GRÁFICOS - Theme Park DS -
Theme Park Ds cuenta con unos gráficos en 2d que beben directamente de lo visto en la versión Pc. No están nada mal, son más que correctos para este tipo de juegos. El aspecto visual es muy desenfadado, colorido, obvio y funcional. Pese a que no cuenta con un elevado grado de detalle, los programadores han sabido emplear recursos gráficos para que en todo momento sepamos qué es cada cosa. Esto invita a jugar, ya que aunque el juego presenta una amplia gama de posibilidades a la hora de interactuar con el parque y no las entendamos todas a la primera, el alegre apartado gráfico le quita hierro al asunto y te invita a descubrir lo que puede ofrecernos el juego. De todos modos es una lástima que haya retirado la opción de poder girar en 3d la cámara, lo que ayudaba a potenciar un mayor entendimiento de lo que sucedía en nuestro parque.
Los elementos en pantalla se desplazan con soltura sin sufrir pop up cuando nos encontramos muchos en pantalla. También es cierto que, aunque se muevan relativamente bien, no cuentan con un gran número de animaciones, ni de detalles como elementos individuales. Ni lo visitantes ni las propias atracciones. Gracias a sacrificar en esto, conseguimos que no se nos forme un batiburrillo de gente paralizada en pantalla. En mi opinión este sacrificio ha sido una elección correcta, ya que todo está orientado a facilitarnos nuestra labor como gestores del parque. Puede que no le veas los empastes a lo clientes pero sí que verás la soltura con la que se dejan los cuartos en tus atracciones. Lo que ya me gustó menos es la brusquedad con la que la cámara se mueve por el mapa.
Los menús son, en principio, algo fríos pero esta pega se ve solucionada con la incorporación de unos dibujos que representan a tus empleados. Esto le da mucha gracia al asunto ya que parece que realmente le estás encargando a alguien que te construya un nuevo puesto de helados. Estos dibujos ayudan a aportar al conjunto un aspecto desenfadado y sobretodo actual, ya que la estética que presentan rompe un poco con el clasicismo que se ve en algunos menús. En esta línea nos encontramos con las “negociaciones”. Cuando nos llamen a nuestra oficina para una negociación se nos presentará un minijuego muy gracioso con una estética muy acorde también a los tiempos que corren. Son muy de agradecer estos cambios de tono. La vista lo agradece.
El salto a la Ds y su pantalla doble se descubre como un claro aliado de este juego. Gráficamente decir que el juego gana en claridad gracias a la pantalla dual ya que tenemos en la pantalla inferior lo que sucede en el juego y la interactuación con él mientras que en la superior se nos muestra información necesaria para llevar a cabo nuestros objetivos como son las descripciones de quien es quien o un mapa general del parque. Esto facilita su disfrute pero de ello hablaremos cuando toquemos su jugabilidad.
SONIDO - Theme Park DS -
La música taladra la cabeza. Es ese tipo de música que pretende ser relajante pero claro, en midi, como la música de los videojuegos antiguos. Acaba aburriendo. Acaba crispando los nervios. A los diez minutos de juego le quitarás el volumen a la Ds y te pondrás un disco porque la banda sonora es un desastre. Lo que está mejor trabajado son los efectos sonoros pero, aún así, son muy desiguales. Hay algunos que le pegan muy bien al juego pero hay otros algo cansinos como el del puntero al seleccionar objetos. Todos estos efectos tienen un aire retro que los seguidores de la saga reconocerán de entregas anteriores, pero a los que sois nuevos en esta saga os sonarán bastante desfasados. Habría sido de agradecer la introducción de un mayor número de los mismos y empezar de nuevo con el trabajo de selección de melodías. Las cinco que hay son repetitivas e insuficientes. Todo esto sumado al hecho de que no hay voces, solo algún ruidito en inglés, solo sirven para restarle encanto al título. Lo peor se produce cuando se escucha un sonido en no sabes dónde y, cuando intentas razonar de qué atracción es ese sonido, descubres con horror como la música del juego te impide pensar. Gritarás, joven jugón.