De vuelta a la WWII
Men of War nos hará revivir los hechos de la Segunda Guerra Mundial desde tres puntos de vista diferentes, cada uno de ellos con sus particulares argumentales, con sus propios recursos (dígase armas, vestimenta, etc.) y, como no, con sus respectivos objetivos, aunque en todo momento la base jugable será idéntica.
Así pues, podremos encarnar a los armados soviéticos, aliados y alemanes, aunque la primera misión del juego será obligatoriamente una protagonizada por los rusos mayormente, poniéndonos en el pellejo de un grupo de ellos que caen en territorio enemigo por error, hecho que les llevará a tener un primer enfrentamiento con los nazis con los pocos recursos que les han quedado disponibles tras la embestida de un carro de combate alemán.
Con esto dicho, queda claro como se nos vislumbra un
modo campaña más que duradero, en el que cada una de las misiones a realizar contará con varios objetivos como meta, tan variados como el tener que conquistar una zona determinada, vencer a tal enemigo, asaltar un convoy o, simplemente, infiltrarnos en zona enemiga, entre otros.
Además, la planificación resultará vital a la hora de llevar a cabo nuestras asignaciones, pues, seremos nosotros los únicos responsables de si esta tiene éxito o no, ya que podremos resolver cada una de ellas de varias maneras diferentes, ya sea con la fuerza como bandera, infiltrarnos sigilosamente para después atacar o hacer un ataque multibanda que deje K.O al enemigo por ejemplo.
Por suerte para nosotros,
los chicos de 505 Games han añadido al juego la posibilidad de controlar el tiempo, pudiendo variar el avanzar del crono, ya sea de manera acelerada (para así no perder tiempo delante el monitor esperando a que se nos asignen nuevas tropas por ejemplo) o haciendo avanzar el tiempo de forma más pausada, cosa que nos permitirá dirigir bien nuestro ataque en caso que este sea complejo (dividido en múltiples grupos ofensivos por ejemplo).
Con esto dicho, aclarar que hagamos el uso que hagamos del cronometro, la duración de las misiones será por lo general bastante duradera, ya que atacar sin ingenio no servirá de nada (bueno si, para dejarnos fritos en terreno de combate). Y bueno, que como es lógico, todo el material y ubicaciones disponibles en el software estarán inspirados en las reales, vamos, que no nos faltará el revivir (otra vez más en el mundo del videojuego) el desembarco de Normandía junto al ancho abanico de equipo, unidades y armas del que dispondremos.
El soldado
Como ya he dicho,
una de las grandes particulares de este Men of War es la posibilidad de controlar a un solo soldado, cosa que nos permitirá infiltrarnos para ver la situación del enemigo, hacer que este actúe como héroe al acabar estratégicamente con parte del bando enemigo o, simplemente, el usarlo como cebo para atacar desde otro frente.
Además de actuar de manera individual, podremos agrupar los combatientes para así tener uno o varios grupos de ellos, dejando de lado el entender nuestro ejército como una sola tropa para exponerlo a la pluralidad, todo ello con unas consecuencias y posibilidades similares a las comentadas en el anterior párrafo. Dejar claro por eso, que el juego mantiene en todo momento su espíritu estratégico, algo lejos de la acción táctica vivida de forma constante en la franquicia Comandos por ejemplo, pues, aquí esta particularidad trabajará más desde un segundo, pero importantísimo, plano sobretodo.
La gran mayoría de ordenes aplicables a un soldado individual se le podrán dar a los pelotones también, por lo que en el aspecto del control no supone ninguna dificultad añadida esta situación, siendo este además muy intuitivo y cómodo pese a que para avanzar deberemos de hacer click al botón izquierdo del ratón señalando el lugar del mapa deseado, rompiendo con nuestra rutina de usar para esta común acción el botón derecho.
Actuando como líderes
Siguiendo con las pautas del
control, decir que si pulsamos el botón izquierdo dos veces consecutivas el movimiento de nuestro/s soldado/s será más ligero, aunque esto siempre dependerá, claro está, del estado físico en que se encuentren. Por otro lado, con la barra espaciadora los personajes cambiarán su modo de desplazarse, es decir, arrastrándose por el suelo o de pie, como la mayoría del resto de humanos.
