JUGABILIDAD - GTA: San Andreas -
La IA de la saga GTA siempre ha sido floja o tal vez desequilibrada. En San Andreas esto puede que sea más evidente y esto dicho desde un punto de vista muy personal. Está muy desajustada y ejemplos de ello sobran en gran cantidad. Me permitiré en este análisis presentar algunos de ellos.
Comenzaré por el comportamiento de los policías, que es lo que a mí más me irrita. Puedes ir por la acera con al auto y la moto atropellando a cuanto peatón se cruce en tu camino, dañarás autos, romperás mobiliario, circularás en contramano o realizarás saltos increíbles en medio de la autopista, podrás circular por las veredas con una bazooka en la mano, que no se inmutarán en prácticamente ningún caso. Pero que ni se te ocurra rozar un coche policía porque allí si tendrás graves problemas. Resulta nada creíble que por tan poca cosa empiece el nivel de búsqueda y no ocurra lo mismo en los casos antes citados. Otro ejemplo claro como éste es cuando los pandilleros rivales te atacan en gran número y con grueso arsenal. Te disparan con todo lo que tienen y no hay nunca ni una sola estrella de búsqueda activada. Pero en cuanto tú efectúas un único y mísero disparo con una simple pistola allí si se activan. Y cuando llegan los policías al lugar, te atacan prácticamente a ti solo y no a tus oponentes. O cuando vas por la calle y ves disturbios entre pandilleros o peatones, la “pasma” brilla por su ausencia, salvo que tu efectúes un inocente disparo al aire y allí aparecerán como por arte de magia para detenerte, siendo que metros más adelante la bataola continúa al por mayor.
Hay también muchos errores groseros en el comportamiento de los vehículos, como el caso de las ambulancias o los bomberos, que acuden a los siniestros por las veredas o por donde se les de la gana en forma muy errática, haciéndonos pensar en cuantas botellas de vino ingirieron sus conductores.
Con los personajes sucede otro tanto, ya que muchas veces nuestros colegas reclutados no son capaces de seguirnos a causa de un simple obstáculo que hay en su camino o alguna pendiente que se les interpone. Lo mismo ocurre en el minijuego de capturar territorios, donde más de una vez no lo he podido completar a causa de algún rival que el mapa me marcaba pero no llegaba a destino y que cuando lo iba a buscar me daba misión fallada por abandonar la zona de guerra (al llegar al lugar lo veía caminando contra una pared).
Hay infinidad de situaciones ridículas y poco realistas, como los choques en cadena o vehículos que se “montan” encima de otros.
Espero que se haga algo con respecto a la IA porque la jugabilidad se vuelve poco creíble y muchas veces nos hace perder la paciencia.
Por lo demás hay cosas bien hechas: el comportamiento de la novia y demás féminas en relación a nuestro aspecto, la diferente reacción de los vehículos según su potencia y peso, las rutinas de clima y hora del día, el desempeño del protagonista según va desarrollando sus cualidades, por citar algunos.
Salvo todos los vehículos y algún que otro mobiliario (vidrios, verjas, equipos electrónicos, etc.), no es mucho lo que podemos destruir, aunque con eso la diversión está más que garantizada. Lo demás se reduce a activar algunas máquinas expendedoras o interruptores, utilizar aparatos en el gimnasio, comprar propiedades o activar misiones secundarias al coger algún objeto en particular. No hay mucho para hacer en este aspecto, pero es lo justo que requiere el juego.
Controlar el protagonista es una tarea muy sencilla, con una disposición de teclas más que correcta y cómoda para poder moverlo por los escenarios. Al mover el ratón se cambia el punto de vista de la cámara, permitiéndonos de esta manera poder apreciar claramente cualquier rincón que deseemos explorar.
