JUGABILIDAD - Drawn to Life -
Podría ser genial y no lo es. Se basa en mezclar dos géneros de forma acertada, pero pierde demasiado de ambos. Ni es un plataformas puro, ni un RPG completo. Sin duda se centra más en su apartado plataformero, pero aquí no encontramos por más que buscamos la profundidad exigible, teniendo NDS un catálogo de juegos de altísima calidad en este sentido.
En un esquema “metroidiano” dónde tienes que recorrer fases de scroll lateral para desbloquear nuevas zonas, la falta de situaciones hace que caiga rápidamente en la reiteración continua. En cada zona (de las quince en total) tendrás que rescatar a los habitantes atrapados de Raposa, limpiarla de oscuridad y rescatar cuatro fragmentos del libro para poder volver al centro del pueblo.
Los enemigos se eliminan o disparándolos o saltando sobre ellos, ya que me centro en el salto destaco que la implementación del “salto-culada” no está muy bien ejecutado: resulta impreciso y la extraña física que hace mover al personaje (probablemente debido a la necesidad de crearlo por ti mismo, aun teniendo muchos parámetros limitados) no resulta verosímil. Es una pena que la base no esté bien cimentada, porque el juego prometía buenas intenciones, pero si le robamos la máscara de la originalidad dónde continuamente se esconde, encontramos un juego soso, fácil e intrascendente. Si algo hay que destacar en positivo es la sencilla interfaz que brinda Drawn to Life, ideal para moverte por el mundo de Raposa sin mayor complicación, un gran punto a favor en el diseño general del título.
DIVERSIÓN - Drawn to Life -
El juego se compone de 15 mundos, con tan sólo un nivel de dificultad (que añado, no es muy elevado) y sin prácticamente opciones a ser rejugado a excepción de crear nuevos diseños. También hay que tener en cuenta que el juego (como, por desgracia, muchos otros títulos de Nintendo DS) están enfocados al público infantil y aunque Drawn to Life no es extremista en ese sentido, es cierto que probablemente un niño disfrute más del título gracias a su accesibilidad y falta de retos visibles.
Es una lástima que su interfaz de creación sea tan limitada y baladí, porque el concepto del juego era brillante, impropio del catálogo mediocre y lleno de juegos comerciales que puebla Nintendo DS.
En definitiva, divertirá a quien no tenga muchas aspiraciones y busque diversión directa pero aburrirá a los que pretendan buscar en él un mínimo de profundidad.