Los foros de momento están en construcción, por lo que no permiten nuevos registros ni participaciones hasta que se habilite el sistema de usuarios. Lamentamos las molestias.
Publicado el 08-03-2009, 01:38
- ¿Habéis visto por dónde se han llevado a Eusebio? - pregunta McFur.
- No han podido avanzar por el pasillo así que solo han podido retroceder al despacho de Taylor. - responde Izan.
- Yo abriré el camino, vosotros cubridme para que no haya sorpresas.
McFur decide entrar a velocidad de crucero en el despacho y arremete contra uno de los dos guardaespaldas de Taylor. El guardaespaldas hace una maniobra evasiva y le dispara con la pistola que tenía como arma secundaria, McFur no consigue esquivar la bala antes de embestir por segunda vez contra el guardaespaldas, que sale despedido contra una columna y se rompe el cuello, y es alcanzado en el hombro lo que hace que su sistema nervioso bloquee la hipervelocidad.
Cuando Hiroshi e Izan son capaces de darse cuenta de la situación, esta se había vuelto bastante desfavorable. Desde su posición pudieron ver al otro guardaespaldas de Taylor había capturado a McFur, que se encontraba arrodillado en el suelo, al cuál apuntaba con una escopeta para garantizar que no se moviese. Por otra parte, Eusebio estaba encañonado por Taylor y discutiendo con este.
- ¿De verdad quieres ser el causante de tanta destrucción? ¿Todas las vidas humanas y la historia acumuladas en esas calles no estarán en tu conciencia?
- Desde la Catástrofe he trabajado para hacer de este un mundo mejor, en ocasiones se requieren sacrificios por el bien común, Eusebio, tu deberías saberlo.
- Lo único que sé es que un demagogo y un asesino me está apuntando con una pistola para atrasar lo inevitable, no sé mucho de ciencia, pero el señor O’Hara nos ha explicado cómo funciona todo esto de los viajes en el tiempo y el destino ya está concretado.
- Es curioso que creas al pie de la letra al bueno de Hank, has de tener en cuenta que la Catástrofe fue causada por él.
- Mentiras y más mentiras, es lo único que oigo salir de tu boca, quisiste engañarme con lo de mi mujer cuando seguramente ya sabías que estaba muerta, ahora quieres engañarme con esto, en cuanto lleguen mis compañeros acabaremos con esto.
- Oh, pues entonces abreviemos los trámites, podéis salir de ahí, hace tres minutos que sé que estáis escondidos.
Mientras escuchaban la conversación Izan había trazado un plan con Hiroshi. Sacó una larga cuerda de nylon en cuyos cabos había dos arneses y mientras entraba por la puerta se enganchó uno al cinturón.
- Bien Taylor, acabemos con esto ya que tienes prisa, vas a llevarnos a París antes de la detonación y nos vas a ayudar a impedirla. - exige Izan.
- ¿Y qué te hace pensar que haré eso? Sobre todo teniendo en cuenta que tu supuesto líder está de mi parte. - Taylor señala a su espalda y Hiroshi ve a Bryan que les cerraba el paso, Hank tenía razón al desconfiar de él, se había pasado al lado de Taylor.
- Hiroshi, ¿me cubres las espaldas? - pregunta Izan a su compañero.
- Será un placer. - contesta este.
Izan salta por encima del escritorio del despacho y le tira el otro arnés del cable a Eusebio gritándole que se agarre. Aterriza frente a Taylor al cuál agarra a la carrera y se lanza junto a él por el ventanal del despacho al vacío. Mientras ambos caen al vacío, Eusebio es arrastrado con ellos, haciendo los tres caída libre desde el rascacielos más grande del mundo.
- ¡Taylor, espero que ahora comprendas lo lejos que estamos dispuestos a ir! - grita Izan a la vez que cae agarrado a este. - si no te teletransportas ahora a París morirás y no me importa hacerlo contigo si ello implica que me he cargado al tío que se cargó la Ciudad de la Luz, mi muerte habrá valido la pena, pero eso no va a pasar, supongo, valoras demasiado tu existencia como para morir así que hazlo! ¡Ya!
Mientras una multitud observa la caída los tres desaparecen con una luz blanca.
Publicado el 08-03-2009, 01:38
Moscú: Torre Elder, 2 de Octubre de 2011, 7:39
Tras una larga sesión de destrozo que al fin y al cabo es reconfortante, Hank decide volver a establecer comunicación con Hiroshi. Tras realizar tres llamadas por el canal de comunicación directa solo obtiene interferencias lo que le hace sospechar que algo no va del todo bien. Ese sistema de comunicación es una red inalámbrica que funciona a través de ondas de radio de largo alcance y que permite comunicar casi simultáneamente a los dos interlocutores, si alguien estuviera monitorizando las conversaciones solo oiría leves pitidos cada vez que hablaran debido al codificador que lleva cada dispositivo así pasaría desapercibido en cualquier circunstancia. Si han intervenido esa frecuencia es que han intervenido todas y eso no es bueno.
- ¡Rachel! ¡Rachel! - llama a gritos Hank.
- ¿Qué sucede? ¿Por qué no usas el intercomunicador?
- No funciona, han intervenido todos los canales posibles, creo que nos están cercando.
- ¿Y qué coño significa eso?
- Que nos preparan una encerrona y por muchos poderes que tengamos dudo que abarquemos tanto.
- ¿Crees que lo han conseguido?
- Espero que si, pero hemos de subir a avisar a los que queden o no saldremos de aquí vivos.
Ambos se dirigen a los ascensores principales y comprueban que el suministro eléctrico del edificio está cortado, que durante el tiempo que ellos habían estado haciendo ruido habían evacuado el edificio y que prácticamente todo el ejército del país y toda la prensa del mundo se encontraba fuera del edificio. Las acciones de Harcorp dieron las gracias a la máscara incorporada en el traje de Quantum.
- Estamos jodidos, - dice tranquilamente Hank - si, verdaderamente jodidos.
- En realidad no tanto, tengo una posible salida pero no es muy discreta que digamos.
- La discreción la dejamos para los jet privados, así que por favor, ilumíname.
Rachel despega sus pies del contacto con el suelo y se sitúa detrás de Hank, antes de que este se imagine que va a hacer su actual amante (aunque no se han dado mucho tiempo para hablar de cómo se sitúa su relación en estos momentos) le agarra por debajo de los brazos y las piernas y lo eleva en el aire. Rachel comienza a subir por la fachada del edificio en espiral hasta llegar a la planta del despacho de Taylor.
Al entrar por la ventana observan a Hiroshi corriendo por el pasillo hacia su posición con un rifle de asalto en la mano y gritándoles algo inaudible. Es cuando llega hasta su posición cuando logran oír lo que les quiere comunicar.
- ¡Salid de ahí! ¡Salid de ahí! - grita a la vez que los empuja dentro de un almacén de archivos.
Al instante una ráfaga luminosa en forma de láser impacta contra la puerta por la que acababan de entrar. Bryan iba a por ellos y tenían que escapar antes de que él o el ejército los cogieran.
- ¿Qué ha pasado, Hiroshi? - le pregunta Hank mientras se cubre junto con Rachel tras un armario.
- Creo que Izan y Eusebio lo han conseguido, pero no estoy seguro, a McFur le alcanzaron y no sé dónde se ha metido y Bryan… parece que nos ha mostrado a quién era leal todo el tiempo y a la vez ha logrado controlar eso de las lucecitas en los ojos.
- ¿Algún plan de huida? - se preocupa ahora Rachel.
- Pensé que erais vosotros los que lo traíais.
- Pues venimos con las manos vacías - replica Hank - tendremos que improvisar.
Un haz atraviesa la habitación y se frena justo antes de chocar contra la pared, pero lo que este portaba si que se estampa contra ella. McFur ha logrado recuperarse pero no espera que dure mucho tiempo así que hace un gesto a sus compañeros para que se aleje, tiene que neutralizar a Bryan para que puedan escapar todos de una pieza.
McFur le da un puñetazo en el estómago a Bryan para que el dolor le mantenga despierto.
- Lo siento tío, no es personal, fuiste engañado por Taylor al igual que todo el mundo, solo que en mayor medida y al ser poderoso eres más susceptible de ser un peligro para lo que intentamos hacer.
- Escúchame, McFur, tu sabes lo que es el sufrimiento por una mentira, es evidente que O’Hara está detrás de esto, por favor, ayúdame.
- No, Bryan, no más mentiras. Pudiste abrir los ojos en su momento y decidiste darnos la espalda, ¿qué te han contado como para que estés tan ciego?
- Algo que de ser revelado causaría un impacto fundamental sobre la población, hay fuerzas superiores a nosotros, McFur, aquellas que nos han dado poderes y que por un mal uso de ellas se destruyó el mundo.
McFur consideró que Bryan deliraba, el impacto contra la pared probablemente le habría causado un daño mayor que el que habría querido. Nunca había tenido que hacerlo, pero ahora se le planteaba la necesidad de matar a alguien, todo porque cometió el error de escoger el bando correcto.
Fuera del almacén y dentro del baño de caballeros Hank y Rachel deciden qué hacer después de escapar mientras Hiroshi fuera piensa cómo escapar.
- No se oye nada, ¿habrá McFur terminado con él? - le pregunta Rachel a Hank.
- Prefiero no saberlo por el momento. - Hank estaba cabizbajo y murmuraba entre dientes.
- ¿Qué pasa? ¿Qué te ronda la cabeza?
- ¿Si te digo que puede que haya una oportunidad de que la Catástrofe no sea tal?
- No te entiendo. - Rachel sentía algo por Hank y la expresión de su cara le preocupaba.
- Es todo teoría, pero veo una posibilidad, la veo, la puedo sentir y palpar y aunque intente dejar de pensar en ella mi subconsciente la ha adoptado y me acosa desde hace horas.
- ¿Cambiaría en algo todo lo ocurrido? No lo sé, este tipo de cosas son imprevisibles, no sé como explicarlo, yo…
- Tranquilo, no es necesario que me lo expliques, confío en ti, creo en ti y sé que si tú eres capaz de algo es de ayudar a la gente, pero no puedo decidir por ti, no sé como funciona eso de las probabilidades o la suerte, yo puedo alzarme por encima de todo y mirar hacia abajo pero jamás podré ver lo que tu ves o sientes, así que confío en tu decisión.
Hank tenía la máscara de Quantum al suelo, no se lo había dicho a Rachel pero la alternativa sería de poco agrado.
Localización desconocida: Fuera del tiempo
Taylor se había desmayado. La impresión de la velocidad de la caída le había hecho desmayarse pero por suerte el mecanismo en su cerebro que activa sus poderes funcionó igual y los llevó a lo que a Eusebio e Izan les pareció una especie limbo intertemporal. No había nada, ni construcciones ni personas ni nada, solo una inmensidad blanca y paz, mucha paz. Tanta paz que la claridad de las conciencias allí situadas podían ver todos los lugares del mundo que su imaginación les permitía.
Eusebio
Armas nucleares, ¿dónde?, París, armas nucleares, París, ¿dónde?, armas nucleares, París, autorización, ¿dónde?, armas nucleares, París, ¿dónde?, armas nucleares, París, ¿dónde?, París, armas nucleares, autorización, París, ¿dónde?
Izan
Conciencia, Taylor, conciencia, Taylor, matar, conciencia, Taylor, vivir, conciencia, Taylor, decisión, conciencia, Taylor, peligroso, conciencia, Taylor, demasiado, conciencia, Taylor, no, conciencia, Taylor, sobrevivir, conciencia, Taylor, si, conciencia, Taylor, escapa, conciencia, Taylor, obligación, conciencia, Taylor.
Hank
Sabes que probablemente si no vais a buscar a Eusebio e Izan en su paradero actual después de que impidieran lo de París acaben siendo cogidos por alguien cercano a Taylor o a la Iniciativa Nuevo Mundo. Pero tu idea puede salvar a tantos millones de personas que de funcionar valdría la pena tener la incertidumbre del paradero de esas dos personas. ¿Dejas de ir a salvarlos por el bien mayor o rescatas a tus compañeros a riesgo de que tu plan sea demasiado tarde para ser ejecutado?
Hiroshi
Debéis salir del edificio y del país antes de que el ejército os coja, es obvio que tardarán mucho antes de llegar a vuestra planta si la electricidad está cortada pero no tienes tiempo tan de sobra como para dormirte, tus compañeros y tú necesitáis un plan de huída. YA.
McFur
Tienes a Bryan delante, tienes que ejecutarlo o no ejecutarlo. Ya os ha causado demasiados problemas así que si quieres seguridad, ejecútalo. Hazlo de la manera que vaya mejor con tu conciencia.
Publicado el 14-03-2009, 21:41
Quote:
Hank
Sabes que probablemente si no vais a buscar a Eusebio e Izan en su paradero actual después de que impidieran lo de París acaben siendo cogidos por alguien cercano a Taylor o a la Iniciativa Nuevo Mundo. Pero tu idea puede salvar a tantos millones de personas que de funcionar valdría la pena tener la incertidumbre del paradero de esas dos personas. ¿Dejas de ir a salvarlos por el bien mayor o rescatas a tus compañeros a riesgo de que tu plan sea demasiado tarde para ser ejecutado? |
Como hombre de ciencia que soy lo veo todo desde un punto de vista objetivo y eso implica pensar en porcentajes, salvar a dos personas pudiendo salvar a millones, en teoria no tendría ni que plantearmelo.
Pero estas dos personas se han arriesgado para evitar que Paris sea destruida, no puedo abandonarles, tengo que ayudarles y eso es lo que voy a hacer.
Correré el riesgo de no poder solucinar lo de Greenville, pero de alguna manera estoy casi seguro de que voy a poder arreglarlo, aunque no sepa como.
Publicado el 15-03-2009, 17:07
Quote:
McFur
Tienes a Bryan delante, tienes que ejecutarlo o no ejecutarlo. Ya os ha causado demasiados problemas así que si quieres seguridad, ejecútalo. Hazlo de la manera que vaya mejor con tu conciencia. |
En realidad nunca pensé tener nada en contra de Bryan, hasta ahora no lo siento, no tengo rencores. Pienso que una equivocación lo puede comenter cualquiera, su vida fue más importante antes de hacer lo correcto. Supongo que esto es el fin, toda la verdad se conocerá...