El manejo de los vehículos se realiza de forma muy similar, pero aquí la cámara puede jugarnos malas pasadas en más de una ocasión. La vista es siempre desde atrás (mientras no movamos el ratón) y siempre que nos mantengamos conduciendo en línea recta no habrá mayor problema. Los inconvenientes aparecen al momento de efectuar algún giro: en esta ocasión la perspectiva comienza a girar para mostrarnos el auto desde un cierto ángulo del costado, lo que nos impide ver claramente si alguno viene en sentido contrario. Esto nos obliga ir girando el ratón cuando doblamos, tornándose sumamente incómodo en algunas situaciones el control. Afortunadamente uno se acostumbra, pero algunas misiones requieren una pericia bastante alta para manejar con ambas manos el auto o la moto.
Tendremos infinidad de armas a nuestra disposición para poder cumplimentar las misiones que se nos encarguen. Están divididas en categorías: contundentes, cortantes, especiales, pistolas, fusiles, rifles, sub-ametralladoras, arrojadizas (bombas), proyectiles, rifles de asalto y de guerra. Como pueden ver, nadie se quejará de este apartado: la cantidad es realmente increíble y la diversión está asegurada. Especialmente divertidas y graciosas son las de la categoría especiales, sobre todo la que podemos conseguir en la estación de policía en el baño (seguro que saben a lo que me refiero).
Hay muchísimas misiones principales que realizar y también están las accesorias, secretas, especiales o de encontrar ítems ocultos. Con esto queremos decir que nos esperan muchísimas horas de juego. En general, la dificultad es media, aunque hay misiones sumamente fáciles y otras extremadamente difíciles. Lo común a todas es que son demasiado cortas y no nos llevarán más de pocos minutos completarlas. Particularmente, hubiese deseado que fueran más largas.
El sistema de grabación de partidas se mantiene idéntico al de las anteriores entregas, que es de ingresar a nuestra casa para poder salvar. Lo que aconsejo hacer es empezar a comprar propiedades ni bien dispongamos de suficiente dinero porque al avanzar en la historia muchas misiones nos quedan demasiado lejos del punto de grabación y en caso de fallarlas es un fastidio tener que recorrer grandes distancias para poder volver a intentarlo.
DIVERSIÓN - GTA: San Andreas -
El traslado de GTA San Andreas desde su homónimo en consolas a la versión para compatibles, le ha sentado más que bien, a pesar de los pocos cambios aportados especialmente al apartado gráfico. Es un juego de acción en tercera persona, con gran dosis de conducción.
Pero donde hay grandes cambios que son de agradecer es en el aspecto jugable, pilar básico de la diversión de cualquier juego, que es en definitiva lo que más debe interesar a los potenciales jugadores. Este es un típico ejemplo de ello: con gráficos decentes pero no increíbles (y además con ciertos errores de diversa importancia) y una estupenda banda sonora adornada con efectos simplemente cumplidores, se logran muchas horas de entretenimiento al por mayor.
El primer cambio notable se refiere al argumento y al protagonista principal. Este último ya no es un blanco ítalo-americano, sino un afro-americano llamado Carl Jhonson. Este cambio racial ha generado mucha polémica, pero se ve que con ello los desarrolladores han querido tomar distancia de los conflictos raciales y la discriminación que existe en la sociedad norteamericana y a la vez captar más mercado con esto. No sólo que lo han logrado, sino que han conseguido a mí parecer, al protagonista más carismático de toda la franquicia.
Además, la historia gira en torno a las pandillas y no a la mafia, aunque muchas veces veremos como se relacionan ambas. Esto le da un toque más humano porque se enfocan a los pandilleros como miembros de familia y no como delincuentes. Se tejen historias de confianza y traiciones alrededor de ellas, pero todas de una calidez humana muy íntima y representada de una manera muy eficaz. Carl no es un frívolo asesino a sueldo que mata por el placer de hacerlo y por dinero, lo hace para recuperar el honor de los suyos y de su familia, y si por hacerlo le dan pasta, mejor aún.
Lo que tal vez resulte más novedoso en esta nueva entrega, es el pequeño (o tal vez no tanto) toque de rol presente en las características del personaje. Deberemos concurrir al gimnasio o en su defecto correr y caminar mucho, para lograr trabajar dos aspectos fundamentales del físico: la resistencia y la musculatura. El primero para que podamos correr más tiempo sin cansarnos, y el segundo para que nuestros golpes resulten más mortíferos. Además, al recoger una serie de ostras que están sumergidas en diferentes partes del escenario incrementaremos la capacidad pulmonar además del atractivo sexual, lo que nos permitirá aguantar la respiración bajo el agua mucho más tiempo. En Las Venturas, recogeremos herraduras ocultas que nos permitirán incrementar nuestra suerte con el azar.
