GRÁFICOS - Need For Speed Carbono -
Gráficamente es bueno, sin ser nada sorprendente muestra un buen modelado en los vehículos y un amplio repertorio de efectos, sobre todo teniendo en cuenta que estamos hablando de la Nintendo DS, algo limitada para la generar gráficos 3D. Aún así, se las han arreglado para crear un motor gráfico sólido y estable e incluso me atrevería a decir que los coches están “redondos”. Posiblemente lo mejor, gráficamente hablando, sea la sensación de velocidad conseguida, mucho mejor que en sus hermanas mayores aunque parezca algo exagerado, impresiona la primera vez que le das al nitro. La ciudad es grande y llena de detalles, aunque es cierto que termina por volverse repetitiva con el tiempo.
El juego entero se desarrolla de noche consiguiendo una atmósfera claustrofóbica y de escasa visibilidad, la cual dota de cierta personalidad al juego. Las carreras son cinematográficas, resultonas y frenéticas, del estilo “The fast and the furious”.
Obviamente las inspiradas secuencias grabadas con actores reales sobre fondos virtuales que poseían las otras versiones han sido completamente suprimidas. Una verdadera pena, ya que dotaban al juego de una elegancia bastante notable. En este caso, se incluyen imágenes quitas y para colmo, bastante pixeladas. Un horror.
SONIDO - Need For Speed Carbono -
La música es uno de los mejores aspectos del Need for Speed Carbono y completamente acorde a la idea del juego abundan sobre todo temas hip-hoperos y electrónicos con artistas de la talla de Ladytron, Vitalic o Goldfrapp. La única pega en este sentido es que se tratan de extractos de las canciones originales, es decir, pequeñas partes que se repiten en bucle y suenan hasta en los menús. Al final te acabas cansando.