No lo haré, vi su cara y le tendí un puñete, ahora si estaba totalmente inconciente, lo dejaré a su suerte. Algún día, de alguna forma, él pagará.
Salgo a toda velocidad, como un haz de luz...
[ ... ] Total, Yo no soy nadie para quitar la vida alguien [ ... ]
Saludos.
Publicado el 20-03-2009, 23:20
Quote:
Izan
Conciencia, Taylor, conciencia, Taylor, matar, conciencia, Taylor, vivir, conciencia, Taylor, decisión, conciencia, Taylor, peligroso, conciencia, Taylor, demasiado, conciencia, Taylor, no, conciencia, Taylor, sobrevivir, conciencia, Taylor, si, conciencia, Taylor, escapa, conciencia, Taylor, obligación, conciencia, Taylor. |
Debo detener a Taylor como sea, si tengo que matarle lo haré con mis propias manos.
Publicado el 26-03-2009, 21:18
Las armas nucleares tienen que estar en París, y el sitio más lógico es... ¡el Complejo Defensa Millar-Hitch! Vayamos allí de inmediato.
Publicado el 05-04-2009, 16:46
Ya que el ejercito se dirige a por nostros desde bajo, lo más lógico es eguir subiendo por tanto mi plan es simple, subir y subir hasta encontrar una forma de salir, ya sea utilizando los poderes de Hank y Rachel conjuntamente o encontrando algún helicoptero o similar. En momentos tan tensos como estos solo se me puede ocurrir algo así. Si no da resultado me enfrentaré a quien haga falta para salir vivo.
Saludos!
PD: Siento mi exagerada tardanza pero serios problemas de troyanos, virus y hackers han atacado mi ordenador y he estado bastante inutilizado por un tiempo. No se si a alguno de los que tengo en el msn del foro les habrán dicho algo pero quiero hacer saber que si algo malo "he dicho" no he sido yo sino algún gracioso que se me coló en el ordenata. Reitero mis disculpas.
Publicado el 11-04-2009, 17:41
[font=courier new]Hace año y medio…[/font]
Ruinas de Nueva York: Empire State Building, 28 de Marzo de 2010, 11:20
Bryan está de pié, en la cornisa de las ruinas del Empire State, observando lo que queda de la Gran Manzana, ya nadie vive aquí a causa del nivel del mar que ha sumergido la totalidad de la ciudad, pero si que los rascacielos siguen en pie. El Empire State en si ya no es lo que era, la parte superior que terminaba en pico se vino abajo a los pocos meses de la Catástrofe, pero la estructura sigue en pie. Ahora termina en una azotea llena de cascotes y vestigios de lo que antes era.
Detrás de Bryan está el helicóptero que ha usado para llegar desde la costa hasta aquí, tiene todo lo necesario para hacer dos o tres veces el recorrido que ha hecho, pero el lugar no es muy propicio para aterrizar, así que es poco probable que este viaje se vaya a repetir.
Bryan piensa en lo mucho que ha perdido, su casa, sus amigos, su negocio, su vida. Hasta su identidad, Bryan Parkfield ya no existe, ahora solo existe el Sr. Guntrick. No es que le busquen, nadie le ha acusado de nada por el momento, pero si alguien supiera de su existencia las cosas se pondrían muy difíciles para él, teniendo en cuenta la obsesión por tapar este asunto.
En ese momento oye unos pasos detrás de él. Esa persona le habla:
- No sabía que supiera volar en helicóptero, Bryan.
- He tenido mucho tiempo para aprender nuevas cosas ¿cómo sabe mi nombre? ¿cómo ha llegado hasta aquí?
- Ohh, es verdad, lo siento, ¿debería llamarle Sr. Guntrick? Tengo entendido que ahora se hace llamar así.
- Déjese de rodeos, responda a mis preguntas.
- Sé muchas cosas de usted, Bryan Parkfield, sé que vivía en Greenville, sé que sobrevivió a la Catástrofe y sé que ahora se pasea en mallas por los bajos fondos dando puñetazos a cambio de respuestas. - esa era otra novedad en su vida, las mallas, no podía arriesgarse a que nadie le descubriera y tuvo que confeccionar una especie de disfraz con el que ocultar su identidad, aunque más que ocultarla la substituía, ya no sabía si era Bryan el tendero o el Sr. Guntrick el enmascarado.
- ¿Quién le ha contado esas cosas?
- Por desgracia, nadie, Sr. Parkfield, usted no cubre suficientemente bien su rastro, pero dudo que necesite más que lo que ya hace para evitar a los gorilas que pega.
- ¿Quién es usted?
- Seguramente me habrá visto en la prensa o en Internet, mi nombre es John Taylor.
- ¿El multimillonario?
- El mismo.
- ¿Cómo ha logrado encontrarme y seguirme hasta aquí?
- Como ya le he dicho, no cubre su rastro eficientemente, y una persona con mi dinero y mis habilidades puede seguirle perfectamente.
- ¿Ha dicho habilidades? ¿Usted también tiene poderes?
- Por supuesto que sí, ¿creías que eras el único?
- No, he oído que McFur Fore también los tiene.
- En efecto, puede desplazarse a una velocidad cercana al sonido, es impresionante. Sus habilidades también son maravillosas, poder ver a una distancia que triplica o más la del ojo normal y tener una puntería casi infalible, todo gracias a su poderosa vista ¿está seguro que es lo único que puede hacer? Estoy seguro que esos ojos azules esconden algo más.
- ¿Cómo sabe tanto de algo que supuestamente no puede ocurrir?
- Sabe ir al grano, Sr. Parkfield, se lo explicaré a su tiempo. Debe venir conmigo para comprender totalmente la magnitud de lo que le ha sucedido al mundo. Según creo está ávido de respuestas, que esos matones a los que pega no le satisfacen. Pero antes necesito que haga unas cuantas cosas por mi.
- Sea lo que sea lo que tenga que hacer, lo haré, quiero saber la verdad.
[font=courier new]Hace ocho meses…[/font]
Moscú: Torre Elder, 4 de Enero de 2011, 9:27
Bryan abre la puerta del despacho de John Taylor, su jefe hasta el momento, no hay nadie así que se sienta en el sillón de visitas a esperar. Lleva bastante más de medio año haciendo el trabajo sucio del multimillonario sin obtener ni una sola respuesta así que se ha cansado y ha venido decidido a presionar lo suficiente a “Nathan” para que le de su información.
John Taylor entra en el despacho con un periódico en la mano.
- Hola Sr. Guntrick, me sorprende verlo por aquí.
- John, sabes a qué he venido.
- Si, a explicarme por qué hace dos semanas que no contacto contigo, supongo.
- He venido a por respuestas, llevo unos ocho meses trabajando para ti sin que me des ninguna información de nada de lo que me interesa. Vas a contarme la verdad o voy a destapar todos los trapos sucios de tu persona.
- Confiaba en que este momento tardara un poco más, no creía que estuvieras suficientemente preparado para esto, pero al parecer no es así. Por lo tanto es hora de que vengas conmigo a un sitio muy especial. Como es probable que ya sepas, puedo viajar en el tiempo y el espacio, pero no sabes como ni por qué, así que dame la mano.
En ese momento Bryan le da la mano a John Taylor y una luz blanca envuelve todo.
Publicado el 11-04-2009, 17:42
Selva Amazónica: Localización desconocida, 4 de Enero de 2011, 9:31
De repente Bryan se ve en medio de una selva con una vegetación tan frondosa que casi impide que la luz solar llegue a su posición.
- ¿Dónde estamos?
- En el Amazonas, uno de los pocos lugares a los que benefició la llamada Catástrofe, muchas culturas sobreviven aquí sin ser siquiera conocidas y la deforestación amenazaba a gran parte de estas.
- No quiero rollos geopolíticos, quiero información sobre lo que yo viví.
- Tranquilo, tranquilo, vamos a ir a un sitio cerca de aquí, mientras quiero hablarte un poco de todo esto para que comprendas el alcance que tiene toda esta situación.
- Ha muerto el 40% de la población mundial, lo comprendo perfectamente.
- Si si, pero déjame seguir explicándote esto. Bien, muchas de esas culturas tienen una memoria genética, unos conocimientos que se transmiten de generación en generación porque están ya en la propia cultura de la gente. Pero es extraño que casi todas las culturas comparten algo. Por definirlo coloquialmente lo podíamos llamar un “más allá”, otra dimensión. Muchas religiones, como las monoteístas, hablan de ese lugar como de algo etéreo, pero sin embargo hay otras que son más concretas en este aspecto, que están más en contacto con ese “más allá”.
- Supongo que me vas a hablar de alguna de ellas.
- En efecto. Debes saber que en mi juventud me interesé mucho por la antropología y recorrí esta selva por sus zonas más recónditas, me interesaba especialmente por las poblaciones que vivían aquí sin contacto alguno con el exterior. En 1980 emprendí el que sería el último de mis viajes por el Amazonas, pero me marcaría toda la vida. Yo ya era un fructífero hombre de negocios pero igualmente lograba sacar tiempo para esta afición. Ese año me tocaba recorrer una zona totalmente desconocida e iba con toda la ilusión que tenía. Quizá fue esa ilusión la que me llevó a descubrir a una gente que habitaba en la orilla de un pequeño arrollo.
- La historia de tu vida. - el tono demostraba aburrimiento, pero mientras caminaba no tenía nada mejor que hacer que escucharle. John fingió no haberlo oído.
- Esa gente me recibió con temor, mi tono de piel y mi ropa eran los causantes del miedo que demostraban hacia mi. Era ese temor el que inicialmente me hizo pensar que probablemente estuvieran siendo atacados por la civilización y que mi descubrimiento no hubiera valido de nada, lo cuál me generaba una profunda pesadumbre, pero pronto me daría cuenta de que me preocupaba por nada, no era un miedo como si se tratara de un peligro, era el miedo de enfrentarse a lo divino, era el miedo que siente una persona temerosa de Dios, me consideraban uno de sus dioses que había venido a visitarlos. Sin pedirlo me condujeron a una construcción de piedra que al parecer era su templo, esa construcción me fascinó, usaba la roca de una colina como material y camuflaje a la vez, solo una puerta daba a entender que algo había ahí dentro, y lo que había dentro, me alucinó por completo. Ah, mira, hemos llegado ya al sitio en si.
Era tal y como lo describía, una colina cubierta por árboles servía de soporte y camuflaje para un templo al que se entraba por una pequeña puerta con inscripciones a los lados. Los dos hombres entraron en el templo y tras bajar unas escaleras de piedra se hallaron en una cámara principal. John Taylor encendió una cerilla y la tiró a un cuenco que había en mitad de la sala. Al parecer eso era una especie de combustible puesto que en ese momento una llama se elevó en la habitación y a partir de ahí ardería sin cesar iluminando toda la sala.
En las paredes había una serie de inscripciones, parecían contar una historia que una persona como él sin formación no sería capaz de desencriptar, pero su en ese momento compañero estaba completamente dispuesto a decirle que significaba.
- ¿Qué significa?
- ¿He logrado que mi historia finalmente captara tu atención, verdad? Me alegro, si a alguien como tú ya le ha causado esa impresión, imagínate a mí que llevaba una vida buscando algo como esto. Si por algo esto ha llamado tu atención es porque tu subconsciente ha reconocido lo que aquí se relata. Habla de Greenville. Te lo intentaré resumir pero es difícil, ya que no está narrado para la comprensión del hombre moderno.
John hace una pausa, repasa los grabados en piedra de la sala y comienza a narrar.
- Existen dos conceptos, el orden y el caos, no habla de esto como del bien o del mal, para ellos en la naturaleza esos otros dos conceptos no existen, pero si el orden y el caos, el orden y el caos son dos fuerzas de la naturaleza. Ambas fuerzas -representadas cada una con un color, azul y rosa respectivamente- competían entre si en el principio de los tiempos en un mismo lugar donde nada existía, cada fuerza luchaba por contrarrestar a la otra con todo lo que tenía. Ambas aumentaron su interés en la lucha hasta un punto en la que una no podía existir si lo hacía la otra, se habían hecho incompatibles. En ese momento se produjo una ruptura entre ambas, tan brutal que generó dos realidades paralelas solo producto de esa locura sin que ninguna de ambas partes tuviera esa intención, pero ocurrió. Cada fuerza se hizo dueña de una realidad, que avanzaron paralelamente sin más diferencia que en una reinaba el orden dentro del caos (supuestamente esta sería nuestra realidad de origen) y en otra primaba el desorden por encima de la estabilidad. Nada las unía salvo que en estructura eran exactamente iguales y su avance era el mismo, en teoría. En teoría ya que por razones desconocidas, ambas fuerzas acordaron intercambiarse los papeles periódicamente, eso escapa a la comprensión humana pero al parecer seguía siendo cierto el que una fuerza no podía vivir sin la otra. Y esto nos lleva a la Tierra y a la raza humana. Al parecer ambas fuerzas se fijaron en nuestra posible existencia nada más que tomaron posesión de sus realidades, así que establecieron una norma -eso satisfacía al orden- aleatoria -eso satisfacía al caos-, en la Tierra se hallaría un punto donde se cruzarían ambas realidades y sería el ser humano, una criatura con libre albedrío y poder de decisión, la que interactuara con ese punto y decidiera cuándo se produjera el intercambio de papeles entre ambas fuerzas. Al humano que lo hiciera, en recompensa, se le otorgarían poderes especiales que le harían ser superior al resto de su especie.
Publicado el 11-04-2009, 17:42
En ese momento, John sonríe, pese a que durante toda su historia la había contado en un tono afable, su semblante había sido serio, ahora sonreía.
- Ese es el grueso de la historia, espero que lo hayas captado, pero ahora viene la parte de mayor relevancia para todo lo que nos envuelve: El proceso de traspaso de realidades es un proceso no demasiado rápido en el cuál durante aproximadamente treinta ciclos solares -vamos, treinta días, un mes- ambas fuerzas estarán confundidas y se entremezclarán sin saber cuál es su lugar, y se producirán fuertes daños en ambas realidades pero que al finalizar ese proceso todos los daños serán reparados, si el proceso no es alterado o interrumpido.
- ¿A qué te refieres? ¿Se puede hacer eso?
