JUGABILIDAD - Wario Master Of Disguise -
Pues un desastre, esto sí que es imperdonable. La Ds presenta novedades a niveles jugables nunca vistos antes en una consola, me refiero a todo el asunto táctil y estoy empezando a creer que, estas novedades, más que aportar un soplo de aire fresco a la escena, les está haciendo la vida imposible a los programadores. No sé cuántos juegos serán ya los que la cagan de mala manera a la hora de dar uso al sistema táctil de la portátil de Nintendo y sólo consiguen cargarse el juego en cuestión.
Éste es el caso exacto de este Wario Master of Disguise. Cómo explicaba en la introducción, necesitamos cambiarnos cada dos por tres de traje para poder adquirir una determinada habilidad y poder así superar el obstáculo que se nos plantea. Para intercambiar los trajes entre sí deberemos usar el stylus ¿Cómo? Pues dibujando encima de Wario el símbolo que representa cada traje ¿Qué ocurre? Pues que los símbolos se parecen demasiado entre sí con lo que posiblemente necesitamos repetir una y otra vez la acción de tener que dibujar los dichosos dibujos hasta conseguir el disfraz que necesitamos. Os vais a enterar cuando os enfrentéis a los enemigos finales. Esto se podría haber hecho mejor con botones y a correr. Puede que no usara las posibilidades táctiles de la consola pero el juego estaría muchísimo mejor. Las maniobras de Wario, sus movimientos sí se resuelven con el uso de la cruceta direccional.
Por ello, la jugabilidad del juego cae en picado, obligándonos a quedarnos parados y hacer dibujos sin parar a ver si acertamos con el del traje. Por otra parte, las acciones a realizar se repiten y acaban cansándonos. Algo parecido les ocurre a los minijuegos que aparecen cada vez que abrimos un cofre, se vuelven pesados porque son demasiados y muy poco divertidos. Estos minijuegos, que tampoco son muy variados que digamos, no se parecen ni de lejos a los increíbles microjuegos de los que disfrutamos en las anteriores incursiones de Wario en esta plataforma.
Como conclusión nos encontramos con un juego que no responde a las exigencias en cuanto a jugabilidad que se le suponen a un plataformas, ni a un juego de puzzle espacial, ni a uno de minijuegos.
DIVERSIÓN - Wario Master Of Disguise -
El juego te cansará en una media hora. Lo único que te mantendrá con ganas de seguir es que te hagan gracia los chistes de Wario. Al principio te tendrá su coña lo de tener que superar niveles y más niveles a base de cambiar de traje, pero pronto perderá su encanto. La mayoría de los trajes a nuestra disposición, tenemos ocho, son inservibles y solo los usarás para situaciones concretas, además el deficiente uso del stylus para intercambiarlos te acabará sacando de quicio y las situaciones a superar se repiten una y otra vez, así como los minijuegos, que son refritos de los mismos, también una y otra vez. Cuando llegues a los jefes de zona y necesites cambiar rápido de traje fallarás la mitad de las veces con lo que más motivos para dejar aparcado el juego. Tampoco incorpora una interesante opción multijugador y esto también es imperdonable ya que en los tiempos que corren se requiere de uno bueno para no parar nunca de sacarle juego a un título.
A cambio, el juego es largo, unas 10 horas de superar niveles que rondan los 20 minutos, tiempo que se alarga debido a los constantes minijuegos que aparecen al abrir los cofres y a tener que cambiar de traje. El juego no funciona.