JUGABILIDAD - Frontlines: Fuel of War -
Como decíamos en la introducción del juego, nos encontramos con un título donde todo gira en torno a la acción. Una acción que se presenta directa, sencilla y muy entretenida. Así, a lo largo de las diferentes misiones que tendremos que llevar a cabo, nos iremos encontrando con un modo campaña simple y un tanto predecible, que denota ciertas carencias, como la justita inteligencia artificial de los enemigos. Si bien esta opción individual no es del todo criticable, qué duda cabe de que “Frontlines” tiene una clara orientación multijugador.
Durante esta modalidad colectiva, en medio de grandes escenarios, podremos enfrentarnos hasta un total de cincuenta jugadores, una cifra considerable. Por lo tanto, a lo largo de las batallas encontraremos un importante número de distintas armas de las que valernos, así como de algunos vehículos (también aéreos). Por lo general el manejo de estos últimos resulta bastante intuitivo y divertido.
En cuanto al control de nuestro personaje, será muy similar a lo visto en otros shooters anteriores, con lo cual los aficionados al género podrán desenvolverse cómodamente por las batallas desde los primeros minutos de juego. Tampoco los menos puestos tardarán mucho en encontrarle el punto a al juego, la verdad, puesto que es bastante sencillo.
Otro aspecto a destacar del programa lo encontramos en la posibilidad de elegir entre cuatro tipos de roles distintos a la hora de elegir personaje. Dependiendo de qué estilo de profesional queramos seleccionar, dispondremos de unas características, armas y demás diferentes.
A medida que mejoremos en “Frontilines” iremos ganando experiencia, puesto que existen hasta tres niveles diferentes de habilidad. Así, contra más destreza vayamos ganando más mejoras podremos ir desbloqueando para nuestro soldado, algo que nos resultará muy útil sobre el campo de batalla.
DIVERSIÓN - Frontlines: Fuel of War -
Es cierto que “Frontlines” no aparta prácticamente nada a un género tan repetido como el de los shooters bélicos (sobre todo en PC), pero tampoco creo que vaya a decepcionar a los aficionados a este tipo de productos. Así pues, el juego de THQ no es perfecto, ni mucho menos, pero tiene suficientes posibilidades como para, sin innovar, divertir sobradamente, en especial en el modo multijugador.
Por otro lado, quien se considere un jugador muy exigente, encontrará opciones quizá más completas en el mercado, aunque, eso sí, “Frontlines” se convierte en una posibilidad bastante recomendable para quienes se quieran iniciar en el género.