- No dice nada más que eso, pero más adelante habla de una serie de dones que se supone que las fuerzas conceden a los que favorecen este proceso, no habla del tuyo pero si del mío o del de McFur Fore, y hay uno que lo resalta como muy poderoso, según dice aquí es un poder que puede hacer que el que lo tenga controle las distintas alteraciones de la realidad que provoca la existencia del libre albedrío. Alguien que supiera algo de física avanzada, lo llamaría control de posibilidades cuánticas.
- ¿Y alguien con ese poder podría provocar la Catástrofe?
- No exactamente, pero si que podría lograr que se interrumpiera el proceso de cambio y que los daños del traslado del orden al caos y del caos al orden no fueran reparados una vez ambas fuerzas se hubieran repuesto del traspaso.
- Por lo tanto esa es la causa, pero ¿quién obtuvo ese poder y por qué lo usó de esa forma? Podría encontrarse al verdadero culpable de la Catástrofe.
- ¿Sigues pensando que Fore no fue el causante de todo?
- Nunca me lo he tragado.
- Digamos que todos los que interactuaron con el portal de una dimensión a otra tienen su gran porción de culpa de la Catástrofe, son en si los causantes, pero la culpa de que esos daños no fueran reparados al cien por cien, es del que interrumpió el proceso. Bueno, es hora de que volvamos a Moscú.
Moscú: Torre Elder, 4 de Enero de 2011, 12:42
Bryan estaba abrumado por toda la información que le acababa de llegar, era increíble, pero de alguna manera extraña encajaba. ¿Es posible que una profecía indígena de una tribu del Amazonas fuera un presagio de lo que iba a ocurrir cientos de años después? Suponiendo que fuera cierto -que lo parecía- solo quedaba una pregunta.
- ¿Alguien obtuvo ese poder?
- Por lo que veo sigues empeñado en capturar al culpable de lo que sucedió.
- Perdí todo en Greenville, si eso era inevitable, por lo menos quiero capturar al que hizo que el resto de la humanidad perdiera mucho más, eso si era evitable.
- Bien, si que hubo una persona que consiguió ese poder, - aunque Bryan no se dio cuenta, la mueca de la sonrisa de John se había acrecentado mucho más en este momento - Henry O’Hara.
Bryan suponía que tenía que ser él, por eliminación, pero había una cosa que no cuadraba, para nada en realidad.
- ¿Te puedo preguntar una última cosa?
- Claro, por supuesto.
- Me gusta la forma en la que encajan los hechos, todo lo hace perfectamente, pero hay algo que no has comentado: si tú tienes poderes, entonces…
Antes de que pudiera terminar la frase, volvió la luz blanca pero esta vez solo se llevó a John Taylor, se había transportado. Esa sería la última vez que Bryan vería a John Taylor.
Una semana más tarde de esos acontecimientos…
Moscú: Cuartel General de la Resistencia, 12 de Enero de 2011, 13:25
- Ya han oído la historia, ya saben las conclusiones, supongo que a partir de ahora compartirán mi interés en crear esta sociedad. ¿Están todos los presentes de acuerdo? - Bryan había puesto un empeño inhumano en reunir a toda esta gente y en exponer todo lo que sabía a sus oyentes, era imprescindible que confiaran en él y en su historia.
Todos asintieron.
Bryan estaba orgulloso de si mismo, esta nueva sociedad llamada la Resistencia iba a dar sus frutos. Decide salir a la calle para tomar el fresco aire de Moscú, da una vuelta por la calle y se para en un kiosco que hay en la calle al ver una noticia en el periódico que le impacta:
El multimillonario John Taylor vende su empresa al héroe Henry O’Hara.
Publicado el 29-08-2009, 13:03
Hacemos una interrupción en la programación habitual para traerles una noticia de última hora, el misterioso superhéroe que ayer causó sensación en la zona residencial de Chicago ha sido visto en el otro extremo del mundo, en Moscú. Se cree que forma parte del grupo que ha asaltado la Torre Elder, sede del John Taylor Group. Más información en el noticiario tras la sesión de clasificación de la Fórmula 1.
Publicado el 29-08-2009, 15:52
Eusebio Fontalegre, Henry “Hank” O’Hara, Hiroshi Masaki, Izan Bravo y McFur ForeQuote:
Eusebio
Las armas nucleares tienen que estar en París, y el sitio más lógico es... ¡el Complejo Defensa Millar-Hitch! Vayamos allí de inmediato.
Hank
Como hombre de ciencia que soy lo veo todo desde un punto de vista objetivo y eso implica pensar en porcentajes, salvar a dos personas pudiendo salvar a millones, en teoría no tendría ni que planteármelo. Pero estas dos personas se han arriesgado para evitar que Paris sea destruida, no puedo abandonarles, tengo que ayudarles y eso es lo que voy a hacer. Correré el riesgo de no poder solucionar lo de Greenville, pero de alguna manera estoy casi seguro de que voy a poder arreglarlo, aunque no sepa como.
Hiroshi
Ya que el ejercito se dirige a por nosotros desde bajo, lo más lógico es seguir subiendo por tanto mi plan es simple, subir y subir hasta encontrar una forma de salir, ya sea utilizando los poderes de Hank y Rachel conjuntamente o encontrando algún helicóptero o similar. En momentos tan tensos como estos solo se me puede ocurrir algo así. Si no da resultado me enfrentaré a quien haga falta para salir vivo.
Izan
Debo detener a Taylor como sea, si tengo que matarle lo haré con mis propias manos.
McFur
En realidad nunca pensé tener nada en contra de Bryan, hasta ahora no lo siento, no tengo rencores. Pienso que una equivocación lo puede cometer cualquiera, su vida fue más importante antes de hacer lo correcto. Supongo que esto es el fin, toda la verdad se conocerá... No lo haré, vi su cara y le tendí un puñete, ahora si estaba totalmente inconciente, lo dejaré a su suerte. Algún día, de alguna forma, él pagará.
Salgo a toda velocidad, como un haz de luz... [ ... ] Total, Yo no soy nadie para quitar la vida alguien [ ... ] |
Moscú: Torre Elder, 2 de Octubre de 2011, 8:05
El bullicio era tan grande ahí afuera que a pesar de encontrarse en uno de los puntos más altos en los que el ser humano podría encontrarse, no se oía otra cosa salvo las sirenas de la policía y de las ambulancias, las voces de los cientos de transeúntes que se habían acercado a ver que pasaba y de los helicópteros de la policía y la prensa. Además estaba el ejército, que había llevado a la caballería y que en esos momentos estaba asegurando, planta a planta, el lugar.
Hiroshi estaba muy preocupado, obviamente no contaba con el plus de confianza que otorgaban unos poderes y tenía la inquietud de cuál sería su siguiente paso para no acabar muertos, capturados u otra cosa peor. Por ello Hank decidió hacer los planes en conjunto con él, necesitaba a todo el mundo muy motivado
- Hank, te lo digo, no podemos bajar sin encontrarnos al Spetznaz, hemos de encontrar otro modo - repite Hiroshi continuamente.
- No tengo fuerza suficiente para volar con los tres a mis espaldas, si es lo que estás pensando. Y aunque McFur lograra salir sin ser visto, no podría con vosotros dos. - le contesta Rachel.
- Tenéis razón ambos, pero no podéis ser negativos, solo tiene suerte el que la busca, - afirma Hank burlonamente - ¿qué tenemos en plantas superiores?
- Algún despacho más, almacenes de material de oficina, puede que alguna sala de juntas, nada importante. - le informa Rachel.
- Puede que usando algún recurso especial logremos salir de este entuerto, ¿sabéis cuál es la probabilidad de que una avioneta se estrelle contra un rascacielos en un día nublado? - al ver que tanto Hiroshi como Rachel le miraban contrariados decidió seguir adelante él solo con la conversación - Bueno, pues no muy alta, así que tendré que emplearme a fondo, pero para ello necesito a McFur, que por cierto, ¿dónde narices está?
Una puerta cercana a ellos se abrió de golpe y de ella salió McFur. Cuando se disponía a salir le volvió la curiosidad así que había dado la vuelta y despertado a Bryan, entre sollozos, delirios y demás interrupciones logró sacarle una versión de toda la historia un tanto inquietante. Profecías en el Amazonas, fuerzas milenarias y todo ese rollo.
- Espero que no hayáis tenido que esperar por mi, pero tengo algo interesante. Una curiosa historia a decir verdad. - dice mientras sonríe McFur.
- Mac, ¿por qué sonríes? - le pregunta Rachel.
- Confirma que Taylor es el mayor mentiroso que ha visto este mundo. Consiguió engañar no solo a la CIA y al Ejército que serían los que encenderían la mecha, sino a la ONU que fundaría la Iniciativa Nuevo Mundo la cual él y sus colegas de la JPMorgan Chase dominan de pies a cabeza e incluso su única oposición clandestina, controlan a la Resistencia como un peón más.
- Suena a plan perfecto y maquiavélico, ¿qué salió tan mal como para que ahora todo se haya caído como un castillo de naipes? Y por mucho que me guste pensarlo, no creo que haya sido cuestión de mala suerte. - comenta Hank.
- Exceso de control, en vez de dejar correr todo el asunto una vez probado su éxito y firmar contratos millonarios por la reconstrucción de Europa Central y el Sudeste Asiático quiso mantener su mano invisible sobre todo lo que había rodeado a la infame operación. Y en ningún caso pensó que Rachel seguiría viva, que yo lograría escaparme de mi inexpugnable prisión o que tú… decidieras ponerte mallas. - sentenció McFur.
- Es un traje de… bueno, es igual, pongamos en marcha el plan, - continúa Hank - Hiroshi, quiero que no te separes de mi, si en algún momento parezco desfallecer, sujétame fuerte. Rachel, cuando lleguemos arriba necesito que sobrevueles la zona, en algún momento una avioneta descontrolada atravesará el cielo, necesito que te pongas a su velocidad y logres tomar los mandos para acercarte todo lo posible al ventanal, cuando pases justo por delante de nosotros McFur tendrá que empujarnos con toda la velocidad posible, supongo que caerás en una piscina de algún hotel tras empujarnos, pero con el nivel de cálculo que tengo en este momento en la cabeza me es difícil precisarlo.
Poniendo en marcha el plan, Hank los guió edificio arriba. A pesar de la seguridad que mostraba sabía que había pocas posibilidades de que el plan resultara exitoso, dependía de demasiados factores variables. Una vez llegaron a la planta más alta a la que podían acceder, Rachel cogió una silla y la tiró por la ventana para romper el cristal, acto seguido saltó por el lugar de impacto y remontó el vuelo. McFur bloqueó todos los accesos hasta el lugar en el que ellos se encontraban y se situó en un punto en el que tuviera una línea recta con el punto de salto y desde el cuál tuviera suficiente tiempo de reacción para coger a ambos y saltar.
Acto seguido Hank cerró los ojos, en su cabeza apareció a X kilómetros de distancia horizontal una avioneta de Y kilos que a Z revoluciones por minuto del motor… demasiadas variables, necesitaba una constante, algo que permaneciera invariable y que otorgara estabilidad a la ecuación. Su nariz empezó a sangrar y su piel tomó un color pálido. En su mente el avión seguía sin entrar en su campo. Entonces encontró el elemento estable, solo había una cosa que no variaría en ese caso… la gravedad. Si el objeto se hallaba en caída libre solo intervendría la resistencia del aire y la gravedad, lo tenía.
Procedió a ejecutar sus cálculos lo que le provocó un dolor de cabeza insufrible, Hank se asustó de la razón de esto pero siguió venciendo las distintas barreras que el plano de la realidad le presentaba. Cayó al suelo de rodillas pero Hiroshi le ayudó a incorporarse, tenía que terminarlo, tenía que sacarlos de ahí tenía que…
- ¡Ahí viene la avioneta! - grita Rachel.
Rachel hizo un tirabuzón para ponerse en una altura superior al vehículo, tras eso se fue aproximando todo lo que su control de la velocidad personal le permitía. Abrió la puerta con una mano y logró ponerse a los mandos del aparato, cruzó los dedos para que el motor arrancara. Tras tres intentos lo hizo, cambió el rumbo para evitar estrellarse contra la torre y pasó a la altura de la última planta. Unas milésimas de segundos antes McFur había agarrado al exhausto Hank y a Hiroshi y había saltado por la ventana. Hiroshi había podido entrar por la ventanilla pero Hank no tenía fuerzas para desplazarse y estaba agarrado a una de las alas, se caería de un momento a otro.
Rachel le hizo una señal a Hiroshi para que se pusiera a los mandos, ella salió de la avioneta y agarró a Hank en pleno vuelo para introducirlo en el avión. Cuando estuvieron dentro se volvió a poner a los mandos, habían salido de la Torre Elder, estaban parcialmente a salvo.
- ¿Estás bien, Hank? - pregunta Rachel preocupada por el dolor de cabeza de este.
- No, no es normal que para algo tan trivial tenga tanto sufrimiento, el plano de la realidad ondulaba demasiado, hay algo que lo está afectando.
- ¿Tienes idea de lo que puede ser? - le pregunta Hiroshi desde los mandos.
- Tengo una suposición bastante fiable, algo va a suceder y cuanto más nos acerquemos al momento en el que ocurra más me costará alterar la realidad, no os lo dije antes porque no quería preocuparos, tenemos algo más importante que hacer.
- Algo me dice que ya tienes algo planeado - dice con una sonrisa pícara Rachel.
- Por supuesto, dirígenos al aeropuerto Hiroshi, mientras le dábamos un repaso a los de seguridad he hecho algunas gestiones.
Publicado el 29-08-2009, 15:57
Moscú: Aeropuerto Internacional de Moscú-Sheremetievo, 2 de Octubre de 2011, 8:37
Usando gran parte de esos recursos que otorga tener una fortuna emergente una de las pistas secundarias que el aeropuerto reserva para clientes muy especiales estaba ya reservada para el forzoso aterrizaje de la avioneta en la que viajaban Hank, Hiroshi, McFur y Rachel.
- ¿Y cuál es el gran plan, Hank? - le pregunta Hiroshi mientras toman tierra.