En cuanto a los modos de ataque, serán tres diferentes, los cuales irán de más a menos poder ofensivo. De esta manera, podremos optar por disparar a mansalva o, en el caso inverso, no disparar ni aunque nos vaya la vida; la otra opción será la de responder al fuego enemigo. Por cierto, cada unidad podrá atacar con diferentes tipos de arma ya que cada soldado de estas tendrá su propia voluntad, por lo que podrá tener un arma diferente que la de su compañero, ya sea de manera inicial o porque ha cogido un artefacto del enemigo (más allá de armas: botiquines, bombas, balas, etc.). Es tanta la individualidad de nuestros hombres que incluso si podremos hacer que en parejas cojan vehículos por ejemplo, y no solo típicos tanques, sino también motos o furgonetas por ejemplo, todo sea para trasportarse más rápidamente o conseguir llevar equipo ligero de uno a otro lugar... la variedad está asegurada, así como el realismo.
Pero el que sin duda es uno de los puntos más interesantes del juego y a la vez importantes (o mejor dicho, imprescindible para conseguir completarlo), será el poder cubrirnos del ataque enemigo, ya sea en las típicas barreras protectores (muros, barricadas, etc.) o, incluso, en zonas tales como casas abandonadas donde el aspecto estratega irá más allá al pasar a convertirse este en punto clave de nuestra operación.
Opciones multijugador
Las opciones
multiplayer del juego empiezan por un intenso y divertido
modo cooperativo de la campaña principal, ideal para sincronizarnos con nuestro compañero (real) de fatigas para, más tarde, pasar a la red de redes para competir contra cientos de usuarios que nos pondrán las cosas más difíciles que la CPU.
Los modos disponibles online serán los típicos del género, comenzado por capturar la bandera y llegando hasta defender el territorio, conseguir tal objetivo o derrotar al enemigo lo antes posible (si más no, antes que él termine contigo...).
Gráficos y sonido
Pese a que bien es cierto que los jugones del mundo entero nos lo pondrán, seguramente, más difícil que la computadora, el nivel de está entre tres disponibles tampoco será escaso, pues, la
inteligencia artificial alcanza un buen nivel. De esta manera veremos como sus rutinas de “trabajo” serán diferentes en cada misión (o, en su defecto, en cada vez que cursemos una misión) y, a su vez, todas ellas serán dignas de mención, lo que nos obligará a trabajar duro junto a nuestro intelecto.
En la parte más puramente visual, damos con unas texturas que están a un alto nivel, todo ello con un entorno poseedor de un más que buen nivel de detalle, amplio además, y cuyo contenido está dotado de unas excelentes animaciones y destructibilidad. Y es que todos (o casi todos) los elementos del escenario serán destructibles, por lo que los estragos causados por la guerra serán todo un goce visual. Eso sí, si bien los soldados actuarán de forma individual, no pasará lo mismo con sus expresiones faciales, las cuales dejan bastante que desear (o, directamente, son inexistentes), algo comprensible por otro lado, visto que en los RTS trabajar este aspecto no tiene sentido, pero claro, este no es un exponente del género al uso...
Si bien técnicamente Men of War trabaja exquisitamente, en su
aspecto sonoro no se queda atrás, haciendo gala de una excelente ambientación (también gracias a las cualidades visuales del juego) dada por unos efectos FX muy solventes (con sonido
Surround son increíbles) y unas gritos de guerra en el idioma natal de las tropas. Además, los videos del juego (cuya calidad técnica no está a la altura por cierto) estarán doblados a nuestro idioma a la vez que todos los menús han sido traducidos.
Por otro lado, la B.S.O del título cumple a la perfección, aunque debemos achacar el hecho de que en ocasiones se enmudece y nos quedamos sin acompañamiento melódico alguno... un mal menor dado que lo más normal será vernos envueltos por efectos de sonido de uno y otro bando.