GRÁFICOS - Warcraft 3: Frozen Throne -
Este aspecto es el que ha cambiado menos en esta expansión, el juego sigue contando con el mismo motor de juego 3D que se implantó en Warcraft 3: Reign of Chaos que sin duda nos dejó contemplar unos gráficos impresionantes que nos ambientaban de una manera espectacular en el mundo de Warcraft 3.
Los escenarios son los mismos que nos ofrecía Warcraft 3, unos escenarios muy bien ambientados en un mundo divido por varias razas. Los vídeos realizados por Blizzard nos vuelven a introducir perfectamente en el papel, ya que todos los vídeos del juego nos han argumentado el juego perfectamente y de esa manera nos han metido en el papel.
El juego dispone de muchas cámaras, la rueda del ratón se ha convertido en algo importante, ya que podremos bajar o subir la cámara gracias a ello. Las cámaras más recomendables son las que utilizábamos en Warcraft 3: Reign of Chaos.
Los edificios y los seres vivos, poseen sombras y están muy bien realizados, las figuras están bien retocadas aunque nos encontramos con algunas formas poligonales que no nos acaban de gustar. Los edificios, no son nada del otro mundo, al igual que todos los personajes y seres vivos la mayoría son todos iguales. Hay muchas especies o diferentes tipos de luchadores, pero todos son iguales.
Este apartado tal vez, sea el que debe mejorar más en muchos aspectos, aunque no debe envidiarle en este aspecto a muchos juegos que hay actualmente en el mercado.
SONIDO - Warcraft 3: Frozen Throne -
Sin duda, este es uno de los apartados que se ha trabajado más Blizzard en este juego. El juego está traducido y hablado en castellano, por lo que todos los diálogos y subtítulos del juego están en castellano.
Los diálogos están muy bien representados, cada personaje tiene su voz muy bien representada, las voces de los personajes han estado bien representadas, los humanos, los demonios y los orcos tienen las voces que les pertocan.
Esta vez la música ha sido algo menos repetitivas que en versiones anteriores, y de esta manera Blizzard se pusieron manos a la obra buscando las melodías más enganchadizas posibles y la verdad es que lo consiguieron.