JUGABILIDAD - El Padrino -
El Padrino se ha encontrado con un difícil objetivo desde que comenzó su desarrollo, que no es otro que superar a Mafia. El juego de Gathering es una reproducción magnífica del mundo del hampa de los años 50, visto desde los ojos de un taxista que entra de casualidad en una de las familias más poderosas de la ciudad. Un título avalado por los medios y muy querido entre los jugadores, que lo consideran de lo mejorcito que hay para PC.
Es por esto que es inevitable comparar al título de EA con el de Gathering, aunque lo cierto es que El Padrino guarda más similitudes con San Andreas que con Mafia, ya que en este título disponemos de total libertad a la hora de desarrollar la partida. Es decir, no seguimos de manera continuada las misiones, si no que nosotros decidimos cuando hacerlas. Algo habitual en la saga de Rockstar y que aquí se repite.
Las misiones siguen en paralelo el argumento de la película y a la vez nuestra propia historia. En la mayoría de las veces participaremos en misiones basadas en escenas inolvidables, que las veremos desde otra perspectiva para no interferir en el desarrollo real de la historia (algo que no hubiera gustado a los fans). También se dan otras situaciones, como realizar trabajos que en la película se nombran pero no se muestran o misiones que nos mandarán personajes que no aparecen en la película.
Cuando queramos tomar un respiro y dejar el argumento a un lado, podemos recorrer libremente la ciudad. Por sus barrios tendremos a nuestra disposición bastantes posibilidades, como poder extorsionar a los dueños de los negocios marcados en el mapa, atracar bancos, comprar armas o incluso poder borrar del mapa al resto de familias destrozando su residencia. Una buena variedad de alternativas que le dan mucha vidilla al juego, pero que no llegan al nivel de San Andreas y que se pueden hacer repetitivas (sobre todo el extorsionar negocios, que acaba siendo de lo más tedioso).
Con el control del personaje EA ha querido innovar en el género, y todos los golpes los efectuaremos con el stick derecho en el PAD, o con el ratón si en su defecto no disponemos de uno. Esto último no os lo recomiendo para nada, ya que este sistema de combate está pensado en su totalidad para un PAD, y la alternativa del ratón no es más que una excusa incómoda y casi injugable para los usuarios de PC. Así que para jugar en condiciones no nos queda más remedio que comprarnos un mando.
El control de los coches es quizás lo peor de este apartado. Ya lo decíamos al principio, todos se comportan de la misma manera y apenas hay diferencias entre los poquísimos disponibles, ya que todos corren casi lo mismo. Además, los movimientos de estos son muy bruscos y por lo tanto muy difíciles de controlar. La física tampoco se ha tenido muy en cuenta, por lo que es imposible volcar los coches, y si lo hacemos nuestro vehículo volverá a colocarse correctamente como por arte de magia. Parece que en los años 50 existían los coches con muelles…
Como juego de acción, en El Padrino nos encontraremos habitualmente inmersos en numerosos tiroteos. Estos tienen sus aspectos positivos y negativos. Por un lado nos encontramos con que es casi obligatorio cubrirse (acción muy bien llevada a cabo), ya que las heridas de bala hacen mucha pupa. La inteligencia de nuestros enemigos no presenta fallos importantes, y saben como cubrirse y cuando disparar a quemarropa. El problema está en que cuando creemos haber limpiado la zona de mafiosos, aparecen por arte de magia otro puñado de ellos. Algo muy frustrante y poco realista.
DIVERSIÓN - El Padrino -
Que El Padrino es un juego divertido no cabe duda. Pero tras hacer un repaso a la jugabilidad que nos ofrece tenemos que volver a las comparaciones con los grandes del género. Superior a muchos de los títulos referentes como True Crime o The Getaway en todos los aspectos, el título de EA se ve doblegado por San Andreas y, aunque parezca insólito, por Mafia también (a pesar de que este tiene ya más de 4 años).
Y se ve superado porque El Padrino presenta defectos que no son dignos de una superproducción de este calibre, en la que se han invertido tantos millones de dólares. La ciudad no está diseñada al completo, si no por barrios. Los coches son desastrosos tanto gráficamente como jugablemente y las misiones secundarias tiende a hacerse repetitivas conforme vamos avanzando. Detalles que para algunos no tendrán importancia y para otros serán vitales. Da la sensación de que EA se ha querido centrarse en otros aspectos como el control del personaje y la historia, dejando a un lado estos defectos que han acabado pasando factura a un título que podía haber sido sobresaliente.
Si olvidamos estos graves defectos y nos centramos en el resto del juego, nos encontramos con una historia muy bien llevada a cabo, en la que empezaremos siendo salvados por Luca Brasi de unos matones de barrio y en la que iremos participando cada vez más en la familia Corleone, en donde nuestro objetivo es ascender de puesto dentro de ella cumpliendo con las misiones que nos ofrezcan.
Y es que, sin duda alguna, lo mejor que nos ofrece este El Padrino es poder revivir la historia de la película desde otra perspectiva. Ser nosotros mismos miembros de la familia Corleone, conocer a los personajes más populares y queridos por los fans y sobretodo, poder participar en las escenas más famosas de la película es fabuloso. Por otra parte, EA no ha sabido llevar adecuadamente otros detalles muy importantes en juegos de este género (los mencionados más arriba) y es lo que aleja a este título de los grandes.