JUGABILIDAD - The Stalin Subway -
El motivo más evidente de existir de este juego es la diversión directa, al instante y sin complicaciones. Lo que más evidencia esta afirmación es la inexistente inteligencia artificial de nuestros oponentes, que más que eso parecen blancos de una galería de tiro. Si bien algunas veces se mueven de lugar o nos avistan y comienzan a atacarnos, la mayoría de las veces por no decir todas, están demasiado estáticos o se mueven de forma ilógica. Luego de unos minutos de juego esto comienza a cansarnos, no siendo recomendable estar sentado frente al ordenador más de una hora.
A pesar de que gráficamente cumple en lo concerniente a texturas y ambientación, queda en el debe la nula interacción con el escenario. Salvo objetos específicamente dispuestos para ser destruidos como cristales o tarros de combustible, lo demás es totalmente inmune a nuestro arsenal, cosa que para ser sinceros es muy común entre los juegos de disparos en primera persona.
Afortunadamente el control está bien calibrado, con la configuración típica de todos estos juegos, personalizable desde el menú de opciones y con teclas de guardado y cargado rápido, como así también de acceso directo a las armas. El movimiento es fluido y sin puntos ciegos de la cámara que nos permiten en todo momento una correcta puntería.
El arsenal a nuestra disposición es variado y realista. Está compuesto por auténticas armas de la segunda guerra mundial, especialmente del último tramo de ella, así como de comienzos de la década del cincuenta, época en que está ambientado el juego. Pistolas, ametralladoras, rifles de asalto y francotirador, escopetas, serán de gran ayuda para exterminar a los conspiradores. Como ya lo anticipé anteriormente, el comportamiento de cada una de ellas está muy conseguido: los tiempos de carga, la vibración al disparar, la exactitud del fuego y todo lo relacionado a su física.
Las misiones que integran esta aventura nos mantendrán enganchados un tiempo por encima del promedio de los juegos actuales, en su mayoría cortos. Aunque este no es tampoco lo que se dice largo, si nos brinda una buena cantidad de horas. Las misiones son muy lineales y nunca nos presentan demasiados inconvenientes salvo unas pocas fases.
DIVERSIÓN - The Stalin Subway -
Con tantos juegos de acción subjetiva en el mercado, es muy poco lo que pueden aportar títulos de poco presupuesto, por más buenas intenciones que tengan.
El argumento plantea una situación alternativa luego de la segunda guerra mundial, cosa harto vista por cierto. Lo del complot dentro del propio régimen ruso en principio puede parecer una idea original, pero allí mismo termina la brillantez de sus creadores. Al empezar el juego nos presentan una historia que parece atrapante, para meternos en el juego, pero luego de las primeras horas de jugar nos preguntamos que será de la historia, olvidándonos por qué hacemos lo que hacemos y limitándonos a disparar a diestra y siniestra. De vez en cuando aparece una breve secuencia cinemática, que aporta poco a la jugabilidad.
El desarrollo es bien lineal y sin ningún tipo de complicaciones, y todo se reduce en ir de una punta a otra tratando de llegar lo más saludables posibles. Los escenarios, aunque tienen varias estancias que visitar, siempre nos llevan inequívocamente al lugar de salida, aunque demoremos tiempo en encontrarlo. Lo que tal ve cansa un poco es la repetitividad de los escenarios, demasiado parecidos entre si aunque bien ambientados, lo que cansa un poco al jugador después de algún tiempo. Es un juego con planteamiento simple, con el único propósito de divertirnos en base a disparar, cosa que lo consigue holgadamente.
No hay ningún motivo que lo haga rejugable: ni ítems secretos, armas, vestuario, modos de juego nuevo, etc. Es para pasárselo una vez y listo.