Al igual que la isla no es sólo un pedazo de roca flotando en la superficie del mar, "Dear Esther" no es sólo un paseo con unas texturas alucinantes desarrolladas a partir de un mod. Su complejidad narrativa ha llevado a muchos a la fascinación y a otros a la frustración, esto se debe a una
intrincada historia con reminiscencias fantasmagóricas cuya lectura sólo podemos interpretar de forma metafórica.
Llegados a éste punto, se recomienda jugar una o dos veces antes de continuar, puesto que en este texto nos centraremos en desvelar ciertas claves que pueden resultar
spoilers para el jugador que no haya experimentado el paseo por "Dear Esther".
¿Existe la isla?
Comencemos por lo básico, tenemos ante nosotros un narrador en primera persona, cuyos diálogos más o menos aleatorios nos desvelan casi todos los datos de la trama, también se nos presenta a dos personajes: Esther y Paul. Posteriormente se nos revelará que
el apellido de Esther es Donnelly y el de Paul es Jacobson, uno hace referencia al cartógrafo que históricamente encontró el archipiélago de Hebridean en Escocia, donde presuntamente se desarrolla la acción y el otro apellido al fundador de la colonia que se estableció en dichas islas para dedicarse al pastoreo, documentado entre el siglo XVII y XVIII. Nada es coincidencia cuando se unen los personajes a la historia de la isla y por tanto no debemos subestimar la importancia de esta metafórica roca, una isla de la que sólo conocemos que pertenece a las Hebridean, pero que no sabemos si existe realmente, o si lo hace, en qué realidad: la de Paul, la de Esther, o la del narrador. Nosotros defendemos la teoría de que se trata de un lugar, no geográfico, místico y de unión entre los personajes y su entrelazada historia, puesto que no habita nadie en ella, encontramos pinturas y grafitis en lugares inaccesibles y de tamaños imposibles para ser realizados por un ser humano,
seguimos las pistas de velas encendidas que nos llevan a una especie de capillas con objetos que parecen lugares olvidados de la memoria. No, esto no es un gigantesco montaje en una isla cualquiera, es un recuerdo reprimido que vamos recuperando a retazos a lo largo del paseo, algo que puede recordarnos al concepto desarrollado en la película La Celda.
¿Qué significan los signos pintados en la roca?
Y continuamos nuestro paseo para recibir enrevesados y contradictorios fragmentos de narración,
una historia que nos habla de un accidente de coche en una carretera cercana a Londres, la M5, dónde sabemos con certeza que Esther murió y que Paul provocó el accidente. Sabemos, porque vivimos un Flashback, que hubo dos coches involucrados en el accidente, pero no sabemos cuántas personas viajaban en los coches. Es fácil deducir que Esther iba en un coche y Paul en el otro, pero ¿viajaba el narrador en alguno? Por otro lado y desde el inicio del paseo encontramos extrañas pinturas de fórmulas químicas; para alguien familiarizado con la química orgánica será fácil descifrar su significado pues consta de 6 Hidrógenos, 2 Carbonos y un Oxígeno, es decir:
CH3CH2OH o
Etanol, el principal componente de las bebidas alcohólicas, lo que nos conduce a asumir que el detonante del accidente fue el estado de embriaguez de Paul. El resto de pinturas representan esquematizaciones de células y tejidos orgánicos, que podrían hacer alusión a la fragilidad de la vida, al reducirla a su representación más básica. Así como los diagramas eléctricos pintados con verde fosforescente pueden ver su significación, según algunas teorías que circulan por la red, en un fallo de frenos en el coche o en la antena.