Estas características físicas son determinantes en el aspecto del protagonista, sobre todo si queremos tener éxito con el sexo opuesto. En este caso deberemos lucir lo más equilibrados posibles: ni muy musculosos como tampoco demasiado flacos o gordos. La ropa y al vehículo ayudan mucho en lograr una buena impresión.
Otro aspecto modificable del protagonista es el respeto entre los de su pandilla: mientras mayor sea éste, mas miembros podremos reclutar para que nos ayuden en las misiones. Para lograr aumentarlo tendremos que matar a la mayor cantidad posible de integrantes de las pandillas rivales, vestir los colores de nuestra banda (que es el verde) o sobrescribir los graffitis rivales con el nuestro.
Las aptitudes también se relacionan con los vehículos y las armas. Mientras más tiempo conduzcamos autos y motos, mejor manejo obtendremos y nos caeremos menos veces de los vehículos de dos ruedas. Cuando logremos una decente habilidad podremos participar de carreras o utilizar los medios de transporte aéreo de los aeropuertos, además de que las misiones se nos tornaran más fáciles de realizar.
Con las armas sucede algo muy similar. Mientras más disparemos, mejor puntería y más daño haremos hasta llegar al nivel de asesino donde en ciertas armas podremos llevar una en cada mano y en otras disparar mientras corremos.
El catálogo de vehículos ha crecido y en esta oportunidad veremos muchos conocidos de la serie y otros que son novedad, como la monster truck, el hot rod y otros más que graciosos como el repartidor de helados o la van de The Truth. Y las motos no se quedan atrás y hay para todos los gustos: custom, pisteras o motocross. Estas son las más recomendables para desplazarse por el denso tránsito de San Andreas.
Como todo el que ha jugado a cualquiera de las versiones anteriores sabe, ciertos vehículos nos permiten realizar mini juegos o misiones que nos premian con diferentes cosas. Algunos clásicos están presentes: taxi (dinero), bomberos (inmunidad al fuego), ambulancia (barra de vida larga) y policía (armadura extensa). Otros son nuevos, como la oscura van que nos permite entrar a robar a las casas por las noches, o las de camionero, donde debemos entregar mercadería en un cierto tiempo a cambio de dinero.
Las misiones principales a cumplimentar son muchísimas y muy variadas, como lo ha sido a lo largo de la historia de GTA. Describirlas llevaría varias páginas, pero hay para todos los gustos: asesinato de rivales, carreras de autos y motos, persecuciones a gran velocidad, guerras de pandillas, seguimientos, plantar falsa evidencia, robos, destrucción de pruebas, tomar fotos incriminatorias, y un largo etcétera, por nombrar solo algunas pocas que me vienen a la mente en este momento. Como podrán ver, la diversión es ilimitada y tendremos largas horas de goce frente a nuestro ordenador.
Esto sin tener en cuenta la gran cantidad de misiones extras o secundarias que no son necesarias para completar la historia, pero que añaden muchas horas más de juego o destraban algún ítem secreto o simplemente engrosan nuestras arcas. Muchas de estas misiones son accesibles después de realizar alguna de las principales o surgen al comprar alguna propiedad en particular. Otras están disponibles cuando se cumple algún requisito específico, como obtener una buena habilidad de conducción que nos habilita a participar en las carreras callejeras.
Y si a todo lo dicho anteriormente le agregamos los ítems esparcidos por el extenso mapa (ya sean ostras, fotos, herraduras, graffitis o armas) y los saltos únicos, entre otras cosas, tenemos un juego que nos llevará varios meses completarlo en su totalidad, dependiendo de cómo se lo juegue.
Nadie se verá defraudado: si nos cansamos de hacer misiones pues nos ponemos a buscar cosas ocultas, si nos hartamos de esto último, pues nos corremos un par de carreras, etc.