GRÁFICOS - Marvel: Ultimate Alliance -
Técnicamente, el título presenta un buen acabado. Desde el modelado y animación de los personajes hasta el diseño de los escenarios, pasando por los efectos de iluminación y el agradable interfaz, todo alcanza un nivel notable, aunque sin alardes.
Nada mas comenzar una nueva partida veremos una secuencia prerenderizada de introducción de bastante calidad y marcado estilo cinematográfico, una secuencia que consigue abrir boca de manera excelente. No obstante, solo veremos unas pocas de estas secuencias a lo largo de toda la partida.
Con el nivel de detalle al máximo, la representación del escenario es notable, con un buen diseño y unos sorprendentes efectos de iluminación. Remarcar también que aunque, evidentemente, nos perderemos parte del espectáculo, si bajamos el nivel de detalle el impacto a nivel visual tampoco es exagerado, consiguiendo que así que el título pueda ser apetecible para aficionados con equipos algo más modestos (dentro de unos límites, claro).
Los superhéroes, verdadera piedra angular del título, cuentan con una buena representación en general, tanto a nivel de modelado como de animaciones y representación gráfica de los superpoderes.
Se han capturado muy bien los movimientos característicos de cada uno de los personajes, algo que se nota, sobre todo, en los personajes más carismáticos. Hay una gran diferencia, por ejemplo, entre la forma de luchar de Spiderman, basada en la agilidad y en golpes acrobáticos, y la de Lobezno, todo furia y testosterona. Un verdadero detalle que apreciarán, sobre todo, los más aficionados a este universo.
Se han incluido en el juego diversos trajes desbloqueables, representando, en su mayoria, a aquellos que han sido llevados en algún momento por el personaje en cuestión (como, por ejemplo, el traje de simbionte de Spiderman). Estos nuevos uniformes, además de suponer una grata sorpresa para los aficionados, aumentan en cierta manera el componente rolero del título, al modificar las características de los portadores.
Podremos ver gran cantidad de enemigos en pantalla, lo que, unido a los cuatro personajes que ya manejamos, hace que se acumule una verdadera multitud sin que apenas se resienta la tasa de imágenes por segundo.
Por su parte, los efectos especiales utilizados para representar los superpoderes, con gran parafernalia de efectos de luces, partículas, transparencias, explosiones… Cumplen a nivel de representación y espectáculo gráfico.
La representación de los entornos es quizá uno de los puntos menos cuidados del juego: si bien las texturas son nítidas (aunque monótonas), el diseño de peca de simplón, lo que unido a una aplicación un tanto pobre de la física, crea la sensación de encontrarnos rodeados de “atrezo”.
En general, se trata de un juego técnicamente bien acabado que, aunque sorprende en ningún aspecto concreto, cumple adecuadamente con los cánones actuales.
SONIDO - Marvel: Ultimate Alliance -
Al igual que el aspecto gráfico, el sonido cumple todos los requisitos para ser calificado de “bueno”, sin destacar en nada especialmente:
Las voces de algunos personajes son adecuadas, como las de spiderman o lobezno sin ir más lejos, aunque las de otros personajes son algo más discutibles. La interpretación es aceptable, y resulta interesante el hecho de que, al llevar a ciertos personajes, los diálogos cambien al encontrarte con ciertos supervillanos (como ocurre, por ejemplo, al hacer encontrarse a Dare Devil y a Bullseye, o Spiderman y Escorpion). De todas formas, dada la mecánica del juego, el doblaje resulta más bien escaso y de poca importancia.
La música acompaña a la acción de manera acertada, aunque ninguna melodía se quedará grabada en tu memoria, ni tampoco encontrarás piezas sublimes ni emocionantes: su función está reducida al mero acompañamiento de la acción.
Con los efectos especiales ocurre algo similar: si bien representan adecuadamente la enorme variedad de poderes de los distintos personajes seleccionables, los efectos resultan demasiado genéricos, apenas hay variedad en el sonido de los golpes, y tampoco están implementados con demasiada calidad, quedando un resultado final soso y monótono.