JUGABILIDAD - Lost in Blue 2 -
Como bien sabemos, la tarea de los dos supervivientes de la isla (Jack y Amy) no es otra que sobrevivir y lograr salir con vida del lugar. Para ello, nos tendremos que olvidar de la típica barra de vitalidad y tener en mente no uno, sino tres factores. De esta manera, la salud de los personajes se medirá tirando de tres constantes vitales:
hambre,
sed y
resistencia física. La primera la tendremos que mantener estable a base de ingerir alimentos, tales como algas, cocos o carne de animales autóctonos del lugar. En cuanto a la segunda, solamente será necesario estar bien hidratado para que esta constante sea estable, así que deberemos de beber agua de los ríos por ejemplo. En cuanto a la resistencia física, pues no tendremos más remedio que hacer dormir a estos jóvenes chicos para que así tengan este baremo al máximo.
Como podéis observar, hasta este punto pinta idéntico al original, y es que los recursos que tendremos en la isla serán prácticamente los mismos. Es por eso, que la presencia de estos tres medidores vitales nos hará aburrir el juego a base de bien. El problema recae en que ambos personajes son una especie de “alter ego” de Homer Simpson, pues, cada dos por tres les tendremos que dar de comer, hasta tal punto que poco tiempo nos quedará durante el día, llegando a ser esta glotonería uno de los grandes contras de este título. Por otra parte, muchas veces al querer conseguir comida animal tendremos que
cazar, actividad que bajará extremadamente el medidor de resistencia física, por lo que optaremos por no cazar, así que no nos quedará otra que tirar de plantas y demás, las cuales llenarán más bien poco la barra de hambre. Otra alternativa es
prepararnos comida caliente (en este segunda entrega podemos recurrir a ella desde el principio), la cual aporta más nutrientes aunque requiere más tiempo.
Y hablando de atrapar animales, decir para lograr tal hazaña nos veremos sumergidos en una especie de
minijuegos, tales como lanzar el arpón justo encima del pez que queremos pescar, o enfrentarnos a los animales salvajes de la isla en primera persona (novedad de esta “secuela”), aunque quizás sea más recomendable esquivarlos y no gastar energías.
DIVERSIÓN - Lost in Blue 2 -
Una de las cosas que más nos sorprendió en el primer Lost in Blue es el buen
uso de la pantalla táctil que se hace en ciertas ocasiones, cosa que se conserva en el juego que estamos analizando. Así pues, si queremos hacer fuego deberemos de soplar a través del
micrófono de nuestra Nintendo DS y a la vez hacer mover las manos del personaje mediante las posibilidades táctiles del sistema. Otro ejemplo sería el uso del
stylus para desterrar almejas y demás elementos de entre la tierra de la playa, que ya es sabido que es realmente escurridiza.
Una de las pocas novedades disponibles en este nuevo juego de la franquicia que aún nos queda por comentar es la
mejorada inteligencia artificial del personaje que no controlamos (del que, recordemos, también hemos de cuidar sus constantes). De esta manera, ahora podremos hacerle realizar tareas más complicadas que crear cestas para guardar objetos, pudiendo ordenarle que vaya a recolectar leña o que nos llene la botella (previamente conseguida) de agua. Además, siempre podremos optar por agarrara a nuestro/a compañero/a de la mano y llevarlo con nosotros, nunca se sabe cuando nos puede ser de utilidad.
Pero lo más divertido de este juego es, quizás, el modo multijugador, y es que aunque no llega a deslumbrar, nos puede mantener un rato entretenidos junto a otros tres amigos, compitiendo en diversos minijuegos isleños. Además, esta modalidad será la única que nos quedará una vez completado el complicado modo historia, bueno... también tendremos la ocasión de rejugar la historia principal, aunque con la ausencia de un compañero de fatigas, por lo que dudo que nos queden muchas ganas la verdad.