- Mientras hacíamos un poco de ruido en la Torre Elder, pensaba en nuestro próximo movimiento, teníamos que hacer algo, si hemos llegado hasta aquí hay que seguir adelante. Así que creo que ha llegado el momento de mostraros mi plan. Mirad adelante.
Hank saca el teléfono móvil de su bolsillo y hace una llamada corta. Acto seguido se abre la gran puerta del hangar más próximo y ahí encuentran una aeronave no demasiado grande pero con forma bastante futurista.
- Si hemos arriesgado tanto por buscar a John Taylor no podemos dejar todo este asunto aquí, tenemos que encontrarlo otra vez y comprobar que ha pasado en París, y lo que es más importante, rescatar a Izan y Eusebio, no sabemos que les ha sucedido. Así que me surge el problema de cómo llegar a Francia rápidamente siendo en este momento los más buscados del pueblo, así que la propia Francia me dio la respuesta: el Concorde, el antiguo avión supersónico, no es que sea un paradigma de la seguridad, pero me encargaré de que no tengamos accidentes de aquí a París.
- Vale, - afirma McFur - hasta el momento no habías sido un tipo sencillo, pero has logrado sorprenderme definitivamente.
Hank les indica al resto que entren por la parte trasera, a través de la zona de carga. Tras subir, les lleva hasta la zona que correspondía a primera clase. Les recomienda que se acomoden y les comunica que va a pilotar él, una de las cosas que había hecho desde que despertó del coma había sido apuntarse a la academia de pilotos para sacarse la licencia, aunque en realidad en este momento eso importaba poco siendo unas de las personas más buscadas en todo el globo, lo que importaba es que sabía pilotar aviones y que con un poco de suerte no tendría muchas turbulencias.
Pero obviamente la confianza que Hank tenía en si mismo no era la misma que tenían los demás en que todo resultara tal cuál este lo había planeado.
- Hank, ¿estas seguro de que este avión es fiable? - le preguntó Hiroshi - la última vez que supe de un avión supersónico llamado Concorde fue cuando acabó hecho trizas junto con sus 123 pasajeros y la tecnología de aviones supersónicos caída en desgracia.
- Tranquilo, esto es más fiable que la crema anti-edad de Richard Alpert - le contestó Hank - Y no estamos “exactamente” en el Concorde, sino en su homólogo ruso el Tupolev TU-144. Relajaos y dormid un rato, estaremos en París antes de lo que creéis.
Tras ponerse a los mandos de la aeronave, dispone todo para el despegue, lleva el aparato hasta el inicio de la pista y, por primera vez, reza para que su plan funcione. Aunque al parecer no todo iba a jugar a favor, ya que cuando enciende el motor supersónico para despegar ve al final de la pista un convoy militar que se acerca hasta él, acelera el Tupolev al máximo y cuando los soldados del convoy abren fuego usa sus poderes para que ningún disparo de estos impacte en un punto vital del avión.
París: Orilla del Sena, 2 de Octubre de 2011, 11:05
Inesperadamente, Hank irrumpió exaltado en el pasillo del avión con unos paracaídas en la mano para avisar al heterogéneo grupo de pasajeros de que tendrían que tomar tierra de forma poco ortodoxa.
- ¿Vamos a saltar desde un avión supersónico? Sabes que al igual que tu estoy entusiasmado con el plan, pero tanta ecuación parece que te haya frito el cerebro - dice McFur.
- Estoy con él en esto, Hank, no me parece muy seguro - concuerda Hiroshi.
- Peor será que nos quedemos en el avión, no creo que aterrizar en medio de la ciudad un avión supersónico sin tren de aterrizaje sea muy viable, me temo que tendréis que conformaros con esto.
- ¡¿Me estás diciendo que un avión que puede superar la velocidad del sonido como nuestro amigo McFur no tiene tren de aterrizaje?! - exclama Hiroshi ante tan preocupante noticia.
- Lo tenía hasta que el ejército ruso decidió disparar a discreción contra nuestro único medio de huida, siento no poder ofrecer una alternativa más segura, pero vamos a tener que saltar, y ahora mismo.
Les dio un paracaídas a cada uno y abrió la puerta de emergencia, el avión había reducido mucho su velocidad pero aún estaban en una situación poco favorable para hacer un salto corto, iban a tener que hacer un poco de caída libre. Por suerte, era una de las materias en las que Hank había tomado clases en su preparación para ser un supertipo. Por otra parte, McFur y Hiroshi no lo tenían tan bien mientras que Rachel simplemente saltaría y los ayudaría en caso de tener problemas.
Decidieron saltar uno detrás de otro y hacer solo un corto tramo de caída libre para poder controlar el descenso lento en paracaídas y caer en el Sena en caso de tener problemas. No tuvieron demasiados problemas en la ejecución del salto, salvo porque McFur en vez de darse el chapuzón esperado en el río se estrelló contra uno de los barcos turísticos que lo recorren habitualmente. A pesar de ese incidente, McFur se levantó por su propio pie y les hizo una señal a sus amigos de que se encontraba perfectamente. Las calles se hallaban completamente desiertas a su alrededor, algo no iba bien y ellos lo sabían.
Rachel ayudó a Hank, McFur y Hiroshi a subir a uno de los puentes que cruzan el río para allí decidir por dónde empezar a buscar a Eusebio e Izan, pero un helicóptero y varios furgones del grupo de operaciones especiales de la Gendarmería francesa les sorprendió antes de que pudieran dar un solo paso.
- Tu debes ser Henry O’Hara, ¿cierto? - dice uno de los agentes mientras se acerca de ellos - Por lo tanto vosotros debéis ser McFur Fore y el chino y la chica desconocida, ¡los hemos encontrado! - grita antes de que puedan decir nada.
- Agente, no queremos hacerles daño, lo sucedido en Moscú ha sido un malentendido… o algo así, somos de los buenos. - dice Hank.
- Lo sabemos, o por lo menos eso nos han contado, se ha declarado el Estado de Emergencia y os estábamos buscando ante la posibilidad de que os atrape el fuego cruzado.
- ¿Qué fuego cruzado? - pregunta Hiroshi.
- Un amigo vuestro, un tal Izan Bravo, fue detenido por ayer por el asesinato de un hombre desconocido, que resultó ser John Taylor, un multimillonario que al parecer tenía sus tentáculos muy metidos en la Iniciativa Nuevo Mundo. En el interrogatorio Izan nos dijo que acababa de impedir el inicio de una guerra nuclear y condujo a nuestros agentes a una especie de silo subterráneo en el corazón de París, al parecer lo gestionaba la Iniciativa sin el consentimiento del propio Presidente y en él se halla desde gran cantidad de armamento hasta secretos de estado.
- Y supongo que eso no le haría ninguna gracia. - apuntó McFur.
- El Presidente Bourdais fue informado inmediatamente a través de la cadena de mando y su decisión fue retirar el apoyo militar y político a la Iniciativa, sacando a todas las tropas francesas de las filas del Ejército de Paz de la Iniciativa Nuevo Mundo. Las reacciones no se harían esperar y el alto mando liderado por nuestro querido Secretario General de la ONU, Karl Kotler han ordenado lo que hemos calificado como la “Invasión de Francia”, ahora mismo estáis en zona de guerra.
Publicado el 29-08-2009, 16:00
Era demasiado para asimilar en tan poco tiempo, Hiroshi y Hank continuaron haciéndole preguntas a los agentes, había sido el propio Izan el que había alertado a las autoridades francesas de que vendrían y les había instado a escoltarles ya que poseían una muy valiosa información lo que los haría un potencial objetivo de “daño colateral”. Cuando les preguntaron por Izan, les informaron de que se había avisado a la central por radio y estaba de camino.
- ¡Izan! ¡Gracias a Dios! - exclamaron al verle - ¿es verdad todo lo que nos han contado? ¿ha estallado la gorda?
- Esto ha escapado a nuestro control, logramos detener a John Taylor, yo mismo le vi morir en mis manos pero, ¿a que precio? ¿cómo no nos dimos cuenta de la que estábamos montando y no intentamos evitarlo?
- Supongo que tantos viajes en avión nos desconectaron de lo que estaba pasando en el mundo real, ¿pero qué podemos hacer? - expresó McFur, que se había unido al grupo junto con Rachel al ver llegar a Izan.
- Ya os he dicho que tengo un plan, pienso seguirlo, es probable que logremos no solo evitar esta guerra sino todos estos hechos terribles que nos han llevado a esta situación, pero para eso necesitamos reunirnos todos, Izan, ¿dónde está Eusebio? - le pregunta decididamente Hank.
Una negra sombra se puso en el semblante del belga, no le había dicho a nadie que para poder salir de Millar-Hitch Eusebio se había sacrificado encerrándose con Taylor en el almacén de artillería que había hecho estallar consigo dentro, una temeridad necesaria para sorprender a Taylor pero que le costó la vida y que por poco no hace volar toda la ciudad al estar peligrosamente cerca de la rampa de lanzamiento nuclear, a la cuál dejaron sin suministro eléctrico con la explosión a pocos segundos de la ignición. Taylor consiguió escapar, pero no llegó muy lejos debido a sus heridas y fue el propio Izan el que le dio alcance en pleno centro de la ciudad disparándole en la nuca pero permitiéndole que le viera la cara.
- Sencillamente, no lo ha conseguido, pero no me apetece hablar de ello, sigamos con ese plan. - continúa Izan.
- Agente… Lagrange - llama Hank al que les había informado con anterioridad - supongo que esta inminente guerra no beneficia a nadie, ¿me equivoco?
- No soy político ni militar, señor O’Hara, pero supongo que no se equivoca, es más, me temo que no dejará indiferente a ningún país ante el ultimátum que ya ha dado la Iniciativa Nuevo Mundo a todas las naciones de posicionarse a favor o en contra de esta, aunque si me deja aventurarme en el asunto… era algo que muchos ya veían, una consecuencia inevitable de la Catástrofe que asoló el mundo hace tres años… un nuevo episodio de guerra tras el Apocalipsis.
- Creo que tengo un modo de evitarla, todo eso que usted ha dicho, pero necesito que se salte los canales oficiales, necesito que me den el cuerpo de John Taylor, solo eso.
- No sé que autorización cree que tengo, pero solo soy un agente designado a esta operación, y ni siquiera mis superiores están autorizados a hacer algo así.
- Le pido que se salte las normas, agente Lagrange, necesito salir de Francia con el cadáver ahora mismo.
De forma poco sorprendente debido a que el agente Lagrange poseía mujer e hijos a las afueras de París, este accedió a la extraordinaria petición que le había hecho el aún más extraordinario grupo de gente que tenía ante él.
París: Aeropuerto Internacional Charles de Gaulle, 2 de Octubre de 2011, 13:36
No solo les entregaron el cuerpo, sino que el agente Lagrange junto con algunos de sus compañeros probablemente también padres de familia, les llevaron en un furgón policial hasta el aeropuerto. Instintivamente, Hank había activado el piloto automático antes de saltar del Tupolev y había aterrizado por si solo con alguna dificultad en el Charles de Gaulle. Durante el trayecto ordenó telefónicamente a los ingenieros de la filial francesa de la división aeronáutica de Harcorp que revisaran los daños del avión y que repararan o parchearan todo lo que estuviera en su mano de manera que ese avión estuviera listo para despegar y sacarlos de París a su llegada al aeropuerto.
Pero no todo iba a ser un camino de rosas y antes de subir al avión encontraron a un inesperado visitante, estaba de pie, solo, en medio de la pista del aeropuerto, consciente de que el tráfico aéreo se había suspendido y de que de cualquier forma se iba a encontrar con el grupo de aventureros. El visitante era un hombre de mediana edad, con barba, gafas de pasta y una gabardina al estilo inglés.
- Buenos días señor O’Hara, mi nombre es Robert Walker pero puede llamarme Bob, todo el mundo ya sea en Escocia o en Bruselas me llama Bob, como sabrá, soy el director del ONMI en el viejo continente. - le dice el hombre.
- Pues buenos días, Bob, ¿Qué es lo que quiere? - contesta Hank.
- No sé lo que pretende, pero que un analista económico, un cocinero fugitivo, un informático terrorista, una modelo mercenaria y un multimillonario excéntrico hagan que les persiga medio planeta y que aún así no desistan en su misión de acabar con la organización a la que pertenezco me da lugar a pensar o que saben muy bien lo que hacen y por lo tanto esto forma parte de un plan muy organizado para hundirnos o simplemente que están muy locos y tienen mucha suerte.
- Sigo sin saber lo que quiere.
- Mi homóloga norteamericana a la que ya conoce y yo tenemos un punto de vista semejante a cómo se han hecho las cosas, creemos que el distinguido grupo de megalómanos que están por encima de nosotros se ha extralimitado, ha creado algo que no puede controlar.
- Bienvenidos al club, Bob, pero como comprenderá, tengo prisa.
- Lo sé, y por eso estoy aquí, para comunicarle que no le entorpeceremos en lo que haga, pero le advertimos que una vez que lo haga, ha de tener un éxito total o no seremos responsables de lo que nuestros advenedizos mandamases nos obliguen hacer como represalia. Un saludo de Claire.
Acto seguido, se marchó tan tranquilamente como había llegado. Tanto Hank como McFur y Rachel sabían lo que quería decir, estaban solos en esto, para bien o para mal, pero no eran los únicos que deseaban que tuvieran éxito, no eran los únicos que pensaban que había una equivocación a nivel mundial.
Por desgracia, otra mala noticia le llegó a Hank poco antes de despegar, el Tupolev no estaba preparado para velocidades supersónicas.
Chicago: Instalaciones Harcorp-DIC, 2 de Octubre de 2011, 18:49
Tras un largo viaje el grupo llegó al destino que había escogido Hank, nadie excepto él tenía ni idea de que iban a hacer y en cierto modo, tampoco tenía mucha idea. Lo que si sabían es que al variopinto grupo descrito por Robert Walker esta aventura les había unido y les había otorgado bastante fe los unos en los otros, de ahí que a pesar de adentrarse en terra incognita para la mayor parte del grupo, todos seguían a Hank sin hacer preguntas.
Pero no era un asunto de fe sino más bien de ciencia lo que les llevaba al sancta sanctórum de la tecnología moderna, del que el propio Hank bromeaba ante sus compañeros a su llegada.
