INTRODUCCIÓN - Bloodrayne -
Repitiendo la tendencia de estos últimos tiempos, seguramente por cuestiones de presupuesto en el desarrollo, los usuarios de compatibles disfrutamos al mismo tiempo (y otras veces no tanto) que los de consola, juegos que a todas luces muestran su origen multiplataforma. Este es un caso más, Bloodrayne, también disponible para XBOX, Playstation 2 y Gamecube.
Seguramente muchos de ustedes ya conocerán de qué juego estamos hablando en esta oportunidad, más aún que se ha confirmado la realización de una película basada en este título, otra de las tendencias de estos últimos años, ya que al parecer a los realizadores de Hollywood se les están acabando un poco las ideas originales.
Para aquellos que a esta altura todavía no conozcan a nuestra carismática y sexy protagonista, les diré que todo comenzó allá por 1932, cuando una adolescente europea, de nombre Rayne, fue arrestada por los desmanes ocasionados al intentar localizar y matar a su padre biológico, pero luego desapareció misteriosamente. Esta chica no es una muchacha común y corriente, sino una Damphir, producto de la violación de su madre humana por su padre vampiro, es decir, nacida con los poderes vampíricos pero sin sus debilidades.
Nuestra chica, ahora llamada Bloodrayne, fue acogida por la Sociedad Brimstone, una organización que persigue y destruye las amenazas sobrenaturales, protegiendo de esta manera a toda la humanidad. Dos misiones llevadas a cabo por nuestra agente se conectan con un hombre dispuesto a llevar a Alemania a una era de dominio a costa de cualquier cosa, debiendo Bloodrayne enfrentarse a la elite del ejercito Nazi para impedirles soltar terroríficas criaturas que buscan los artefactos para llevar a cabo su propósito.
Este argumento está llevado a la práctica en forma de aventura/arcade de acción en tercera persona, bastante sangriento para ser sinceros, y se desarrolla en tres escenarios: Louisiana, Argentina y Alemania. En ellos se deberá enfrentar a zombis y soldados de elite, además de varios oficiales y jefes de fase.
Bloodrayne cuenta para ello con los poderes heredados de su padre vampiro: Visión del aura (nos permite ver el aura de los enemigos y ayudar a encontrar objetivos), Percepción aumentada (se ralentiza el tiempo) y Vista penetrante (como si mirásemos por unos prismáticos). Por supuesto, para alimentarnos nos valdremos de la sangre de nuestros enemigos, al mejor estilo vampírico, a los cuales podremos agarrar por sorpresa o utilizando al arpón, un arma con cadena que nos permite tomarlos a la distancia, lo cual es más seguro.
También estaremos ayudados por diferentes armas que iremos encontrando o que le quitaremos a nuestros enemigos una vez muertos. Estas armas se agrupan en cuatro categorías diferentes: livianas, pesadas, arrojadizas (dinamitas o granadas) y especiales. Estas armas variarán según el escenario en el que nos encontremos.
El juego es muy adictivo y bastante largo a decir verdad, sobre todo teniendo en cuenta el género al que pertenece. Pero su influencia multiplataforma se nota por todos lados, empezando por los gráficos, que se nota están realizados no teniendo en cuenta la potencia de las PC actuales, pero más aún (yo siempre recalco y hago hincapié en esto porque lo considero fundamental) no podemos grabar partida en cualquier parte, lo cual nos lleva a repetir toda la fase si pasamos a mejor vida, algo que es muy frecuente en ciertas pantallas con muchos enemigos o algunos jefes.