GRÁFICOS - Drawn to Life -
Uno de los apartados más lucidos del juego, presenta un motor 2D brillante y que, aún no explotando las capacidades de Nintendo DS, es agradable y sólido. A veces un título sin pretensiones visuales como este logran destacar sobre la media por un acertado diseño y original planteamiento. El desarrollar prácticamente todo el título en escenarios nevados contrasta muy bien con los enemigos, de carácter enigmático y oscuro (una especie de restos de chapapote negro, de saltones ojos blancos y balanceantes movimientos), una metáfora muy acertada de la suciedad (la cual tendremos que limpiar frotando con el stylus de la DS).
El juego se desarrolla en dos tipos de perspectiva: isométrica y en scroll lateral. Esta rareza es debida a la bipolaridad de géneros que pretende abarcar, por un lado, el clásico desarrollo de plataformeo 2D, por otro, un RPG de exploración simple. En su defensa alego que el mecanismo no se resiente y parece encajar con la plataforma a la que va destinada. Para no pecar quizás de ser excesivamente benévolos, hay que señalar que el juego cuenta con unos escenarios demasiado vacíos. Esto empaña el buen hacer de 5th Cell (compañía que ya había demostrado buen hacer con varios juegos para teléfonos móviles) junto con las animaciones de nuestro héroe, demasiado limitadas y por lo general sin gracia.
SONIDO - Drawn to Life -
Aunque la simpleza de las composiciones sea un referente en Nintendo DS, en este caso la BSO del título encaja muy bien con el tipo de juego y destaca en ocasiones por resultar muy apropiada a alguna acción (como en el prólogo dónde se desarrolla la historia de la caída de Raposa).
La cantidad de composiciones también sorprenden, cada zona del título se diferenciará de la anterior, creando buena atmósfera y no saturando al jugador. Quizás los efectos de sonido no estén a la altura, ya que resultan ser clichés típicos del género, elaborados sin mucho esmero.