- Bienvenidos a Harcorp, el mayor campo de refugiados provenientes del MIT del mundo, pónganse cómodos y disfruten de su visita.
En su descripción posterior de las actividades realizadas por su empresa, Hank obvió su estrecha relación en materia de financiación, instalaciones y actividades con el Departamento de Investigaciones Científicas de la Iniciativa Nuevo Mundo, sabía que probablemente hubieran revocado ya su autorización, pero era domingo y como buen organismo público, ya no había nadie en el interior del edificio, por otra parte, en Harcorp aún había bastante gente, principalmente su equipo personal que ya se encontraba en los laboratorios subterráneos privados.
Publicado el 29-08-2009, 16:03
Mientras trasladaban el cadáver a una mesa de exploración, Hank fue presentando a su equipo.
- No creo que tengamos demasiado tiempo para presentaciones, pero haré un esfuerzo, Rachel, McFur, Hiroshi e Izan -dijo mientras señalaba a cada uno-, estos son la pandilla de genios que me han estado ayudando todo este tiempo: Bill, ingeniero de cualquier rama; Layla, bióloga, genetista, medicina y otras muchas cosas; Ying, matemática; y David, que no sé todavía por qué le tengo aquí.
- ¿Por qué soy uno de los pocos expertos en química que se atrevería a meterse en esta casa de locos? - apunta este.
- Yo creía que era por tus chistes, es igual, ayudemos a los recién llegados a entender lo que tengo planeado. - ataja Hank.
- Hank, ¿aún piensas en aquella posibilidad tan alocada? - le pregunta preocupadamente Layla.
- En efecto, y me parece que es de vital importancia explicar detalladamente lo que hemos previsto que suceda.
- Entonces esto ya lo tenías planeado, sea lo que sea, es este uno de los tantos agujeros financieros de Harcorp. - le interrumpe Hiroshi.
- En realidad tengo pensado que en un futuro este laboratorio sea la principal fuente de ingresos de la compañía, pero si, así es, llevamos unos cuantos meses haciendo investigaciones.
- Déjame entenderlo - se mete ahora Izan- tu sabías que lo que ha sucedido entre los últimos dos días podía ocurrir y hasta te estabas preparando para ello, ¿tan paranoico eres?, y aparte de eso, ¿no se te ocurrió que quizá nos pudieras haber ahorrado mucho si nos hubieras avisado a todos del peligro que corríamos? Cada vez me creo más que puedas estar majara.
- Cuando alguien provoca una catástrofe mundial y ese alguien no has sido tu, no existe la paranoia ya que es un suceso seguro el que vuelva a estallar algo gordo, pero como mi don no es el de la adivinación, no podía evitar nada de lo sucedido, al menos hasta ahora, porque ahí es dónde termina mi plan. Layla y yo nos centramos inicialmente en la posibilidad de que estas habilidades tengan su raíz a nivel genético, es algo hasta el momento imposible el que una sustancia altere a las personas a ese nivel de manera tan radical, pero jugábamos con planteamientos más allá del límite de lo posible. Y efectivamente así era, durante un par de meses nos dedicamos sin descanso a secuenciar mi propio ADN para compararlo con muestras anteriores al proceso que me había modificado. Fue como buscar una aguja en un pajar, pero finalmente lo encontramos, sabíamos exactamente qué genes concretos hacen que una persona pueda tener una determinada habilidad. Ahora el objetivo era saber hasta que punto se podía llevar el uso de unos poderes como los míos, saber si podía llegar a alterar a nivel genético a otros individuos, aún no sabemos cuantas personas con poderes hay y lo peligrosas que pueden llegar a ser, o si algunas habilidades pueden ser potenciadas.
- Y algo me dice que al igual que antes has logrado llegar a resultados positivos - dice McFur.
- No exactamente, ayer por la mañana todavía estábamos en fase de ensayo con animales, todo lo que tenemos en este aspecto lo tenemos de forma teórica. - apunta Layla.
- Aún así sé que puedo llegar a hacerlo, es vital para mi… nuestro plan. Todo lo que ha sucedido estos dos días, estos últimos tres años puede cambiarse gracias a su propio causante. John Taylor tiene o tenía, aún dudo sobre esta parte, la habilidad de desplazarse espacio-temporalmente y tengo la firme certeza de que alguna especie de conciencia temporal que le permitía tener constancia de hechos pasados, presentes y futuros simultáneamente, en caso contrario muchos de sus actos carecerían de explicación. Lo que intento es analizar su ADN, ir directo a la fuente de su poder, observarla y alterar mi propia estructura genética para superponer su poder al mío y poder usarlos simultáneamente, eso me permitiría viajar al pasado, justo al inicio de todo y cambiar los hechos, detener a Taylor antes de que fuera demasiado tarde, evitar todo lo sucedido o alterarlo de alguna forma.
- Tu mismo dijiste que eso no era posible, que solo podríamos realizar actos que ya hubiéramos hecho pero que desde nuestra percepción aún no habrían tenido lugar. - le contesta McFur, el cuál representaba la confusión reinante en el laboratorio.
- Efectivamente, pero al disponer de la habilidad de alterar la realidad mediante probabilidades cuánticas, creo que podré cambiar el pasado de forma efectiva.
- ¿Te has dado cuenta de que todo esto es una locura? ¿Y si fallas? ¿No te has parado a pensar de que Taylor ya puede haber previsto esto y esté esperando que lo intentes para llevar a cabo cualquier otro plan maquiavélico? ¿Y no crees que acumular tanto poder en una sola persona sería más propio de Taylor que de ti mismo? - le increpa Izan, que tenía una postura bastante distante a la de Hank.
- No fallaré, os prometo que pase conseguiré construir un mejor mañana… o ayer, pero muchos de los hechos sucedidos estos días probablemente sucedan de todas formas, de alguna manera tendré que llegar a este momento.
- Y después… ¿qué será de ti? -esta vez era Rachel la que hablaba- La última vez acabaste en coma año y medio, no sé si podría soportar perderte.
- No creo en el destino, pero si que creo en que es mi deber, mi obligación hacer esto… y aunque no puedo aventurar cuando ni como, te aseguro que volveré contigo… ahora eres mi chica.
- Ahora soy tu chica.
Ambos se abrazaron emotivamente, Hank sabía que había bastantes probabilidades de no regresar de su última misión y Rachel era consciente de sus dudas. Por su parte, McFur, Hiroshi e Izan, que estaban observando la escena, sabían que a pesar de que el plan de Hank se llevara a cabo, todavía quedaban una serie de hechos que habría que tratar de una forma especial.
- Hank, te agradecemos tu dedicación a la causa y siento interrumpir un momento de pareja o lo que seáis desde hace unas horas, pero hay algo más importante que eso… hemos decidido no interponernos en ese plan de ciencia ficción, ninguno comprendemos del todo bien lo que implica y creemos que tu debes sopesar todas las consecuencias de llevarlo a cabo, te pedimos que lo medites bien y elijas lo que elijas, te apoyaremos. - dice McFur.
- Os lo agradezco, pero algo me dice que esto no terminará aquí.
- No, necesitamos tu intervención una última vez, tenemos que decidir qué hacer con esta historia: la Catástrofe, John Taylor, la Iniciativa Nuevo Mundo, lo sucedido estos dos días… tenemos que saber qué hacer con ello. Obviamente es la mayor conspiración que ha ocurrido en toda la historia y por desgracia nosotros estamos en el ojo de todo el huracán que se ha formado y que se formará si esto trasciende a los medios, nos lloverá de todo y no pasaremos unos buenos años, pero supongo que hemos llegado aquí para algo, no es momento de echarse para atrás, la gente merece un poco de verdad por lo menos al final de todo, la Iniciativa Nuevo Mundo debe verse contra la espalda y la pared ante todo lo que ha hecho. Tenemos opiniones potencialmente dispares, así que hemos acordado votarlo y decidir en conjunto que hacer, me gustaría que fuera unánime, pero en el caso contrario se optará por aquello que decidamos la mayoría de nosotros.
- Gracias por incluirme en esta votación, pero dudo estar presente en el momento de hacerlo público y mi participación en esta votación carecería de un elemento importante, creo que todos sabéis lo que votaría, pero prefiero mantenerme al margen.
- Tranquilo, seré tu voz en esto - le dice mientras sonríe Rachel, a lo que Hank le dedica una misma sonrisa.
Publicado el 29-08-2009, 16:05
McFur y Hank se dieron la mano por última vez y entonces se separaron, Hank se internó en una de las tres salas del laboratorio con su equipo mientras que Hiroshi, Izan, McFur y Rachel se quedaron fuera para iniciar la votación. Se encontraban en una sala esférica con una serie de equipos informáticos y de alta tecnología dispuestos alrededor de una cápsula central. Una de esas mesas estaba vacía y decidieron disponerse alrededor de esta. Una vez más, fue McFur el que tomó la iniciativa.
- Démonos un minuto para reflexionar a cada uno, pero necesitamos terminar con esto. - sentenció.
Por otra parte, dentro de una de las tres salas que había en el laboratorio se encontraban Hank y su equipo alrededor de una mesa de exploraciones en la que estaba el cuerpo de John Taylor. Layla y David ya se habían encargado de extraer una muestra de ADN y de explorarla en busca de los alelos específicos, los cuales se hallaban en un monitor a la espera de que Hank tomara su decisión.
Hank
A pesar de haberte rodeado de amigos y enemigos durante toda la historia, en la decisión final y más difícil te has quedado solo. Tu plan es teóricamente posible pero, ¿qué sucederá si fallas? De ti dependerían la vida de millones de personas en el caso de llevar a buen término tu plan, ¿qué sucederá con todo lo ocurrido? ¿cómo sería volver a un mundo que no es el que recuerdas? ¿y si no vuelves? ¿de verdad arriesgarías tu vida a pesar de que eres consciente de las consecuencias que puede haber sobre ti mismo? Medita bien tu decisión.
Hiroshi
Al igual que tus compañeros, tienes que votar a favor o en contra de revelar al público toda la trama conspiranoica, son cuatro votos de los que uno, el de Rachel, es a favor.
Eres consciente de que la gente debe saber algo así, que no debe repetirse nunca y que para eso es necesario llevar el escándalo a su más alto nivel pero tu papel en esta historia ha sido bastante cercano a John Taylor, a pesar de que no supieras nada de lo sucedido, fuiste testigo de las desapariciones y de muchas de las intrigas de este, nunca hiciste preguntas ni cuestionaste nada, ¿cómo verá el público esto? Además te expones a ti y a tus seres queridos a una persecución mediática. Medita bien tu decisión.
Izan
Al igual que tus compañeros, tienes que votar a favor o en contra de revelar al público toda la trama conspiranoica, son cuatro votos de los que uno, el de Rachel, es a favor.
No tienes muy claro que Henry O’Hara vaya a llevar a cabo ningún plan milagroso, ¿en qué lugar os deja a los demás a la hora de tomar esta decisión si resulta ser solo un chiflado? Tu eras un miembro de un grupo terrorista que hizo lo que creyó correcto en todo momento y eso ayudó a salvar a mucha gente, ¿pero así lo verá la gente? ¿es necesario tanto ruido para acabar con la Iniciativa Nuevo Mundo? ¿no serían más apropiados los métodos de la Resistencia? Y en el caso contrario, ¿de verdad sería justo ocultar esto al mundo? ¿no sería precisamente lo que ha estado haciendo la Iniciativa Nuevo Mundo todo este tiempo, ocultar la verdad? Medita bien tu decisión.
McFur
Al igual que tus compañeros, tienes que votar a favor o en contra de revelar al público toda la trama conspiranoica, son cuatro votos de los que uno, el de Rachel, es a favor.
Rachel y tu lleváis actuando clandestinamente mucho tiempo, ¿de verdad es hora de pasar al gran escenario o le ciega su devoción por Henry O’Hara? Tu eras un fugitivo, en el caso de llevar esto ante la prensa y la Justicia, se te pedirá comparecer con lo que esto pueda conllevar. Te costó mucho conseguir tu libertad, ¿la sacrificarías por el bien general? Medita bien tu decisión.
Publicado el 31-08-2009, 23:51
Quote:
Hank
A pesar de haberte rodeado de amigos y enemigos durante toda la historia, en la decisión final y más difícil te has quedado solo. Tu plan es teóricamente posible pero, ¿qué sucederá si fallas? De ti dependerían la vida de millones de personas en el caso de llevar a buen término tu plan, ¿qué sucederá con todo lo ocurrido? ¿cómo sería volver a un mundo que no es el que recuerdas? ¿y si no vuelves? ¿de verdad arriesgarías tu vida a pesar de que eres consciente de las consecuencias que puede haber sobre ti mismo? Medita bien tu decisión.
|
Para ser un científico esta es la segunda vez en el día que tomo una decisión ignorando las probabilidades de sobrevivir, si bien antes decidí salvar a mis amigos, ahora me toca salvar el mundo aun arriesgo de perder la vida, o algo peor, a mi chica. Pero no he llegado tan lejos para rendirme ahora, es lo que he estado esperando desde que todo esto empezo, cambiar las cosas, no estoy seguro al 100% de como terminara esto, pero eso no importa, tengo que aprovechar la oportunidad, tengo que realizar este acto de fe.
Cambiare el pasado para construir un mañana mejor.
Publicado el 01-09-2009, 13:22
Una trama tan grande de corrupción, una historia de muertes a millones e innecesarias, sí, en realidad suena a "esto hay que contarlo y que lo sepa todo el mundo" pero sin embrgo, si el plan de Hank funciona lo mismo da que lo contemos o no y además, si algo he aprendido de todo esto es que el desconocimiento a veces es mejor pues quita la duda y el temor de las personas. Tras meditarlo, decido opnerme, estoy en contra.
Saludos!
Publicado el 03-09-2009, 12:07
Izan:
Al fin y al cabo ya se me considera un terrorista, asi que si se destapa la verdad tendría una posibilidad de redención. Además fui yo quien mató a John Taylor, quizá me lleve algo de mérito por eso. No me gustaría estar huyendo ya sea de la justicia o de la verdad, estoy cansado de todo lo que ha pasado, asi que voto a favor.
Publicado el 04-09-2009, 03:26
Quote: True David
McFur
Al igual que tus compañeros, tienes que votar a favor o en contra de revelar al público toda la trama conspiranoica, son cuatro votos de los que uno, el de Rachel, es a favor.
