INTRODUCCIÓN - Splinter Cell Pandora Tomorrow -
Cuando hasta no hace mucho se hablaba de juegos de infiltración o sigilo se pensaba inmediatamente en el maravilloso e inigualable (por lo menos hasta entonces) Metal Gear Solid, con su carismático protagonista Solid Snake, que si bien había pasado por distintas plataformas, saltó al estrellato en la vieja Playstation (ahora PsOne).
Sin embargo, su reinado comenzaba a ser cubierto por una sombra que se asomaba al mundo de los videojuegos a finales del 2002 primeramente en XBOX y que luego se extendió a las demás plataformas el año siguiente. El nombre que empezó a acechar y a hacerse sentir con peso propio era Splinter Cell (traducido sería algo así como Célula Astilla), con el no menos carismático Sam Fisher a la cabeza de esta espectacular aventura de espionaje.
Proponía un método de juego basado en el sigilo, pero su componente fundamental y el que lo distinguió por sobre los demás, era el inteligente uso de las luces y sombras, sobre todo de estas últimas, de las que debíamos valernos para no ser vistos en el cumplimiento de nuestras arriesgadas misiones. Para dichas tareas debíamos valernos de los más sofisticados artilugios disponibles, ya que no nos acompañaba nadie en nuestra faena, por lo menos personalmente, ya que se nos iban dando misiones y objetivos por medio de la radio.
Pero luego de aquella apasionante experiencia de juego que vivimos en PC durante el 2003, que fue intensa a mas no poder, pero también demasiada corta, mas de uno nos quedamos con ganas de más, tanto en calidad como en duración, hasta que nuestras ansias se vieron satisfechas en Marzo del corriente año cuando aparece este Pandora Tomorrow.
En esta oportunidad volveremos a meternos en la piel del agente Sam Fisher, integrante de la iniciativa Third Echelon, una especie de sub-agencia de la NSA. Esta ocasión, nuestro destino nos llevará a Indonesia, donde la instalación de una base estadounidense para entrenar tropas pone nerviosos a algunos residentes locales, llevando a los terroristas, comandados por Suhadi Sadono, a tomar la embajada americana en dicho país. Nuestra misión principal será rescatar a los rehenes pero por sobre todo poner a buen resguardo la información que en ella se encuentra, lo cual nos deparará sorpresas de las más diversas índoles, pero eso lo dejo para que ustedes lo develen por sí mismos.
Veremos a continuación si la espera de esta secuela ha valido la pena y si ha conformado por lo menos a la mayoría, ya que uno siempre prejuzga demasiado cuando se trata de segundas partes de obras maestras como la que nos ocupa, lo que lo obliga a ponerse demasiado crítico en el análisis.