JUGABILIDAD - Total Overdose -
Todas las rutinas de comportamiento de personajes y sucesión de situaciones en general, dan la impresión de ser una beta y no un juego terminado. Lo más notable se da en el caso de los peatones que caminan por las calles de Los Toros. Estos, ante una situación de peligro como puede ser un vehículo intentando atropellarlos o al ser perseguidos por algún maleante arma en mano, salen corriendo de forma poco creíble y ante el primer obstáculo que se interpone en su camino como una columna o una pared, chocan contra él y caen como bolsas de arena al piso. También suelen quedar encerrados en algún rincón al no poder encontrar la salida, corriendo en contra de la pared y cayendo al suelo una y otra vez. Al observar los tiroteos e interacción entre personajes en la calle también vemos que todo lo concerniente a colisiones y movimientos presenta un aspecto ridículo. Ni que hablar de la IA de los enemigos a los que nos enfrentamos. Más de una vez se quedan quietos en su lugar por más que matemos a un compañero que esté a su lado, o nos disparan desde una posición fija sin siquiera venir hasta donde nos encontramos nosotros, o se quedan al lado de tambores de combustibles sabiendo que estamos disparando hacia los mismo para crear una intensa explosión que los mate a todos juntos. Los jefes a los que nos enfrentamos también presentan un patrón de comportamiento muy predecible, que al instante adivinaremos.
El control del protagonista es muy suave y en ningún momento tendremos inconvenientes para desplazarlo por los escenarios o disparar a los numerosos enemigos que se presentan en pantalla. La cámara la giramos moviendo el ratón, de tal manera que la vista siempre nos muestra un claro panorama de la situación. En el caso del manejo de vehículos sucede algo muy similar, pero al subirnos a los mismos la cámara va adoptando una perspectiva y rotando el ángulo según nos vamos desplazando, permitiendo así un manejo muy cómodo.
Como los tiroteos de los que seremos parte son muy cruentos y frecuentes, disponemos de infinidad de armas para llevar a cabo nuestras misiones. Las hay de todo tipo: pistolas, revólveres, rifles, fusiles de asalto, escopetas, ametralladoras, lanzacohetes, granadas, molotov, etc. Una vez adquirida la habilidad necesaria podremos llevarlas en las dos manos, aumentar la capacidad máxima de munición o que la misma sea infinita.
Las misiones principales son más bien escasas y aunque la acción es desenfrenada y abundante, no tendremos inconveniente en completarlas a la primera vez. Más hacia el final del juego encontraremos alguna que otra que nos planteará algo de dificultad, pero con un par de intentos lo superaremos. Aunque hay muchas misiones secundarias, la vida útil del juego sumada a su escasa dificultad hará que esté instalado pocas horas en nuestro disco duro.
Para grabar partidas deberemos pararnos sobre unas zonas de luz azul que están por varios puntos de los escenarios y dentro de habitaciones de casas (sospechosamente parecido a GTA, ¿verdad?). Además de ello, el juego guardará automáticamente cada vez que empecemos o concluyamos una misión.
DIVERSIÓN - Total Overdose -
Total Overdose es un juego de acción en tercera persona, con fases de conducción y que pone a nuestra disposición el uso de vehículos que nos ayudarán a completar las misiones. Muy similar, como ya lo he remarcado a la saga GTA, aunque en el caso que nos toca analizar tienen unos tintes que hemos visto ya en otros juegos.
Con unos gráficos y efectos sonoros mediocres, pero una banda sonora acertada y una ambientación que cumple, el argumento es sólo un pretexto para meternos de lleno en la acción sin complicaciones.
La historia nos presenta una serie de misiones principales que debemos cumplir, con objetivos bien simples que no nos presentan ningún reto serio. Estas premisas pueden ser rescatar a algún aliado, derrotar a un jefe, destruir una fábrica, infiltrarnos en cierta organización, etc.; pero en definitiva todas se reducen a ir de una punta a otra disparando a diestro y siniestro, encontrándonos al final con algún que otro jefe fácil de derrotar.
Una vez cumplimentadas éstas, se nos irán desbloqueando otras opcionales, de las cuales será necesario realizar una cantidad mínima para que aparezcan las siguientes del modo historia. Este tipo de misiones tienen objetivos menos imaginativos que las anteriores y consisten en destruir cierto número de puestos de burritos, matar cierta cantidad de enemigos, mover cajas con un montacargas en cierto tiempo, correr una mini carrera contra reloj, etc.
Por más que sean opcionales, su concreción nos brinda puntaje que nos es de suma utilidad para conseguir mejorar nuestro manejo de armas o aumentar nuestra vida y adrenalina. Este puntaje también lo hayamos desparramado por el mapeado en forma de número, que recogeremos al pasar sobre ellos. Estos pueden ser de 500 o 3000, dependiendo su valor de cuan difícil es alcanzarlos.
Al igual que la saga GTA, en Total Overdose también hay minijuegos, aunque lógicamente son menos que los vistos en el título de Rockstar. Al encontrar una calavera roja de fuego entraremos en el modo “Día de los muertos”, donde los peatones se transforman en zombies que deberemos exterminar antes que se acabe el tiempo utilizando cuanta arma esté a nuestro alcance; si por el contrario hallamos un puño de plástico, nos trasformaremos en luchador y deberemos acabar con otros luchadores, utilizando para ello armas que no sean de fuego como bates, cuchillos o rastrillos. Ambos minijuegos nos recuerdan a las “matanzas” de GTA.
A pesar de todo, se torna muy repetitivo, ya que a pesar de la pretendida diferencia entre los objetivos de las misiones, siempre se reduce a disparar a cuanto se mueva.
El juego esconde en el escenario una serie de premios que nos sirven para mejorar nuestras habilidades y características. Estos pueden ser unos símbolos de armas (permiten lograr llevar armas a dos manos, aumentar cantidad de municiones y hacerlas infinitas), una gota roja (aumentar la barra de vida) o una gota blanca (aumentar la barra de adrenalina). Además, cada tantos puntos recogidos ya sea en misiones o encontrados en los escenarios, seremos premiados con cierta cantidad de estos ítems según nuestro desempeño.
La cuota de originalidad de este juego viene dada por la presencia de los “movimientos locos” que iremos consiguiendo según el puntaje. Estos son muy útiles y divertidos de utilizar, además de ser variados. Van desde la posibilidad de realizar un tiro de oro y matar de un solo disparo, tirar una piñata explosiva, llevar las guitarras de marichi con ametralladora incluida o convertirnos en un furioso toro y encarar velozmente a nuestros adversarios, como si de una corrida de toros se tratase.
Además de ello, podemos realizar un sinnúmero de combos y movimientos acrobáticos, cuya descripción detallada excedería las páginas de este análisis. Pero si mencionaré que su concreción depende de la combinación de movimiento lento, desplazamiento y forma en que efectuemos los disparos, entre otros factores.
En caso de ser abatidos por los enemigos, tenemos la posibilidad de volver el tiempo atrás un trecho, como lo visto en Las Arenas del Tiempo, permitiendo regresar a un momento anterior más tranquilo y planificar mejor nuestro ataque. Podemos llevar hasta nueve de estos ítems de rebobinado, así que mejor guardarlos para cuando sean realmente útiles.