JUGABILIDAD - The Legend of Zelda Phantom Hourglass -
Sin duda el punto fuerte del título. El control despeja todo tipo de dudas con sólo cinco minutos de juego. El control de Link es intuitivo, preciso y dinámico. No hace falta haber jugado a ningún otro título para tardar menos de este tiempo en dominar a nuestro protagonista. Absolutamente todas las acciones se pueden hacer exclusivamente con el lápiz en la pantalla táctil, creando una interface de juego innovadora y contemporánea. Eliminar enemigos será tan sencillo como golpearlos en la pantalla y utilizar objetos como el boomerang (primer arma del juego tras la espada) tendrán una nueva dimensión en la saga.
Esta nueva entrega no sólo hace uso de la pantalla táctil para justificar la plataforma: es impensable en otro sistema. Continuas referencias a la doble pantalla (incluido algún que otro impresionante combate contra jefes finales), un mapa vivo (donde podremos anotar cosas directamente sobre él) y por último un uso un poco clásico pero efectivo del micrófono, hacen de este Zelda junto a otros títulos como Kirby Canvas Course uno de los juegos mejor adaptados a esta plataforma.
La resolución de puzzles será más protagonista que los combates. Estos se han visto mermados ya que pierden la intensidad de sus entregas para consolas, al no estar tan preparado para un combate masivo. Defenderte con el escudo pasa a ser un dato anecdótico y la cantidad de enemigos y rutinas son mero tránsito, ningún reto serio a excepción de los clásicos jefes. Dónde el juego se muestra realmente pródigo es en el completo y profundo elenco de puzzles. Van en dificultad ascendiente, algunos realmente originales que no desvelaremos para que no perdáis el factor sorpresa. Sólo diré que en momentos puede lograr crear reminiscencias en cuanto a calidad y originalidad al mismísimo Ocarina of Time.
Por fortuna, la navegación ahora deja de ser una tortura y pierde protagonismo para convertirse en lo que siempre tuvo que ser: simples transiciones. El rumbo de nuestro navío se efectuará de un modo sencillo: simplemente dibuja en el mapa el recorrido deseado y automáticamente llegarás hasta él. Mientras tanto podremos disfrutar del paisaje, eliminar enemigos o buscar tesoros en el mar, de un modo más relajado y divertido.
DIVERSIÓN - The Legend of Zelda Phantom Hourglass -
Phantom Hourglass es un Zelda con todo lo que ello conlleva. Mazmorras dotadas de una perfecta curva de dificultad, una duración aproximada de más de 25 horas y un desarrollo inmersivo, interesante y profundo.
Por primera vez en mi opinión, se ha optado por trasladar el esquema clásico de las mazmorras a un concepto más portátil. Estas son más cortas pero no por ello más difíciles, más apropiadas quizás a la plataforma destinada (lejos de esos auténticos infiernos de The Legend of Zelda: Orange of Seassons). Esta escala reducida demuestra el paradigma que menos es más. Ahora es mucho más accesible, más apetecible y ayuda a enmarcar un contexto más basado en “aventurillas” sueltas y esporádicas que una gran epopeya épica al más puro estilo Twilight Princess.
Pero no todo es luz en este Zelda. Un error de diseño desastroso arruina el resultad final, sin duda nunca tan cerca de un 10 como ha podido estar un juego en esta consola. Por desgracia existe una mazmorra a la cual deberemos ir en más de una ocasión con límite de tiempo. Este detalle no debería ser negativo, ya que le da una dosis arcade al global interesante e innovadora. El problema radica en su implementación: cada mazmorra que superemos nos hará volver a este lugar dónde tendremos que hacer una y otra vez el mismo recorrido.
Esta mazmorra en si misma es muy original, con segmentos de infiltración que a cualquiera que haya jugado al Metal Gear Solid original de PSX le hará suspirar imaginando una entrega en la portátil de doble pantalla. Este encantador detalle llegará a ser irritante cuando por cuarta o quinta vez tengas que volver a hacer el mismo recorrido, de forma exacta sin poder atajarse en ninguna ocasión. La falta de algún checkpoint que te llevase directamente al piso nuevo es incomprensible, a menos que pretendiesen alargar la duración del título de forma artificial (ya de por sí lo suficientemente atractiva).
El juego cuenta con un modo multiplayer que se puede jugar por Internet, cuenta con ocho mapas y es una versión de esta famosa mazmorra. Un jugador manejará a Link y tendrá que llevar trozos del triforce a su basa (algo así como un captura la bandera) mientras los rivales tendrán que decidir la trayectoria de las guardias. No es muy interesante y parece haber sido metido a calzador, nada comparable a la exquisita aventura comparativa de Four Swords (especialmente la fantástica entrega de Game Cube).