JUGABILIDAD - Runaway 2 -
Runaway 2 sigue el clásico sistema de Point and clic, es decir, todo se maneja con el ratón. Es el sistema usual de las aventuras gráficas y aunque otros juegos han apostado por innovadores sistemas de manejo, ninguna ha cuajado demasiado.
Todos los títulos anteriores de la compañía han seguido el mismo sistema de control, pues su objetivo es apostar por revivir de las cenizas la antigua gloria de las aventuras gráficas.
Es un sistema de manejo muy sencillo y rápido, lo que nos permite disfrutar del guión sin obstáculos.
Pese a todo, encontramos una pequeña pega en el manejo del personaje. Como en la mayoría de las aventuras gráficas, se ha añadido movimiento comodín para las ocasiones en que nuestro personaje permanece parado. Si no le ordenamos nada el protagonista cambiará de posición, moverá sus manos, girará la cabeza, etc. Todas mini animaciones de pocos segundos.
Estos movimientos sin importancia son muy abundantes en Runaway y se inician con mucha facilidad. Pero tienen una molestia. Una vez que nuestro personaje empiece a moverse, aburrido de que no le hagamos caso, no nos dejará hacer ninguna otra acción hasta que termine.
A largo plazo esto resulta irritante, pues cuesta acostumbrarse a que el personaje no responda durante unos segundos. Y en la mayoría de los casos conlleva que el jugador cliqueé sin cesar el objeto pensando que algo va mal.
Esto afecta ligeramente a la sensación de inmersión del juego, pues nos hace despertar del mundo de Runaway 2.
El nuevo juego de Péndulo Studios no deja de ser una aventura lineal, aunque el orden de las acciones no altera el producto. Podemos completar la mayoría de las misiones en el orden que queramos, con bastante flexibilidad. Esto nos da cierto grado de libertad. Sin embargo, no tanta como se podría imaginar.
El juego está dividido en ocho capítulos, en los que iremos cambiando de escenarios. Una vez desarrolladas todas las acciones de cada capítulo, pasaremos página y empezaremos en un nuevo episodio prácticamente desde cero.
Esta forma de organización logra crear en el jugador una expectativa. Nos pica la curiosidad por ver que nos espera, ya que además en el menú nos presentan un especien de previo, de lo más jugoso, del inicio de cada capítulo.
Aún así, la estricta división que hace el runaway dos tiene sus pegas. Lo primero es que reduce la libertad. En cada capítulo no tenemos demasiados sitios que visitar. En general el número de escenarios es bastante grande, pero al estar organizados de esta forma solo podemos verlos en grupos relativamente reducidos.
Por otra parte, no es nada fácil pasar de un capítulo a otro. Al instalar Runaway no instalaremos el juego completo, sino el capítulo elegido. Es decir, si queremos jugar al capítulo dos, instalamos el capitulo dos. Si luego queremos jugar al tres desinstalamos el dos y jugamos al tres. Todo esto se hace de forma automática desde el menú de inicio y de forma muy sencilla, aunque bastante lenta. Como solo hay ocho capítulos, la espera se sobrelleva bien. Pero este método trae consigo una serie de pegas que, si tiene mala suerte, pueden acabar con la paciencia del jugador.
Y es que Péndulo no pensó en los pequeños accidentes que pueden ocurrir durante el desarrollo del juego. No hay ningún aviso de confirmación entre capítulo y capítulo. Si por accidente en vez de cargar o pinchar en el capítulo 1, seleccionamos el capítulo 5 (algo que no debería ocurrir, pero a veces pasan estas cosas), iniciaremos sin remedio la desinstalación de nuestro capítulo actual e instalaremos el elegido.
Normalmente no se produce ningún problema, pero hubiera sido necesario añadir una simple confirmación antes de proceder a la desinstalación de un episodio. En mi caso pulse “Escape” por accidente durante una de las animaciones finales de un capítulo, saltándome parte de la historia, y ante mis incrédulos ojos el siguiente capitulo se instalo sin avisar y borro el anterior. Lo que conlleva esperar la instalación inútil, el volver a instalar el capítulo al que estabas jugando y una vez vista la animación, reinstalar el siguiente capítulo. Una pérdida de tiempo que acabaría con la paciencia de cualquiera.
Pero estos pequeños defectos no empañan la fluidez del título. Runaway es una aventura gráfica con un nivel de dificultad bien equilibrado, lo que significa que raramente nos quedaremos enganchados. No es extremadamente fácil, pero en raras ocasiones perderemos la paciencia sin saber que hacer.
Esto se debe a su bien construido guión, pues si bien es cierto que en ocasiones podemos no saber que acción ejecutar a continuación, siempre tendremos muy claro por donde van los tiros. No hay acciones absurdas y el objetivo de la misión nunca queda diluido.
Además, para asegurarse que ninguno de sus jugadores quede atrapado, Runaway 2 incluye un novedoso sistema de pistas. Normalmente no es necesario recurrir a él, pero cuando lo hacemos resulta muy gratificante. En tono de humor recibiremos breves consejos (en ocasiones demasiado directos) sobre que hacer a continuación. Son consejos muy concisos y que nos pueden sacar de un apuro sin necesidad de mirar ninguna guía ni salir del mundo Runaway.
DIVERSIÓN - Runaway 2 -
Runaway 2 es un título que asegura grandes dosis de entretenimiento para todos los seguidores del género.
No tienen desperdicio los comentarios sin importancia que Brian hace de los objetos y las acciones. Cuando colocamos el puntero sobre objetos sin utilidad, encontraremos que Brian les encuentra usos de lo más divertidos.
Y es que en Runaway 2 no debemos conformarnos con seleccionar la mano/lupa y pinchar en un objeto. No os perdáis el subtítulo que aparece bajo cada acción.
Por ejemplo, si situamos la lupa sobre Camille mientras escribe no aparecerá el subtítulo “Mirar a Camille”. No, leeremos “Admirar el garbo que Mademoiselle Camile se da con pluma y tintero”. Los guionistas se han portado con estos detalles. Si volvemos a situar el puntero en el mismo lugar aparecerá otro comentario igualmente original.
Es igual de agradable el sentir que el personaje tiene algo de personalidad frente a nosotros, el dios que le da ordenes. Y es que ante las órdenes claramente absurdas del jugador, Brian nos hará comentarios cargados de ironía. Parece que no se fía totalmente de nosotros.
Los personajes resultan entrañables y con caracteres muy definidos, lo que acaba de redondear el conjunto.
Y no puedo dejar de recordar los brillantes guiños que plagan la historia y que cualquier jugador disfrutara al ir reconociendo. Hay muchísimos y es poco probable que una sola persona pueda encontrarlos todos, pues abarcan al mundo del arte, la ciencia, el cine, la televisión, la literatura, los comics, etc.
Desde la frase más memorable de Blade Runner (unos de los homenajes más evidentes) hasta una voz en el océano que grita “¡Los Galos!” al más puro estilo de Asterix y Obelix, toda la historia nos hará disfrutar con las pequeñas perlas sin más objetivo que mejorar la experiencia del jugador.