GRÁFICOS - Mario Party 5 -
Esta nueva entrega de Mario Party no aporta ninguna innovación gráfica respecto a su anterior entrega, la cuarta. Aunque encontremos una gran variedad de tableros, cada uno con sus diferencias (por ejemplo, en el “Mundo de las golosinas” avanzaremos rodeados de tartas, galletas y bizcochos, mientras que en el “Mundo de los piratas” navegaremos en barcos piratas e iremos por islas repletas de cofres de tesoro), todos se caracterizan por su simplicidad y por estar muy vacíos. Encontramos el mismo problema en los minijuegos: vacíos y simples. Aún así, en estos sí que se ha visto una ligera mejora, pero siempre sin destacar demasiado.
Al contrario, los personajes están mejor detallados, pero sin llegar a asombrar al jugador. Sin embargo, Nintendo no se ha esforzado en mejorarlos, ya que estos utilizan los mismos gráficos ya utilizados en el Mario Party 4 (es decir, no ha habido ningún cambio).
La cámara es más que correcta. Durante un tablero (es decir, durante el transcurso de una tirada) podremos moldearla a nuestro gusto: podemos alejarla y establecer una vista general del tablero (en 2D, al más puro estilo tablero de juego de mesa) o moverla y observar cada rincón del escenario, para, así, saber qué nos espera más adelante. Al contrario, en los minijuegos esta es estática y no podremos cambiarla en ningún momento.
En general, los gráficos presentados en esta entrega de Mario Party (y por consiguiente en la anterior, ya que no encontramos ningún cambio notable) no llega a la altura de lo que podría mostrar nuestra Nintendo GameCube.
SONIDO - Mario Party 5 -
Al igual que los cambios gráficos respecto a su anterior entrega, el sonido tampoco ha mejorado enormemente. Encontramos una gran cantidad de sonidos, tales como los gritos de los personajes (el típico “Maaaariooo” o “Yuuujuuuu” de Mario…), pero ninguno destaca. Son todos sencillos y normales.
En cuanto a las músicas, encontramos el mismo problema que con los sonidos: hay gran variedad, pero no resaltan. Músicas marchosas (que difieren según el escenario en el que estemos jugando), pero que, por desgracia, llegan a aburrir por su repetitividad. Así mismo, cada minijuego posee su propia música, aunque estas son más simples y cortas, ya que los minijuegos suelen durar pocos segundos.
De todos modos no podemos criticar a Nintendo por esto, ya que lo más importante de este juego es su diversión, de la que hablaremos más adelante.