Extraterrestres, caos, viajes espaciales y mucha guerra, el futuro se pone negro y sólo nosotros podemos salvar a la humanidad... como no.
Tras saltar a la fama con sus dos entregas de Dungeon Siege (así como las respectivas expansiones aparecidas) y el más reciente Supreme Commander, los chicos de
Gas Powered Games vuelven a las andadas tres años después de su último proyecto con un título diferente pero que nos suena a dejavú.
La fórmula usada para la ocasión es la la misma que vimos en los Dungeon Siege pero llevada al espacio exterior y carente de la dosis mostrada de rol en la saga anterior, algo que deja quizás al programa algo cojo pues, la componente de acción servida sin segundo plato ni aperitivo nos sabe a poco. Pese a ello, nos encontraremos con un videojuego correcto pero que posiblemente no cumpla las expectativas que muchos tenían puestas en este nuevo trabajo de Gas Powered Games.
Una historia poco original
Anticiparos ya que la trama no tendrá ni un ápice de originalidad, poniéndonos en la típica posición de un futuro amargo donde la raza humana deberá confiar su existencia a un llamado héroe. Más concretamente, la aventura se sitúa en el año 2.202, un futuro relativamente cercano en él que la humanidad ya está en proceso de colonización espacial y en el que nuestro entorno se muestra como oscuro, frío e industrial.
Tan frío quizás como nuestro protagonista,
Seth Walker, que solamente una semana antes del inicio de la historia fue trasladado a una nueva nave exploradora cuyo destino no ha acabado siendo el deseado, pues, ha sido tomada por unos alienígenas poco amistosos. Se conocen como los
Kerak y tanto física como moralmente son de lo más repugnantes, además de estar tecnológicamente hablando mucho más avanzados que nosotros, por lo que nuestro exterminio será la intención más viable de estos seres. Llegado a este punto es donde vemos como todo cada vez se pone más negro y como tendremos que ser nosotros lo que saquen las castañas del fuego a la raza humana.
“Todo” este entramado se nos presentará nada más empezar la aventura, punto a partir del cual se nos desorientará, pasando la trama ante nuestras retinas con unas pocas secuencias y muy pocas explicaciones, por lo que la historia pasará a ser algo totalmente secundario...pero bueno, seguramente tampoco nos hubiéramos perdido nada que no hayamos vista ya.