Rachel y tu lleváis actuando clandestinamente mucho tiempo, ¿de verdad es hora de pasar al gran escenario o le ciega su devoción por Henry O’Hara? Tu eras un fugitivo, en el caso de llevar esto ante la prensa y la Justicia, se te pedirá comparecer con lo que esto pueda conllevar. Te costó mucho conseguir tu libertad, ¿la sacrificarías por el bien general? Medita bien tu decisión. |
Tengo muchas dudas por el momento, he vivido ya algún tiempo como fugitivo y mi vida no ha sido tan mala, pienso que podría tener una vida más tranquila, dependería solo de mi, y podría disfrutar de mi libertad. Por otra parte sería bueno terminar esto ahora, pero eso nunca fue de total tracendencia; asi que mi voto es en contra.
Saludos.
Publicado el 04-09-2009, 17:58
[font=courier new]Hace dos años…[/font]
Moscú: Habitación 432 del Hotel Troika, 14 de Agosto de 2009, 23:10
Hace un año un joven adicto a la informática llamado Keitaro le había pedido a su padre, el multimillonario Takezo Ryuichi, el permiso para acudir a una convención de talentos de la informática. Su padre sabía que su hijo tenía una gran habilidad con los ordenadores y esa era la fuente de su resentimiento hacia él, ya que el sabio hombre de negocios había confiado en que su único hijo varón llevaría los negocios de su padre en un futuro, cosa que no iba a ser así, en vez de aprender el arte de los negocios quería acudir a una convención sobre ordenadores. De todas formas, era su padre y no podía anteponer sus sentimientos a su hijo a pesar de que había llegado al punto de renegar de él en gran medida, así que el padre permitió acudir al hijo a la convención acompañado de un hombre de confianza suyo que velara por su seguridad.
Técnicamente, lo más importante era que el joven desarrollara sus habilidades. Pero Keitaro le había pedido a su padre acudir a la convención de talentos informáticos por otro motivo muy distinto. Keitaro era un hacker, un hacker muy joven y vanidoso, que por el simple hecho de leer en un blog que la convención tendría las mejores medidas de seguridad cibernéticas vistas hasta ese momento le entró la necesidad de acudir y lograr burlar todas las medidas. Pero esto era solo cosa suya.
El día que se despidió de su padre para tomar el avión a Moscú fue el último día que Keitaro vería su rostro en vivo. Al segundo día de la convención, justo cuando se disponía a empezar con la tanda final de su orgullosa tarea, estalló un desastre mundial conocido como la Catástrofe. Para su suerte y como por azar del destino, se encontraba en uno de los pocos lugares seguros del mundo al contrario que su padre, que tuvo que ser evacuado de Japón a las tres horas de iniciarse esa Catástrofe. A pesar de esa suerte, Keitaro se sentía desgraciado, Tokyo era su hogar y jamás podría volver.
De eso hace un año, a día de hoy Keitaro continúa en Moscú, en una habitación de hotel que ha tomado por vivienda provisional. Hoy los países de la ONU se ha reunido en la nueva sede de Chicago para la creación de un grupo más sólido de países que den forma a la reconstrucción del mundo tras la Catástrofe, algo llamado la Iniciativa Nuevo Mundo. No le había sorprendido, la misma ONU se creó tras la Segunda Guerra Mundial por razones más o menos semejantes. Pero si que le había sorprendido encontrar a una persona entre los asistentes a esa reunión. Encontró a su padre.
En este año de soledad Keitaro había madurado bastante, del amor incondicional y búsqueda de aprobación que sentía hacia su padre había pasado a la desconfianza y profundo rencor que ahora profesaba hacia su figura. Se había dado cuenta de que ese hombre por el que antes sentía gran respeto era un ser egoísta que solo buscaba su enriquecimiento y que los demás le tuvieran en alta estima. Había podido ver los sucios métodos que había usado su padre para alzarse como figura influyente en el panorama internacional y que detrás de toda acción aparentemente bondadosa o caritativa se ocultaba un oscuro propósito que derivaría en más dinero, poder o ambas cosas para el empresario Takezo Ryuichi.
De ahí su sorpresa por verle en la reunión de la ONU. El nuevo Secretario General, el suizo Karl Kotler, le había cedido la palabra como ciudadano ilustre del ahora desaparecido país de Japón. Al parecer hablaba como ejemplo del sentimiento de necesidad de reconstrucción del mundo para anunciar el Proyecto NeoTokyo.
¿Pero qué era el Proyecto NeoTokyo? Fácil, una superlicencia, una licencia para hacer lo mismo que hicieron los mormones en el Desierto de Nevada con Las Vegas, levantar una ciudad de cero y hacerla a tu antojo, con tus propias reglas. Keitaro sabía que su padre no se iba a limitar a reconstruir la antigua Tokyo partiendo de sus ruinas sumergidas, iba a crear su patio de recreo para todos sus negocios, de los más sencillos a los más sucios. ¿Reconstruír Tokyo en particular y Japón en general? Quizá hubiera engañado a toda esa gente ávida de esperanza o sobornado a quién tenía que sobornar, pero Keitaro sabía que Takezo Ryuichi no lo hacía por caridad, ni mucho menos.
Pensar en ese tema le hizo derivar sus pensamientos a otro punto, ¿un proyecto de tal envergadura ha sido ideado al completo en un año? Imposible, crear una ciudad de prácticamente nada lleva mucho más que un año solo para su idea más básica. Y lo que había presentado su padre ante los líderes mundiales era muy sólido, una jugada inteligente por parte de su padre, probablemente nadie hubiera aceptado conjeturas en este momento. ¿Pero como era posible?
Solo había una posibilidad: su padre ya sabía de antemano que la Catástrofe o algo parecido iba a suceder. Esto defendía su tesis del carácter mezquino y calculador de su progenitor, pero hasta eso le parecía inverosímil, ¿cómo iba a saber su padre que algo así iba a suceder? Si bien es cierto que se rumoreaba en las altas esferas del gobierno de los Estados Unidos una semana antes de los terribles sucesos que algo podría ocurrir, lo que hizo que las evacuaciones fueran exitosas, tampoco haría posible tal previsión.
A menos que su padre supiera que algo iba a suceder, porque iba a formar parte directa o indirectamente en ello. Esta suposición había descolocado completamente a Keitaro, ¿consideraba a su padre tan carente de escrúpulos? ¿llegaba a pensar en su padre como en una figura malvada? Sea como fuere, se veía obligado a investigarlo. No podría empezar por su padre, obviamente no era inútil, poseía una gran inteligencia para estas cosas y su rastro había sido sido cubierto en todo caso. Sus socios, eran el rastro más viable. Lo que su Takezo Ryuichi hiciera no había sido hecho en solitario, probablemente reuniera muchos apoyos a los que a todos convenía algo así.
Accedió a todas las transacciones bancarias de las cuentas corporativas y privadas de su padre, usó todos sus recursos para comprobar hasta el más mínimo movimiento de él hacia sus socios. Nada apuntaba a él, nada. Era extraño, todo el hilo de suposiciones que había hecho se acababa de desmoronar delante de su cara. En vez de alegrarse por comprobar que su padre era verdaderamente un filántropo, se sintió disgustado. En este último año había odiado ciegamente a su padre y destaparlo como un villano hubiera dado sentido a ese odio, no se sentía satisfecho.
Fue ese sentimiento de insatisfacción el que provocó otra suposición alocada en su cerebro. ¿Y si su padre no era el cerebro de todo esto? ¿Y si su padre era uno de esos socios al que habían prometido alto rendimiento por su inversión en lo que fuera que hayan hecho? Podría tener sentido, pero ¿quién podría haber ideado todo este maquiavélico plan? Keitaro decidió seguir investigando, esta vez al sentido inverso. Todas las inversiones que había hecho su padre en otras empresas de otras personas. Todas estaban en orden, excepto una de ellas. Su padre tenía intereses en empresas de construcción y automóviles, siempre se había mantenido en esos dos negocios para no levantar sospechas de algunos de sus asuntos turbios, así que había algo que no le cuadraba. Una inversión millonaria en algo llamado “Proyecto Espejismo”, que estaba bajo el techo de Taylor Tech Industries.
TT Industries era una empresa que diseñaba satélites, armamento y demás tecnología para grandes inversores, entre ellos el propio gobierno. ¿Por qué la empresa de su padre iba a querer financiar un proyecto de esa empresa? Y lo más importante, ¿por qué buscara donde buscara jamás obtenía datos de ese proyecto? Tenía que investigar al dueño de TT Industries, al gigante John Taylor.
No fue fácil, y tuvo que descartar todo tipo de cuentas corporativas, lo que hubiera sido hecho, había estado hecho por cuenta privada. Los sistemas de seguridad suizos para las bases de datos de sus cuentas bancarias le llevaron horas pero finalmente alcanzó su meta. Localizó una única transacción privada a una “empresa de seguridad privada”, a mercenarios, para hacer una misión de protección de alto riesgo en… Greenville, Maine. Y la fecha es de dos semanas antes del día inicial de la Catástrofe.
Lo tenía, tenía la conexión entre su padre, el también multimillonario John Taylor y la Catástrofe. El esfuerzo había dado sus frutos, pero no se sentía igualmente satisfecho. Sabía cuándo, dónde y por qué, pero le seguía faltando el cómo, que era a fin de cuentas lo que le intrigaba. Iba a investigar a fondo a ambos, iba a saber lo que sucedió en Greenville, iba a destapar todo.
La emoción ahora si lo embargaba. Pero en un momento de lucidez vió su error, ante la prisa y la pasión puesta en la investigación, en ninguna de sus investigaciones cibernéticas había protegido su rastro. Es más, en todos los casos había usado su ordenador portátil. Había cometido un error de novato, pero era saneable, tenía que deshacerse de todo, volver a empezar de cero. Establecer una base de operaciones, obtener el material adecuado y esperar. Un año, quizá más, pero tenía que saberlo, tenía que encontrar la verdad.
Publicado el 24-12-2009, 20:16
FINAL
Greenville: Isla Moosehead, 16 de Mayo de 2008, 23:45
Si Hank calculó bien, la activación de la máquina que producirá la Catástrofe se tiene que producir… ahora. Eso provocará una gran descarga eléctrica que llamará la atención del pequeño grupo que se encuentra cerca de la orilla y que dentro de 17 minutos entrará en contacto con la máquina.
Enfrente de él se hallaba el gigantesco artefacto que tiempo atrás -o adelante- consideró una especie de portal. Lo cierto es que parecía tal, dos columnas de titanio se alzaban en paralelo hasta una altura de 10 metros. Entre ellas había una especie de corriente eléctrica que producía un destello constante de color rosado. Aunque por el otro lado ese destello era de color azul.
Tras observarlo unos segundos, se dio cuenta de que todo era un efecto, unos leds producían esa iluminación a forma de indicadores, y lo que parecía corriente eléctrica era una especie de campo de fuerza gravitatorio visible. Harcorp desarrollará prototipos de una tecnología similar basados en esquemas obtenidos del antiguo departamento de I+D de Taylor Tech Industries.
En medio del campo de fuerza había dos viales, uno situado en la zona iluminada por los leds de color rosa y otro en la iluminada por los de color azul. El vial iluminado de rosa estaba conectado a una red de cables que se infiltraban en el suelo. Al activar la visión térmica del traje vio una especie de habitación subterránea hermética en la que se encontraba… una bomba Tzar.
- Dicen que solo Dios tiene el don de la ubicuidad, doctor O’Hara. - la voz de John Taylor sonó detrás de él - Quizá esto signifique que este plan ya ha tenido éxito, que he convertido a unos pocos hombres en dioses, lo cuál me eleva por encima de esa categoría.
- En lo único en lo que se convertirá usted es un genocida, y como habrá adivinado, estoy aquí para impedírselo.
- La humanidad se ha convertido en su propia asesina, doctor, armas nucleares, armas biológicas, cambio climático, plagas artificiales… Lo único que pienso hacer es usar las armas que durante años han generado un miedo irracional en la población para convertirlo en miedo real, un miedo tan real que todos los países tendrán que ceder ante un nuevo orden mundial.
- El suyo.
- Usted sabe más que yo sobre el futuro, así que supongo que así será, un grupo de gente con las habilidades necesarias para imponer la paz y el orden en el mundo. Para que esto suceda tendrá que morir gente, si, pero es un sacrificio que mi conciencia soportará. La desaparición de una parte para evitar la extinción de la especie, me parece justo.
Taylor hizo una pausa en su discurso, su semblante era reflexivo. Tocó la máquina por la parte azul y cerró los ojos. Hank decidió no hacer nada, para que todo sucediera como tenía que suceder, de alguna forma Taylor tendría que ganar su habilidad de viajar en el tiempo. Ahí se produjo la descarga eléctrica.
- No hubiera imaginado que usted deseara viajar en el tiempo, le veía más como un manipulador de posibilidades cuánticas, doctor.
- ¿A que se refiere, Taylor? ¿Intenta distraerme?
- No, es una cuestión seria, las esporas entran en el sistema circulatorio del individuo vía cutánea o respiratoria y de ahí pasan a las neuronas y al sistema nervioso en general. De alguna forma al anidar en el cerebro entran en contacto con el individuo, intentan comprenderlo, y le otorgan alguna habilidad que este desea o necesita en el momento del contacto. La fusión es tal que el individuo queda modificado a nivel genético, incluyendo partes del organismo externo en su código. A una eminencia de la física cuántica le veía más como un manipulador que como un viajero.
- ¿De qué me está hablando? ¿Qué esporas?
- Ah, supuse que viniendo del futuro ya tendría constancia de lo que estamos hablando. Dado que ya no puede hacer nada, le explicaré de que se trata. Ante usted tiene uno de los mayores secretos de la Guerra Fría, la piedra filosofal de los militares, la fórmula del supersoldado. Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, los americanos encontraron una forma de vida vegetal inteligente. Nunca llegué a averiguar dónde la encontraron ni cómo, solo que lo hicieron. Al parecer esta liberaba unas esporas que actuaban como nanobots orgánicos en todos los organismos que se le acercaban. Esta planta podía discernir si su existencia estaba en peligro o por el contrario le beneficiaba, de esta forma liberaba unas esporas altamente tóxicas que envenenaban y transformaban en malformados seres a los animales herbívoros que querían utilizarla como alimento y liberaba otro tipo de esporas que hacían más fuertes y rápidos a los insectos que colaboraban con la polinización de la planta y que además les hacía inmunes a las otras esporas. En las grabaciones de los científicos que la estudiaron, se decía que podía tener origen extraterrestre.
