JUGABILIDAD - Gothic 2: Gold Edition -
El primer problema surge al no haber forma humana de hacerlo funcionar en Windows XP 64 bits, por lo que hubo que recurrir al plan B y probarlo en otro equipo.
Tras la consiguiente reinstalación, me pongo con ello. Para empezar tenemos el control, navegar por los menús sin ratón………
En el primer Gothic los controles fueron tema polémico durante mucho tiempo, de hecho era muy fácil acceder al inventario y morir en combate, hacerse un lío con las teclas… en esta nueva entrega podemos continuar con los antiguos o acceder a los nuevos, muy mejorados. Aún así determinados accesos, sobre todo el inventario, se podría haber mejorado con el ratón.
Los combates son bastante fluidos si el coges el truco, hay dos opciones para seleccionar los blancos, con ambas activadas se engancha un poco.
La opción de cubrirse es un poco cutre, si no le das en el momento exacto no servirá de nada.
Eso si el seguidor de misiones me parece el mejor que he visto, hasta Oblivion claro.
DIVERSIÓN - Gothic 2: Gold Edition -
Vale entonces ¿porqué incluso hubo una expansión? La historia. Si te descuidas te enganchará irremediablemente y no tendrás más remedio que perdonarle todo, los gráficos las muertes estúpidas intentando curarte antes de entrar en combate…
Si el primer Gothic te engancha desde el principio de la intro, en este cuesta un poco más, tampoco mucho. Sin entrar en spoilers se puede decir desde un principio que encontraremos dragones y demonios de todas clases y colores, a parte de lobos y bandidos, cómo no.
La gente de Piranha Bytes se ha caracterizado siempre por cuidar mucho sus historias, esta no es una excepción y a parte de arrancar del final de juego anterior, encontraremos muchos más datos sobre todo lo que realmente pasaba en la primera parte.
Los combates acaban siendo divertidos, aunque muchas la muerte será tu recompensa al no poder medir las fuerzas de tu enemigo.
Uno de los grandes hallazgos de la saga, es que cada personaje tiene su vida propia, te los encontrarás yendo al trabajo o a dormir, si tienes ganas puedes extraer metal, forjarlo y hacerte tus propias armas en una fragua, o pociones, comida o todo lo que se te imagine, todo un mundo vivo a tu alcance.