar y salir de los vehículos es un poco rara, se entra con una tecla pero se sale con la de agacharse y con la de salta se cambia por la vista exterior.
El sistema de juego tampoco es original, hay que tomar los puntos de control distribuidos y mantenerlos, si se consigue tomarlos todos durante 20 segundos la partida acaba.
Los vehículos se comportan como en las pelis los AT-AT son lentos pero blindados, las motos del Retorno del Jedi son difíciles de manejar, Endor está plagado de bosques, es oscuro y las motos son endiabladamente rápidas, se las añadido una especie de difuminado para aumentar la sensación de velocidad . De hecho los niveles con pocos vehículos desmerecen, porque casi es lo mejor del juego.
Las armas las hemos visto miles de veces, y excepto algunas novedades, sobre todo tanques rebeldes y demás, pocas cosas nuevas.
Además de los distintos planetas hay varios escenarios “históricos” y muchos de los mapas se pueden jugar con distintos bandos, cosa que cambia bastante la estrategia a seguir.
Todo está diseñado para que trasmita las sensaciones de la película, desde el interface, a las comunicaciones, pasando por el interior de los vehículos, idéntico una vez más a los de la saga.
Un tema bastante mejorable es la gestión de los servidores de Internet, no se pueden añadir favoritos, está todo diseñado para que se haga desde el software Gamespy Arcade.
DIVERSIÓN - Star Wars: Battlefront -
Teniendo en cuenta que cualquier franquicia medianamente bien hecha de Lucas es muy divertida, el lujo de coger alguno de los vehículos que pilotaban los malos en el Episodio II, la rueda esa lanzamisiles, la araña con patas metálicas, es una gozada.
Freír a los colegas a ritmo de blaster, o carbonizar ositos de Endor con el arma de fragmentación de los comandos especiales imperiales, son experiencias que se estaban pidiendo a gritos.
Los distintos bandos son equivalentes, hay cinco clases de unidades por bando y una, exclusiva y a veces decisiva, los pilotos no solo reparan las naves si no que además hacen de médicos.
Entre las tropas imperiales y el ejército de la República antigua no ha muchas diferencias, algún arma distinta y el Jetpack de las unidades especiales.
Los vehículos se adaptan a cada escenario y habría estado bien alguno dedicado al combate de naves exclusivamente.
El lag casi ni se nota, uno no se queda parado, simplemente un aviso parpadea en pantalla y se acabó, el código está, muy depurado por lo que no es necesario un ping muy bajo para jugar.
Si uno se siente solo en el juego no tiene mas que crear una partida con bots, a los que se les puede configurar el nivel de dificultad, por lo que se acabaron esas partidas en escenarios vacios.