- Te lo juro, me encanta la xenobotánica, pero tengo que salvar al mundo, ¿podrías abreviar?
- Pensé que un profesor de universidad valoraría una lección científica única como esta. Sea como fuere, el ejército se hizo con el control de esa planta, e inició un Proyecto Manhattan paralelo. Consistía en extraer las esporas de la planta y replicarlas en el laboratorio, pero de una forma en la que se controlaran tanto sus efectos como su expansión. Hicieron una primera prueba con un civil de aquí, de Greenville y los resultados fueron más allá de lo previsto. Aunque al entusiasmo inicial se le cayó encima el desenlace de la Segunda Guerra Mundial y el rechazo por parte de todas las administraciones siguientes a las armas experimentales. Si alguien se enteraba de que los Estados Unidos podía tener un ejército de superhombres, la Guerra Fría se caldearía más de lo requerido.
- Pero la cosa no acabó ahí, ya que tienes ganas de hablar.
- No, llegó Reagan, el perfecto cowboy americano. Y la Invasión de Afganistán le metió tanto miedo en el cuerpo que rescató el proyecto, pero al parecer los científicos tenían ideas mucho más malévolas, porque experimentaron con las otras esporas, las destructivas. Descubrieron que tenían una capacidad de replicación increíble, que hasta que la fuente de origen no cesaba su emisión se propagaban con una expansión exponencial. Y crearon esto. Una especie de botón de purga de la Tierra, una réplica de una bomba atómica rusa que provocaría un cataclismo a escala mundial y que a su vez liberaría dos substancias, una que mataría a millones y otra que endurecería a los que quedaran.
- ¿Qué extraño propósito tenía?
- No lo sé, y creo que su planteamiento asustó tanto a las altas esferas que decidieron esconderlo aquí, donde nadie lo pudiera encontrar nunca. Hasta que llegué yo. Y gracias por ofrecerme tu tiempo, durante estos minutos que hemos compartido, las esporas tóxicas han iniciado su expansión rápida a través del aire, en menos de tres horas habrán infectado todo el estado. En ese momento la cuenta atrás de la bomba Tzar que hay bajo nuestros pies llegará a cero y provocará una especie de invierno nuclear que aparte de provocar tsunamis y crecidas del agua, expandirá las esporas por todo el globo.
Taylor esperaba una reacción por parte de Hank, pero este lo único que hizo fue tocarse la nariz para parar la fuerte hemorragia nasal que sufría. Tras esto sonrió, paró el tiempo y comenzó a transformar la realidad. Taylor se dio cuenta del error que había cometido, le había explicado el funcionamiento tanto de la máquina como de las esporas, ahora este podría alterarlo, manipular pequeños o grandes detalles que alteraran por completo los resultados de su activación.
Hank comenzó alterando la bomba nuclear, el latigazo producido por cada vida salvada, y cada acción tomada por esa vida le golpeó tan fuerte que le produjo daños cerebrales. Lo veía todo a su alrededor, se tuvo que desplazar simultáneamente en el tiempo para tocar detalles que impidieran que esa bomba explotara, y cada paso le dolía más. Tras esto pasó a las esporas tóxicas, era más sencillo, pero devolvía a la vida a más gente, hacía que cosas que estaban destruidas pasaran a estar enteras, el estrés le provocó un infarto, lo superó y siguió adelante. No podía hacer que esa planta nunca hubiera sido descubierta, él no tendría poderes y no podría evitarlo, sería una paradoja… o no, pero no podía arriesgarse. Era todo tan difícil, tantas variables, tantos números. No podía soportarlo, tenía que desviar su consciencia a varios lugares en el tiempo. Notó como la realidad en la que estaba se desgarraba, como cuando se intenta leer un papel que se está quemando. Eso es que lo estaba logrando, o no…
Vio ante sus ojos como desaparecía el vial tóxico y no pudo seguir adelante, el tiempo volvió a correr y Taylor continuó hablando.
- No sé que intentabas, pero las esporas siguen avanzando en mi interior, estoy empezando a tener consciencia del pasado y del futuro tal y como esperaba que fuera, así que has fallado. Así es como he salvado a la humanidad de si misma.
- Pues mira tu futuro más lejano, hijo de puta, y observa lo que yo he hecho, acabo de salvar a la humanidad de John Taylor. Además, antes de llegar aquí he invertido sumas de dinero modestas en bolsa en valores que nadie esperaba que subirían tanto, y he comprado tu jodida empresa, me he asegurado de que todo salga como tiene que salir.
- No… no puede ser… no… ¡NO! No puede ser, no puedes haber alterado el pasado, es… imposible, es algo que no… a menos que, no, tampoco… oh Dios, has…
- …ganado, he ganado.
En ese momento, Hank se transportó en el tiempo.
Publicado el 24-12-2009, 20:20
Dallas: Mansión Kennedy, 3 de Octubre de 2011, 12:34
Izan sabía que este sería su final, o lo más parecido a un final que tendría. Podría ser asesinado en unos minutos, podría convertirse en un héroe o seguir en el anonimato. Había viajado hasta Dallas junto con Rachel para desvelar al mundo la mentira en la que vivía. Le daba igual lo que hubieran dicho McFur e Hiroshi, no habían logrado la mayoría, si tenía que hacerlo prácticamente solo, lo haría.
No sabía como, pero una amiga importante del tipo importante que había conocido Henry O’Hara -otro tipo importante- en el aeropuerto de Moscú había organizado una rueda de prensa sobre lo sucedido en París hace unas horas, saldría él a hablar pero no hablaría solo de París y la bomba que estuvo a punto de estallar, soltaría él su propia bomba, el mayor scoop de la historia. Todos los periodistas de los medios importantes se hallaban en aquella reunión. El atril que solía pertenecer al Presidente de los Estados Unidos ahora estaba ocupado por él, y el propio presidente Obama se hallaba a su izquierda.
- Mi nombre es Izan Bravo, soy un informático belga de padres españoles, desde hace un tiempo he colaborado con una célula terrorista perteneciente a la Resistencia, que estaba controlada por la Iniciativa Nuevo Mundo y que a su vez estaba controlada por John Taylor. Todas las afirmaciones que he hecho y voy a hacer las puedo corroborar con documentos e información que he recopilado de los archivos internos de la Resistencia y de los archivos obtenidos en el asalto a la Torre Elder en Moscú.
- ¿Quiere decir que usted es uno de los protagonistas del escándalo de Moscú? - preguntó un periodista del Boston Globe.
- En efecto, tanto yo como mi compañera Rachel Dance, junto con Henry O’Hara, McFur Fore y otros individuos que prefieren permanecer en el anonimato, hemos protagonizado un asalto con fuerza no letal a las instalaciones del Taylor Group con ánimo de hacer responder por sus crímenes contra la humanidad a John Taylor.
- ¿El multimillonario Henry O’Hara y héroe internacional y el terrorista y enemigo público McFur Fore?
- En efecto, aunque como demostraremos a continuación, McFur Fore, que no está aquí por no ser perseguido por la justicia, es completamente inocente de todos los cargos que se le imputan, y que exigiremos a la ONU que se le retiren ipso facto.
- ¿Por qué no está aquí Henry O’Hara?
- Porque ha sacrificado su vida para que estemos hoy aquí, no sabemos su paradero pero lo que ha hecho hoy ha sido evitar lo que podría haber sucedido hace tres años.
- ¿Quiere decir que ha vuelto a salvar a la humanidad?
- De forma extraña, la ha salvado dos veces del mismo mal, si no fuera por él, nada de esto sería posible. Esto comenzó como todos saben con el impedimento de la detonación de un artefacto que hubiera extinguido a todo ser viviente de la Tierra. Durante estos años, la organización Iniciativa Nuevo Mundo ha impuesto su visión extremista de la sociedad en ámbitos como la ciencia o la política internacional, ¿se imaginan que hubiera pasado de producirse la Catástrofe que estiman los científicos? Su alcance hubiera llegado a materias de seguridad y gobierno y no me gustaría saber qué pasaría si esta corrupta organización hubiera alcanzado tales cotas. En estos momentos les estarán enviando los datos que confirman todas mis declaraciones.
- Creo que comprenderá nuestra incredulidad, pero, si todo lo que podemos leer es cierto, ¿por qué no aparecieron antes? ¿por qué ahora? - comenta un periodista del New York Times.
- Todos conocen la influencia del gigante que es la Iniciativa Nuevo Mundo, pero como todas las mentiras, caen por su propio peso.
- Y al parecer, la directora de la CIA y el jefe de Scotland Yard les apoyan en todo lo que dicen, ¿han estado ellos implicados en alguna operación ilegal como las que han cometido? ¿responderán ustedes ante sus crímenes cometidos en el proceso de esta “investigación“?
- No a lo primero y si a lo segundo.
- Pero algunos de los partícipes del descubrimiento de este gran Watergate han querido permanecer en el anonimato, ¿por qué?
- Todos tienen familia, empleo y una vida, no quieren que salga a la luz pública.
- ¿Es usted Quantum? - pregunta una becaria del Washington Post
- ¿Perdón?
- Quantum, se le ha visto en el asalto a la Torre Elder, el superhéroe que apareció anteayer, ¿no es un poco ridículo e infantil?
- Sin comentarios. - Rachel le hace un comentario al oído - A continuación, Rachel Dance, quiere hacer su declaración, por favor, escuchen atentamente.
Izan bajó del estrado y Rachel ocupó su lugar.
- Yo soy Rachel Dance, hija del General Loeb y de una stripper cuyo nombre artístico era Ginger Dance. Con dieciocho años me alisté en el ejército, combatí en Afganistán y mi sargento intentó abusar sexualmente de mí en el campamento de Kabul. Me licenciaron con honores a los veintiuno para que no saliera a la luz el escándalo y me consiguieron una plaza en la compañía privada A-Sec para tenerme contenta. Formaba parte de la reserva de un escuadrón de reserva que solo enviaban a cosas como bajar gatos de ricos de los árboles o vigilar centros comerciales en barrios igualmente de ricos. En Marzo de 2008 me asignaron la escolta del millonario John Taylor en una zona conflictiva dentro del territorio norteamericano. Sorprendida por un destino tan poco frecuente para mi, acepté sin dudarlo. Era una encerrona, querían a alguien poco capacitado para hacer el trabajo sucio y luego usarlo de cabeza de turco. A-Sec pertenecía a una filial de seguridad del Taylor Group. Cuando Taylor vio que era algo más que dos tetas bonitas dentro de un uniforme, me envió a un objetivo suicida, rescatar a un físico cuántico profesor de Princeton que habían enviado de pelele en investigación “oficial” de los fenómenos paranormales sucedidos en ese pueblo.
- ¿Quién era ese físico? - pregunta otra vez el del Globe.
- Henry O’Hara. Allí tuvimos un accidente de navegación y yo quedé inconsciente, lo siguiente que recuerdo es ver a John Taylor activar una máquina que produjo una descarga eléctrica impresionante y que Henry O’Hara detuvo al tocarla. Escuché a Taylor confesar un maquiavélico plan para exterminar a gran parte de la población mundial y desde entonces he trabajado con el injustamente culpado de conspiración para genocidio McFur Fore para encontrar y ayudar a Henry O’Hara a descubrir a John Taylor.
- ¿La Iniciativa Nuevo Mundo está en verdad tan corrupta como afirma su compañero?
- Sin duda, durante estos tres años fueron el brazo político de Taylor, mientras que su brazo corporativo fue el Taylor Group.
- Eso significa que hay muchos implicados en esta trama.
- Totalmente de acuerdo.
La ronda de preguntas duró tres horas y media y terminó con ambos participantes exhaustos, pero convencidos de que habían tenido éxito. La Mansión Kennedy era el refugio del Presidente en caso de situación de peligro nuclear, y como París había sufrido la amenaza directa, esa era la razón por la que se encontraban ahí. En ella se encontraban Izan y Rachel protegidos por medio Servicio Secreto.
- ¿Crees que habrá sobrevivido? - pregunta Izan.
- Espero que si. - dice Rachel entre sollozos.
Publicado el 24-12-2009, 20:23
Localización desconocida: Fuera del tiempo
Hank se paseaba por la nada como si fuera a llegar a algún sitio. No sabía cuanto llevaba allí porque el tiempo parecía no pasar por ese sitio, era todo blanco, sin ninguna actividad más que pensar. Es como el espacio de transición entre viajes en el tiempo, pero sin poder moverse de un lugar a otro.
En uno de estos momentos de sumo aburrimiento oyó una voz, sonaba como la suya, así que creía haberse vuelto loco.
- ¿Hola? ¿Estás aquí Hank? ¿Hola?
Se fijó en la lejanía y un hombre mayor trajeado, de su estatura, con bigote y pelo blanco se acercaba a él.
- ¿Quién eres?
- ¿No te reconoces? No creo que el tiempo nos haya pasado tan mala factura.
- ¿Eres… yo?
- Eso parece.
- Entonces estoy muerto y estoy alucinando.
- Eso dije yo cuando estuve ahí, pero no, no estás muerto, solo que tu consciencia se ha separado de tu cuerpo y se ha perdido en el tiempo. Este es el limbo intertemporal, una especie de lugar neutro a través del que se puede ir a cualquier tiempo.
- ¿Y por qué no puedo volver a mi cuerpo?
- Porque en el momento de la “reparación” deshicimos la realidad y creamos una nueva superpuesta que eliminó a la otra, y al parecer no éramos capaces de reconocerla como propia.
- ¿Cómo lograste salir tú de aquí?
- Como tú lo harás, tu me ayudaste, o sea, yo me ayudé, es decir, nosotros nos ayudamos… bueno, ya nos entendemos. Simplemente tengo que guiarte, confío en que lo hagas tu en su momento o no sé que sucederá. Hank, estás en coma, no ha pasado el suficiente tiempo como para que te den por perdido pero pronto lo harán, tienes que concentrarte
- ¿Lo logré, conseguí salvar a todos los que habían muerto?
