INTRODUCCIÓN - Contra IV -
Este hipotético cuarto capítulo de Contra es una auténtica bendición para los usuarios de Nintendo DS, los aficionados a la franquicia y los jugadores de videojuegos en general. A los primeros, por (al fin) disponer de un shoot and run de calidad para una portátil que parecía impensable entre la marabunta de juegos didácticos y que ponen a prueba día a día nuestras facultades (o que abiertamente, nos tratan como estúpidos y nosotros lo aceptamos). Los aficionados a la franquicia tienen aquí una joya de culto, llena de reminiscencias a los clásicos, un “museo Contra”; que hará suspirar a los más fieles. Y por último, a todos los jugadores, a todos y cada uno de los “hardcore-gamers” que llevan durante tantos años, soportando tediosos tutoriales, juegos con dificultad risoria, argumentos que insultan nuestra inteligencia; Contra IV es un convenio entre inhumanos reflejos, dificultad aplastante y toda el descaro que ha demostrado el videojuego en los últimos 30 años (y que por desgracia intenta evitar de forma avergonzada, como me extenderé en las próximas líneas).
La saga Contra siempre se ha caracterizado por tener un irreprochable sentido del ridículo. Su argumento es banal, concentró en los años 80 lo que de entonces estaba de moda de forma quizás inconsciente, quizás inocente: Alien y Rambo. Y de esta desinteresada unión nació uno de los arcades más justamente mitificados que recuerde. Contra era acción continua, dificultad progresiva, variedad y mucha adrenalina. En definitiva, un gran videojuego, sin importar ningún elemento subyacente. No obstante, la censura también hacía estragos hace veinte años, y en Europa hasta el lanzamiento de las versiones para Playstation, el juego se titulo Gryzor en su etapa en NES y Super Probotector en SNES (dónde como todos sabréis, sufrió un fuerte cambió gráfico, sustituyendo a soldados paramilitares por robots...curiosa comparación parte de Konami).
La saga no supo encontrar el rumbo en su primer affaire con las tres dimensiones (los primeros títulos para Playstation rozan entre lo insuficiente y lo lamentable) para después, en 2002, lograr un renacer por todo lo alto con el espectacular Contra: Shattered Soldier (la crítica no lo supo respaldar como merecía y el público no le otorgó el beneplácito de la duda, todo un clásico contemporáneo).
Tras unos años de especulación, dónde parecía que la franquicia estaba a punto de volver a perder el rumbo (Neo Contra, 2004 PS2) Konami decidió dar un descanso a la saga hasta el pasado 2007 donde publicó en EEUU Contra IV de la mano de Wayforward, un estudio prácticamente novel (que se labró una carrera a base de juegos de dudosa calidad basados en franquicias) que ha logrado cargar con el peso de devolver la saga a sus raíces en todos los sentidos: desde un remodelado y cuidado aspecto plástico a una jugabilidad fabulosa, endiablada, rozando lo enfermizo. Let´s Rock.