GRÁFICOS - Bloodrayne -
Como decía en el último tramo de la introducción, aquí es donde notamos a primera vista que este juego ha sido desarrollado en entorno multiplataforma, lo cual se hace teniendo siempre presente la máquina de menor potencia gráfica (no mencionaré cual, así nadie se ofende) y adaptando un poco a las demás sin demasiadas diferencias, salvo ciertos juegos que hacen honrosa excepción a esta regla. La ambientación que se logra es buena, pero las texturas están muy lejos de ser todo lo detalladas que una PC potente actual puede mostrar. Poniendo todos los detalles, sombras y efectos al máximo, tanto en Directx u Open GL (podemos seleccionar esto al entrar a la partida), las texturas apenas presentan detalles notables y hay muy poca variedad de las mismas, repitiéndose bastante unas pocas de ellas dentro de los escenarios.
Esto último nos trae a lo siguiente, que es el diseño de los niveles. Hay, como ya mencioné antes tres escenarios: Louisiana, Argentina y Alemania. Dentro de cada uno de ellos hay muchos niveles diferentes. Esto de la diferencia no es tan así, ya que dentro de un mismo escenario, los niveles pecan de ser bastante parecidos unos con otros, sobre todo por la poca variedad de las texturas dentro de ellos, lo cual lo hace al juego un poco repetitivo después de estar un buen rato jugando. Esta monotonía se rompe un poco cuando tenemos que luchar con algún jefe, afortunadamente.
Lo que sin llegar a ser descollante si está bien realizado, son los efectos de los poderes de Bloodrayne, sobre todo (y esto es muy personal) la percepción aumentada, en lo que todo va más lento, mostrándose los bordes de la pantalla fuera de foco, no así en el centro de la misma. No se queda atrás la Cólera Sangrienta, ya que es un espectáculo (no apto para impresionables) ver como nuestra protagonista desmembra a sus oponentes con las cuchillas de sus brazos cuando hace uso de este poder. La habitación quedará teñida de sangre, tanto paredes como el piso, con los miembros de nuestros enemigos esparcidos por doquier.
Los enemigos no son muy variados, en consonancia con el diseño de niveles, pero sus animaciones me han gustado bastante, siendo mucho más naturales y fluidas de lo que se puede esperar en un juego de este tipo, aunque su modelado no es muy destacable, con pocos detalles en el rostro y poca expresividad.
Como no podía ser de otra manera, nuestra protagonista es la excepción a esta afirmación. Está excelentemente modelada, con una figura muy atlética, envidia de la señorita Lara Croft. A pesar de que temporalmente la acción se desarrolla entre las guerras mundiales, la vestimenta y peinado de Bloodrayne parece indicar que está en nuestra época, un detalle cuanto menos curioso. Sus animaciones, al igual que la de los enemigos, son fluidas, pero aquí son muy exageradas, pudiendo dar sobre todo saltos de distancias y alturas poco creíbles, aunque seguro esto se da porque ella no es del todo humana.
La ejecución del juego es en general muy suave, salvo momentos en que se queda congelada la acción, cuando la PC lee mucho nuestro disco duro, lo cual lo hace más a menudo cuando empezamos una nueva fase. Tal vez sea un problema de mi equipo, pero lo menciono porque con otros juegos de más carga gráfica no me ha sucedido. Hablando de cosas curiosas, cuando nuestra protagonista está quieta y movemos el ratón para cualquier lado, sus pies se mueven como si caminara, pero en realidad está siempre en el mismo lugar.
SONIDO - Bloodrayne -
Este apartado realmente tiene muchos altibajos, a decir verdad. Hay cosas que están muy bien, otras que cumplen y otras que no existen.
Empezaremos por lo peor que he encontrado en este aspecto, que es la música. Bueno, si es que la hay, ya que lo único que escucharemos será, como dicen los que saben de cine, puramente “incidental”, es decir, una melodía que lo único que hace es estar presente sin más motivo que ese mismo, existir. La variedad es nula, son solo un par de acordes por detrás de los efectos de la acción, que se repiten fase tras fase y que por lo tanto no aportan clima de ningún tipo.
Lo que si salva el apartado sonoro son los efectos de sonido, a pesar de ser un “poco” repetitivos, están muy logrados todos ellos, en particular el sonido de las cuchillas de Bloodrayne cuando se encarga de pasar a mejor vida a los enemigos. Los disparos tampoco se quedan atrás, ni mucho menos.
El juego está totalmente doblado y traducido al castellano, y las actuaciones son en general buenas, salvo algunas excepciones en las cuales falta impostación o personalidad, aunque son las menos, como es el caso de Myce. Lo que me ha parecido llamativo son las voces de los soldados y oficiales alemanes, con un exagerado acento, artificial a mi humilde parecer.