JUGABILIDAD - Penumbra: Black Plague -
Como decíamos anteriormente, Penumbra: Black Plague es una mezcla de géneros y estilos. Encontramos elementos de títulos de acción, la libertad de cualquier shooter en primera persona y por supuesto, todo lo referente a una aventura gráfica de las de toda la vida.
Aún así, seguiremos teniendo momentos propios del más puro survival horror, con engendros portando linternas y buscando cerebros desesperadamente; la forma más efectiva de solventar tales situaciones será esconderse, puesto que no disponemos de ningún arma reglamentaria, y sólo seremos capaces de defendernos lanzando algún objeto que tengamos al alcance, pero tampoco será demasiado efectivo.
Lo malo es que los momentos de acción siguen sin cuajar. Después de ejemplos como Condemned que nos proponía situaciones de enfrentamientos similares, Penumbra se queda es soso o incompleto. La escasez de armas de fuego, se traduce aquí como falta de intensidad en los combates y eso no puede ser. La combinación de géneros se ve reducida al sigilo y al puzzle, y aunque no tiene porque ser malo, de hecho, no lo es si que nos gustaría haber visto algo más de variedad en combates. Todo parece transmitirnos una sensación de extrema libertad para una aventura gráfica y de escasa acción para un shooter.
El entorno y el diseño de niveles consigue solucionar en parte esta falta de acción real. A través del uso de la oscuridad se nos propondrán diferentes variedades de situaciones, en la mayoría de los casos para esquivar enemigos. También podremos asustarnos si nos quedamos mucho tiempo escondidos por lo que tendremos que tener cuidado.
DIVERSIÓN - Penumbra: Black Plague -
Los niveles suelen estar estructurados por una serie de habitaciones que tendremos que ir resolviendo. Salir de cada habitación suele requerir más de una pensada, ya que cualquier objeto que haya en la sala es susceptible de ser movido, empujado, apilado o simplemente recogido y combinado con otro ítem de nuestro inventario. Y con un punto a destacar: existen varios métodos para superarlos.
Por otro lado, los puzzles se alternarán con secuencias en las que los extraños seres infectados por el dichoso virus nos atacarán a las primeras de cambio; normalmente tendremos unos segundos para escondernos antes de afrontar un cara a cara que suele ser letal. A veces podremos utilizar objetos arrojadizos, aunque tampoco son demasiado efectivos.
Los elementos de acción son escasos pero siempre que seamos conscientes de que estamos ante una aventura gráfica y no ante un juego de acción no tendremos problema. Este es el único problema de diseño que podemos achacar a Penumbra, que nos pide ser conscientes antes de jugar.
Podemos mover cualquier objeto mediante gestos del ratón, funciona de maravilla a la hora de conseguir la inmersión deseada. Además la pantalla está libre de indicadores lo que ayuda considerablemente a la inmersión en el juego. Por desgracia no podemos desvelaros más ya que lo realmente interesante es la historia y si os la contásemos perdería la gracia.
Consigue engancharnos, que es lo importante, y se ven buenas ideas detrás.