Muertos, muertas, balas, una guerra de trasfondo y un soldado inglés que mete la nariz donde no debería... estos son algunos de los elementos/situaciones que dan forma a este oscuro Necrovision.
La propuesta que Necrovision nos ofrece es, si más no, curiosa, y es que nos traslada a una Primera Guerra Mundial (contexto de decenas y decenas de títulos) diferente de la que nos explicaron los profesores de historia en su día, pues, ahora nuestros rivales serán cadavéricos muertos vivientes (que no zombies) y nuestro enemigo a vencer no serán los rojos, ni los aliados, ni los nazis ni cualquier otro bando que pueda haber participado en una guerra real, sino que será la propia muerte... que, bien pensado, siempre ha formado parte de la guerra.