JUGABILIDAD - Quake 4 -
El comportamiento de los personajes del juego es muy diferente según sean enemigos o aliados. Comenzando con los primeros, la IA es muy pobre y básica, por el hecho de que ya sabemos cuando vamos ser atacados, al desprender los strogg un sonido muy particular instantes antes de aparecer, eliminándose de cuajo todo elemento sorpresa que pudimos ver por ejemplo en Doom 3. En el ataque en si mismo no emplean ninguna elaborada estrategia de combate y se limitan simplemente a cargar hacia nosotros. Lo más inteligente que pueden llegar a hacer es dispararnos desde una posición ventajosa, como por ejemplo, desde arriba o cubrirse de nuestros impactos, situación que observe en contadísimos momentos. Con los jefes sucede otro tanto al tener patrones de conducta muy mecánicos y simples de distinguir a simple vista, que nos permiten poder derrotarlos.
En el caso de nuestros compañeros la situación mejora bastante al desempeñarse de forma más humana y realista. Se parapetan detrás de los objetos de los escenarios para evitar ser heridos, aguardan en posiciones de combate a la espera de la apertura de las puertas, auxilian a sus compañeros caídos o a nosotros mismos cuando vamos flojos de salud y armadura, o patrullan en grupos pequeños cada rincón en busca de enemigos que pudiesen haber quedado por allí, como así también desarrollan realistas movimientos de asalto y combate. De todas formas, estos momentos son bastante puntuales porque la mayor parte del tiempo estamos solos. Aun así es una gozada verlos comportarse a nuestro lado.
Del control poco podemos agregar, al incorporar la clásica configuración vista hasta el hartazgo para desplazarnos y del ratón para disparar y girar la cámara, empleando en todos los casos suaves y precisos movimientos.
La novedad en la saga radica en el hecho de que con el botón secundario del mouse podemos acceder a las características especiales de que disponen algunas armas: mira telescópica, apuntado automático, etc., y de que se ha eliminado el botón de acción. En su reemplazo, cuando apuntamos con la mira a un lugar donde podemos interactuar, se desaparecen las armas y el cursor cambia de forma, presentándose una manito que con solo apretar disparo efectúa la tarea encomendada.
El manejo de los vehículos se efectúa con la misma disposición de teclas que para los personajes, siendo tarea sumamente sencilla llevarlos a través de los mapeados.
Personalmente creo que la cantidad de armas puesta a nuestra disposición es media escasa, aunque nos van a servir igualmente para el cometido buscado. Están las de fuego clásicas (pistola, ametralladora, escopeta, lanzacohetes, lanzagranadas) y las menos convencionales (blaster, hiperblaster, ametralladoras de clavos, cañón magnético). Estas últimas son bastante imaginativas y presentan un buen diseño general, aunque su funcionalidad no difiere demasiado de las anteriores.
Podemos hacer uso de la linterna que va incorporada en las armas, pero la pega es que solamente la ametralladora y la pistola blaster cuentan con ella, lo que nos obliga a cambiar constantemente de arma, sabiendo que la mayoría de los niveles son por demás oscuros. Viviremos momentos de tensión donde esto nos complicará un poco las cosas, pero con paciencia se logra.
Quake 4 cuenta con 31 niveles incluidas las batallas contra los jefes intermedios y finales, lo que garantiza en promedio unas 15 horas de juego para los que ya estamos acostumbrados a este género, cantidad que personalmente creo que no es nada despreciable. Jugándolo en dificultad media, no existe ninguna complicación o momento que nos haga sufrir. Es un juego con tendencia media-fácil.
Como todo juego desarrollado específicamente para PC, podemos guardar partida cuando queramos ya sea desde el menú o con el guardado rápido. Lo bueno de esto último es que cuenta con cuatro slots para este fin, de guardado rápido, que se van sobrescribiendo a medida que grabamos con la tecla F5. Esto es particularmente útil porque seguro más de uno utiliza mucho el sistema y habrá apretado la tecla en un momento no apropiado, como por ejemplo cuando estamos bajos de energía y en ese preciso momento somos atacados. Por si esto fuera poco, también el propio juego va guardando automáticamente cuando alcanza ciertos puntos de control y cuando arranca el nivel.
DIVERSIÓN - Quake 4 -
Es muy poco lo que queda por innovar en el género de juegos de disparos en primera persona y Quake 4 se ciñe estrictamente a los estándares del género. Sus desarrolladores lo han creado en base a estos parámetros y por lo tanto han apostado a lo seguro en lo jugable, más aún teniendo el respaldo de una franquicia muy exitosa y la producción ejecutiva de Id Software.
La historia se puede describir en muy pocas líneas, como lo he hecho en la introducción, texto sacado estrictamente de la caja del juego, lo que nos da una clara idea de la escasa profundidad argumental. Esto sienta las pautas de una jugabilidad por demás clásica, donde deberemos recorrer los niveles de punta a punta matando stroggs a diestra y siniestra para encontrar la salida al otro extremo, que además se nos indica claramente con una flecha y la palabra salida en el borde superior de la pantalla.
Los mapeados presentan una ambientación sorprendente con infinidad de detalles de decoración, texturas muy ricas y una iluminación exquisita. Pero todo esto no los exime de una linealidad absoluta, donde el camino se nos marca a cada instante y donde no hay posibilidad de perderse nunca. Cuando llegamos, por ejemplo, a encontrarnos con puertas que no se abren, seguro que sale un strogg que la abre y así sucesivamente. La monotonía se ve alterada en las contadas ocasiones donde deberemos enfrentar algún que otro jefe o resolver muy elementales puzzles que consisten en activar palancas o terminales de computadoras. Esto puede ser desalentador para algunos que buscan complejidad, pero los conocedores de la saga ya saben lo que se van a encontrar. Es un juego ideal para aquellos que se quieren sacar las tensiones de la vida cotidiana y divertirse, sin complicarse la vida.
Lo más novedoso lo encontramos en el hecho de poder manejar un par de vehículos durante los “paseos” exteriores, que sirven de nexo entre las instalaciones. Aquí podemos sacarnos realmente las ganas de disparar porque la munición es infinita tanto de la ametralladora como de los misiles y cohetes, además de que la armadura se va recuperando si nos escondemos un tiempo de los impactos, al más puro estilo Halo.
Algo también distinto en Quake 4 y ya visto en Half Life 2 es que nuestros compañeros nos suministran ayuda a la vitalidad. Cuando nos ven flojos de armadura, los técnicos nos la suministran, igual que lo hacen los médicos con la salud. De todos modos nosotros mismos se lo podemos pedir y también lo harán. En los momentos que estemos solos, los ítems desperdigados por los escenarios cumplirán su misión perfectamente, y cuando seamos convertidos en casi-strogg podremos hacer uso de sus estaciones de recuperación de vitalidad, que por cierto no son infinitas.
Con las municiones tampoco tendremos problema nunca, porque además de recoger la que está por allí, nos podemos servir de la de los enemigos y aliados caídos.