GRÁFICOS - The Legend of Zelda Phantom Hourglass -
Zelda Phantom Hourglass se transforma automáticamente en un nuevo referente técnico en la portátil. Normalmente hay que diferenciar el apartado técnico y el artístico, para poder apreciarlos de forma más objetiva, pero en esta entrega de Zelda van completamente de la mano. Se ha creado un compendio perfecto entre tecnología y dirección de arte, como se logró recrear en The Wind Waker pero con el doble de mérito teniendo en cuenta las limitaciones de la consola portátil.
Por un lado, no vamos a caer en el absurdo tópico de compararlo con la versión de Game Cube. Evidentemente, el juego en la antigua ya sobremesa de Nintendo, luce con un muchísimo mejor acabado, debido a que, quizás, sea un sistema unas 300 veces más potente. Pero de forma subliminal, el mero echo de intentar compararlos, le hace un favor enorme a esta pequeña gran obra de arte. En el aspecto visual, todo confluye en un punto común, que es la exquisitez plástica. El diseño es sorprendente, hegemónico y perfectamente integrado en la consola. Aquí hay que admitir que adaptar este estilo gráfico a un soporte portátil, más enfocado a un público masivo (incluyendo, mujeres o niños) lo hace más adecuado y acertado. Todo un hito en cuanto a efectividad y elección de grafismo.
En el aspecto más puramente técnico, es una auténtica proeza. Escenarios en completas 3D, variados, llenos de vida, animados de forma exhaustiva y con efectos de partículas y reflejos nunca jamás vistos antes en la portátil más prolífica de Nintendo. Hay que admitir que la vista cenital ayuda mucho a ocultar los defectos completamente compresibles como cierta pixelación, o baja carga poligonal en los personajes. Como contrapunto positivo, las secuencias cinemáticas están compuesta de forma magistral, muy sutiles y en ocasiones, haciendo un uso de la doble pantalla sublime.
El motor no sufre ralentización alguna, es más, se muestra suelto con algunos escenarios grandes y extensos. Navegar por el mar es más paisajístico que nunca, ya que al no necesitar controlar el navío, podemos apreciar el escenario, detallado y muy gráfico (podremos diferenciar los distintos poblados e islas sin ni siquiera mirar el mapa, exclusivamente por su diseño).
SONIDO - The Legend of Zelda Phantom Hourglass -
Las melodías son de nuevo versiones de su hermano “mayor” algo que empieza a ser norma en la saga. Esta “reutilización” tiene un doble filo un tanto siniestro, el primer es la evidente pereza re recomponer todos y cada uno de los temas en un juego con una extensión tan bestial, algo que pocos estudios están dispuestos a hacer. El otro es jugar con la nostalgia del público seguidor de la franquicia, algo con lo que siempre se juega a favor. De cualquier manera, las melodías son brillantes, con un sonido sobresaliente para ser Nintendo DS. Las nuevas composiciones, que también tiene, están muy en la línea llegando a unos niveles de calidad plausibles.
Los efectos de sonido no le van a la zaga: reconoceremos la mayoría, pero destacan de igual forma por su exquisita ejecución. Todo tipo de elementos naturales estarán representado con gran acierto, desde graznidos de pájaros, pisadas en diferentes terrenos (dónde apreciaremos las distintas texturas) y un sin fin de sutiles elementos, dónde destacarán desde la explosión más elemental hasta el chasquido entre espadas.