Uno de los grándes éxitos de los dispositivos iOS, Infinity Blade, no llegará, al menos a corto plazo, a otros dispositivos móviles que funcionen bajo Android.
Según Tim Sweeney, de Epic Games, las diferencias entre ambas tecnologías suponen que no puedan prometer una conversión con el mismo rendimiento.
"Cuando un consumidor compra un teléfono y quieren jugar a algo que use nuestra tecnología, tiene que ser una experiencia consistente, y no podemos garantizar eso en Android. Eso es lo que nos echó para atrás."