GRÁFICOS - NIBIRU: El mensajero de los dioses -
El juego se basa en escenarios pre-renderizados sobre los que se mueven personajes creados, al igual que algunos objetos del juego, en completo 3D.
La pantalla de juego es de película, con dos franjas (superior e inferior) que le dan un aspecto panorámico. Los escenarios están cargados de detalles, como ocurría en Black mirror, muy cuidados, pero quizá sin la perfección de otras aventuras como Fahrenheit.
El movimiento en los escenarios es muy escaso lo que conlleva pequeños fallos en ocasiones. Se ha intentado solucionar este punto incluyendo pajaros que vuelan o fuego crepitando, además de cortos que nos situarán entre localización y localización.
Las localizaciones son un punto destacado ya que existe la posibilidad de que en cada una varíen los efectos atmosféricos, de modo que unas veces los veamos con sol, otras veces de noche cerrada e incluso lloviendo.
En cuanto a los personajes, la calidad gráfica es bastante alta y, como los escenarios, tienen bastantes detalles, sin embargo, las animaciones de movimiento no siempre están a la altura y son algo toscas, un fallo demasiado evidente. Y digo no siempre, porque en ocasiones las animaciones son de un muy alto nivel, mientras que otras van a trompicones.
Además no existe la posibilidad de correr, pero se compensa con la posibilidad de hacer doble clic y salir rápidamente del lugar en que nos encontramos.
Por último, las opciones graficas que presenta este juego son más bien escasas comparado con los últimos juegos, la posibilidad de ver sombras y de redondear los bordes, aunque no consideramos esto un fallo demasiado grave.
SONIDO - NIBIRU: El mensajero de los dioses -
La banda sonora es inmejorable, con temas más rápidos para los momentos de más acción. Además está debidamente programada de forma que aparezca en esos momentos y desaparezca cuando no sea necesaria, algo significativo para que no se haga repetitiva.
En cuanto a los efectos gráficos, hay que admitir que son inmejorables. El viento, la lluvia o el correr de los ríos, todos a un nivel increíble. Lástima que en ocasiones no se correspondan con lo estático del escenario, esos pequeños fallos de los que hablábamos antes.
Pero si hay algo que debemos destacar en el apartado sonoro de Nibiru es su doblaje al castellano. Se trata de un doblaje profesional en el que se nota la calidad del sonido y el empeño puesto en mejorar un punto en el que flaquean muchos juegos. Además podemos asegurar que las voces suenan incluso mejor que en ingles, se adaptan a los personajes como un guante. Un doblaje que ya querrían muchas otras grandes producciones y que demuestra que Nibiru es un producto muy cuidado.