GRÁFICOS - Hotel Dusk: Room 215 -
Como en casi cualquier aventura gráfica, los gráficos suelen ponerse al servicio de la historia y Hotel Dusk no es una excepción. Se agradece, no obstante, que no se hayan limitado a calcar el motor gráfico del anterior juego, “Another Code”, como muchas compañías nos han acostumbrado, y hayan decidido arriesgarse a poner en liza un estilo nuevo.
Desde el primer momento llama la atención el gran ambiente que dotan los gráficos al juego. Consisten en un típico fondo 3D, del que sobresalen los personajes durante los diálogos en un gran contraste, en tonos grises y muy sombreados, un cierto estilo cómic. En varias ocasiones nos quedaremos con los ojos fijos en los enormes personajes, sin darnos cuenta de que hay un texto debajo por leer. Realmente, están muy logrados, dándonos una sensación de movimiento bastante interesante.
Quizá no sean espectaculares, no nos dejarán anonadados, pero cumplen sobradamente su función y le dan al juego ese toque de misterio que tan bien le viene.
SONIDO - Hotel Dusk: Room 215 -
El sonido es, probablemente, el apartado menos logrado del juego. Somos conscientes de la imposibilidad, dada la enormidad de diálogos, de que estos estuvieses grabados, sin embargo, podrían haber puesto algunas palabras para momentos puntuales del juego, o para introducir y finalizar los diálogos.
La música del juego, en general, es muy acorde con el estilo, con melodías muy jazzeras, sin embargo, y a pesar de lo mencionado anteriormente, se hacen un pelín escasas, tornándose un poco repetitivas cuando llevemos un buen rato jugando.