- Tendrás que descubrirlo por ti mismo, pero creo que te gustará el mundo que has creado, y no solo has creado eso… hay alguna sorpresita más. Vamos, toca despertarse.
- ¿Qué hago?
- Camina como si supieras adonde tienes que ir, es más fácil de lo que parece.
- ¿Y que hago una vez vuelva, actúo con normalidad, sigue la vida igual?
- Te diría que no usaras tus poderes, pero sé que no me harás caso, por cierto ¿qué tal me queda el bigote?
Y tal como llegó, se marchó. Hank se levantó y dio tres pasos en dirección contraria.
Chicago: Bendis Memorial, 24 de Diciembre de 2011, 19:56
Alrededor de Hank suenan máquinas respiratorias, frecuencias de ritmo cardíaco, murmullos de gente que va y viene. Está en un hospital. A su lado está Rachel, cogiéndole la mano.
- ¡Oh Dios mío! ¡Avisad al Doctor Fahrenheit, se está despertando! - grita Rachel a su lado, llorando de emoción.
- Dime… que… Oprah ya se ha retirado por favor. - dice con las pocas fuerzas que tiene cualquier hombre después de pasar casi tres meses en coma.
- Cuando te encontramos en el laboratorio… oh Dios, pensé que no te despertarías, los médicos dijeron que tenías daño cerebral, que era improbable… pero estás aquí, oh Dios, gracias, gracias.
- Me… temo… que… Dios en esto no ha tenido mucho que ver.
- Si que tiene, si que tiene, Hank… ¡estoy embarazada!
- Oh Dios mío - exclamó Hank.
Chicago: Bendis Memorial, 29 de Diciembre de 2011, 11:19
Hank ya podía andar y hablar con fluidez, pero aún estaba muy débil para dejar el hospital. Los periodistas ya no le acosaban como hace cinco días, así que se tomaba el lujo de ir a la cafetería a desayunar con Rachel. Era un héroe por partida doble, iba a ser padre, vaya jaleo. Al volver a la habitación, se encontró con una visita inesperada.
- Hola Hank, parece que el hombre de moda no tiene tiempo para uno de sus benefactores.
- Vaya Bob, pensé, que no querrías estar metido en este lío.
Era Robert Walker, el director europeo del en esta realidad inexistente ONMI, que les había ayudado a escapar de Francia y en los Estados Unidos les había dado soporte a través de su homóloga.
- ¿Estar metido? Estoy en el puto centro del huracán, colega. ¿Cómo se te ocurre dejarme la memoria intacta? Preferiría ser uno de esos palurdos que no se han dado cuenta que el universo ha dado un giro de 180º.
- ¿Recuerdas todo como era antes?
- Si, no sé que mosca te ha picado, pero esto me está jodiendo.
- No fue cosa mía, o no lo ha sido queriendo.
- Ya lo sé, o lo supongo, que coño, tengo un revuelto de ideas que ni te imaginas. Pero supongo que necesitabas un enlace con lo que sucedió en el pasado.
- Cada día me sorprenden con una cosa nueva, ¿sabías que los Red Sox ahora nunca ganaron la liga? ¿qué tenía que ver eso con la Catástrofe?
- Eres una caja de sorpresas.
- ¿En qué ha cambiado tu vida? ¿qué haces en esta nueva realidad?
- Dirijo Scotland Yard. Tiene gracia, siempre pensé que eran una panda de ineptos e imbéciles. Pero has salvado a mi perro Phileas, joder, y hasta a mi mujer. Supongo que tengo que agradecértelo. Supongo que ya lo sabrás pero si necesitas ayuda, aquí estaré.
- ¿Sabes qué ha sido de Hiroshi y McFur? Me dijeron que no dieron la cara.
- Hiroshi estaba a punto de ser ascendido en Harcorp a Vicepresidente de la empresa, fue atracado hace medio mes y murió en el proceso. No ha trascendido que era uno de los de Moscú, pero ya sabes lo que es esto, seguro que alguien se enteró y en este momento era una de las personas con más enemigos del mundo. Puede que incluso haya sido una coincidencia.
- ¿Y McFur?
- Se han retirado todos los cargos contra él, pero sigue sin dar la cara. Le pedí a Claire que investigara su paradero como favor personal, tiene un restaurante en un lugar perdido de Australia, y al parecer le has devuelto a su perro, ahí nadie le molestará.
- Aseguraos que así sea, ya ha sufrido mucho, por cierto, ¿Claire?
- Claire Nesbitt, la has puesto como directora de la CIA al parecer, y eso que es canadiense. Sé que no te cae bien, pero tienes un fuerte aliado en ella, por favor, tenla en cuenta.
- ¿Y…
- Tengo que irme Hank, estaremos en contacto.
Bob cogió su sombrero y cruzó la puerta. Segundos después apareció Rachel.
- ¿Ese era Bob? - preguntó Rachel.
- Si, eso parece.
- Nos ha ayudado mucho. ¿Qué tal encuentras hoy?
- Lo suficientemente bien para ser padre, pero tengo dos preguntas que hacerte.
- Dispara.
- Tranquila vaquera, la primera, que Bob no me dio tiempo a formulársela, ¿Qué fue de Izan?
- Vive en España, ha ido a conocer a la nieta de Eusebio, se siente responsable de su muerte.
- ¿Le va bien?
- Eso creo, pero ya sabes, es un tipo reservado, creo que si le invitas las próximas navidades vendrá, pero que no se irá de copas contigo un viernes cualquiera.
- Lo suponía.
- ¿Cuál era la otra pregunta?
- Ah si, me han dado esto en la cafetería - Hank abre una bola de papel que traía en la bata del hospital, de él saca un anillo con un diamante de casi cegaba la vista - ¿quieres casarte conmigo?
[FONT="Century Gothic"]
FIN[/FONT]

Publicado el 24-12-2009, 20:26
[FONT="Courier New"]En la Segunda Guerra Mundial…[/FONT]
París: Taberna La Femme, 12 de Febrero de 1944, 18:38
Eusebio quería volver a España, su familia había venido a Francia para escapar de una posible represalia del franquismo por culpa de que su padre luchó en el bando republicano. Él solo quería estudiar, ser maestro, le gustaban los idiomas pero no podía seguir estudiando porque no tenía dinero para hacerlo, por eso ahora se pasaba las tardes por las tabernas a ver si alguien contrataba a un chaval de diecisiete años cuyo francés todavía estaba en trámite.
Ese día solo había cuatro tipos en la taberna, los cuatro se juntaban alrededor de una mesa y mientras dos jugaban a las cartas los otros dos comentaban la partida o hablaban de la actualidad parisina.
- No me gustan esos alemanes, ¿qué derecho tienen a invadir nuestro país? Y nosotros, los muy idiotas, los recibimos con los brazos abiertos. ¿Sabes qué? En cuanto los americanos se den cuenta de que esto les va a estallar en la cara, atacarán con todas sus fuerzas y se acabarán los alemanes.
- No digas tonterías, tenemos que acatar lo que hacen, ¿has visto lo poco que tardaron en entrar? De habernos resistido hubiéramos sido aniquilados, hasta en Inglaterra lo están pasando mal.
- ¿Y que ha sido entonces lo que han hecho? Han entrado arrasando, solo que algunos les hemos dejado, los de la Resistencia son unos héroes.
- Dicen que hay unos cuantos republicanos españoles ayudando, pregúntale al chaval si sabe algo.
- Eh, tú, Eusebio.
- ¿Si, señor?
- ¿Conoces a alguien de la Resistencia?
- No, señor, y no creo que sea momento de hablar de ello.
- Si, ya ya. Lo que te decía, Antoine, que les hemos recibido con los brazos abiertos y hemos acatado sus órdenes sin rechistar, mira si no al chaval, no habla de esto por miedo. ¿Pues sabes qué? Si tuviera delante al Hitler ese le daría una buena paliza, que fuera él el que sintiera miedo.
- Pierre, deberías dejarlo, te costará caro seguir hablando así de los nazis.
- Bah, prefiero que me cojan a vivir bajo el yugo de unos fascistas cuando termine la guerra, como en España, prefiero hacer como los rusos, plantarles cara y morir si es necesario.
- ¿Sabes qué? Mejor cambiemos de tema, ¿qué tal tu mujer?
- Bien, aún tiene náuseas, pero ella dice que solo le durarán unas semanas, ya le pasó lo mismo en el otro embarazo.
- Me alegra que vayáis a tener otro hijo.
- Y a mi, y a mi, pero no hay mucho trabajo, yo tengo suerte por el momento pero no sé cuanto va a durar esto.
- Díselo a mi hermano, ¿has oído lo suyo?
- Si si, una desgracia.
Los hombres seguían hablando de sus preocupaciones e inquietudes, la guerra había golpeado a todos y el ambiente era de malestar, por lo que las conversaciones nunca eran agradables, pero tenían que vivir con ello, al igual que Eusebio, que había tenido otra tarde infructuosa, por lo que salió un rato a la calle a tomar el aire y a refrescar las ideas, tenía que ocurrírsele algo que salvara su mala situación.
Cuando estaba en la puerta salieron detrás de él los cuatro hombres que se dirigían a sus respectivas casas. El tabernero lo llamó.
- ¡Eh, Eusebio!
- ¿Si?
- He oído que buscas trabajo.
- Si, señor, para poder terminar los estudios.
- Bueno, la verdad es que necesito a alguien que me atienda la taberna, mi mujer está enferma y mi hija ya atiende a muchos enfermos en el hospital, es enfermera. Necesito cuidar de mi esposa pero no puedo dejar la taberna, así que necesito a alguien. El sueldo no será maravilloso pero supongo que para ti será mejor que nada. ¿Qué me dices?
- Ya tiene a su nuevo empleado, señor.
París: Casa de los Fontalegre, 12 de Febrero de 1944, 20:46
Cuando Eusebio llega a casa, su padre ya ha llegado de trabajar en la fábrica de armamento y está sentado a la mesa, escuchando la radio con cara de preocupación. Su madre está cocinando y su hermana la ayuda.
- ¡Ya estoy en casa! - grita Eusebio con alegría.
- Llegas a punto para la cena, le responde su madre, ve a lavarte las manos.
- Voy, luego en la mesa tengo que deciros algo.
Eusebio va al baño y se lava las manos y la cara, cuando vuelve ya están los tres sentados a la mesa esperando por él para cenar. Se sienta y observa que es la quinta vez consecutiva que cenan conejo ya que su economía no da para más.
- ¿Y qué era eso tan importante que tenías que decirnos? - le pregunta su padre.
- Ah si, he conseguido trabajo. - la cara de satisfacción se había trasladado a toda la familia.
- Eso es excelente, Eusebio, ¿dónde? - le pregunta su madre, con la curiosidad de un niño al que le dan un regalo de proporciones descomunales, pero que está envuelto y está ansioso por saber que es.
- En la Taberna La Femme, Yves, el tabernero, tiene a su mujer enferma y me pagará por atenderle la taberna cuando él la esté cuidando.
- ¿Es ese bar de borrachos y jugadores? - le pregunta su hermana.
- Es ese bar, pero es lo que hay, además por ahí para mucha gente.
- Bueno, no es que me guste especialmente el trabajo pero todos nos alegramos de que tengas algo.
- Ah, y he decidido que una vez tenga el dinero suficiente quiero volver a Barcelona.
- ¿Qué? - la cara de su padre reflejaba la furia que le provocaban esas palabras.
- A pesar de que en Francia hay guerra, los sueldos siguen estando muy por encima que en España, donde la gente se muere de hambre, con lo que gane en… un trimestre, podré volver a Barcelona, terminar los estudios básicos y empezar a la Universidad, también trabajaré allí para poder mantenerme.
- No te lo permitiré, tu sitio está con tu familia, tenemos que mantenernos unidos para ayudarnos.
- Pero padre, no puedo ayudar a la familia atendiendo una taberna, quiero ser profesor.
- Los profesores pasan hambre en España. - su madre le recuerda que vive en otro país y las cosas son distintas.
- Quiero hacerlo, quiero estudiar idiomas extranjeros, tardé muy poco en aprender el suficiente francés como para hablar con los parisinos, papá aún habla en castellano en la fábrica, por favor madre, por favor padre, es lo que quiero.
- Ya lo discutiremos cuando tengas el dinero.
París: Taberna La Femme, 8 de Marzo de 1944, 17:05
A diferencia de las últimas semanas, esa tarde no había nadie en la taberna, solía pasar cuando en alguna fábrica o mina ofrecían algún empleo, que todos los lugareños iban a husmear a ver si merecía la pena. Así que Eusebio esa tarde se dedicó a fregar las jarras y vasos. Estuvo así durante unas horas sin que nadie le molestara mientras que practicaba su francés con Laura, la guapa nieta de su jefe que solo tenía dos años menos que él y que era muy inteligente, mientras ella le enseñaba a perfeccionar su francés, él le enseñaba a hablar castellano, aunque no era lo único que hacían en esas tardes sin gente. Habían comenzado a salir hace unos días y ella le había prometido que cuando se fuera a Barcelona se iría con él, aunque Eusebio sabía que era poco probable, más bien parecía una fantasía de adolescentes.
Laura le dijo a Eusebio que tenía que irse a ayudar a su madre, la enfermera, que era lo que ella también quería ser y que así aprendería algo del oficio, se despidió y acordó volver mañana a la misma hora a la taberna para seguir “aprendiendo” el uno del otro.
No pasaron ni cinco minutos cuando oyó un estruendo en la calle. Salió a la puerta a ver y vio que estaba completamente vacía. De repente oyó otro estruendo, lo reconoció, eran disparos. En ese momento vio correr a un hombre enorme, de una complexión extraordinaria, debería medir unos dos metros y diez centímetros y pesar más de ciento veinte kilos. Detrás de él venía un grupo de hombres con el uniforme de las SS y con ametralladoras y pistolas en mano. Al verse apuntado por todos ellos decidió parar y volverse frente a ellos, al parecer en muestra de rendición.
- Heil, Hitler! - gritaron todos al unísono y dispararon sus armas contra el hombre vaciando todo el cargador sobre él.