GRÁFICOS - Hearts of Iron II: Doomsday -
Puede sonar a excusa, pero casi siempre que se suele hablar de juegos de estrategia se dice que lo importante no son los gráficos. Esto se recalca aún más en los títulos como este, que no disponen de grandes alardes. Y es que en este apartado, Hearts Of Iron va bastante justito…
Antes en la introducción hemos dicho que el juego gráficamente ha mejorado con respecto a la primera parte. Cierto. Aunque tampoco era tan difícil en los tiempos que corren, seamos francos… Las mejoras se palpan desde el primer momento, gracias al cambio de resolución (ahora pasamos a 1024x768) y a unos menús mucho más coloridos y vitales.
El mapa también ha sufrido bastantes cambios, sobre todo en cuanto a tamaño. Ahora el mundo es mucho más extenso y variado, ya que el número de provincias ha aumentado considerablemente. Además, dependiendo de la región, las provincias tendrán un tamaño distinto. Esto permite que los países pequeños no sean tan pequeños, que los grandes no sean tan grandes y por supuesto, que las fronteras sean mucho más realistas.
La interfaz también ha sufrido una remodelación total que le ha venido al juego que ni pintado. Olvidaos de tener que controlarlo todo en una mini barra lateral pegada a la pantalla. Se acabó. Ahora cada apartado tiene su propia pantalla. Para que os hagáis una idea rápida, en la parte superior de la pantalla se encuentra una barra con la que podemos pasar a cada apartado, y en la parte izquierda tenemos una pequeña barra con la que poder echar un vistazo a nuestras tropas y a las provincias.
Las pantallas dedicadas a cada sección se nota que han sido bastante trabajadas. Es muy sencillo e intuitivo controlar todas las opciones que se nos presentan (que no son pocas). Quizás el diseño es un poco parco, pero no es desagradable en ningún momento ni demasiado cansino. Las que más nos han llamado la atención ha sido la pantalla de diplomacia (encontraremos fotos de todos y cada uno de los miembros de cualquier gobierno) y la de tecnología, que ha sufrido una completa remodelación al presentarse en esta ocasión en forma de árbol.
Las batallas de nuestro ejército son representadas al más puro estilo de un juego de mesa. Se muestra dos listas con las unidades de cada ejército, los generales que controlan cada uno de ellos y la energía general de estos. Para intentar amenizar este “espectáculo” (nótese la ironía), se han buscado diversas fotos de guerra para intentar representar que ocurre en el campo de batalla. Hubiera estado mejor una representación en 2D al menos, pero bueno, que se le va a hacer…
Poco más podemos decir del apartado gráfico de este Doomsday. Ya lo hemos comentado al principio, en estos títulos lo importante no es el aspecto, si no la jugabilidad. Aún así, el juego ganaría muchísimo con un mapa en 3D y una representación gráfica decente de las batallas, aunque fuera en 2D. Parece ser que así será en el nuevo Europa Universalis de Paradox. Habrá que esperar.
SONIDO - Hearts of Iron II: Doomsday -
La música es un apartado sección en cualquier juego de estrategia. Si vamos a pasar horas y horas delante del ordenador decidiendo el destino de nuestro país, necesitaremos una música acorde con la situación. Y eso Paradox lo sabe perfectamente.
La banda sonora de Hearts Of Iron II es propia, es decir, no se basa en canciones clásicas como si lo hacían títulos de otras sagas (o la propia primera parte). Esta vez nos encontramos con una música claramente inspirada en las bandas sonoras de las películas más famosas de guerra. No costará demasiado asociar las distintas canciones del juego con los acordes de Pearl Harbor, Gladiator, Platoon, Salvar al Soldado Ryan…
Cabe destacar que dependiendo de nuestra situación en la partida (guerra o paz) sonarán unas canciones u otras, para que la ambientación sea la adecuada.
En cuanto a los efectos sonoros, el nivel decae bastante si lo comparamos con la música. Estos aparecen en las representaciones de las batallas para tratar de hacerlas un poco más realistas y que no sea todo fotos y números. Se agradece el detalle, pero se podría haber buscado sonidos más variados y por supuesto, de mayor calidad.