JUGABILIDAD - Pro Evolution Soccer 6 -
El juego que tenemos entre manos es ligeramente distinto, en cuanto a jugabilidad, a los otros Pro Evolution. Más sencillo. Preparado para ser dominado desde las primeras partidas. Algo normal si entendemos cual es el espectro social que más juega con esta consola y el momento y duración de las partidas que vamos a echar. Para echar un partido de tres minutos no necesitamos un sistema de juego demasiado “avanzado” pero claro, como contrapunto tenemos que no es juego que te dure un mes. Hablemos de él.
Encendemos la consola. Los modos con los que nos encontramos son variados, tenemos partidos de exhibición, el World tour, un torneo con copa y modos multijugador.
Si jugáis en modo individual os tiraréis rápidamente de cabeza al World Tour tras comprobar, en los partidos de exhibición, que al juego se le coge rápido el tranquillo. El modo World Tour es un modo repetido hasta la saciedad en miles de juegos de diversos estilos. Repetido porque es necesario. En dicho modo tendréis que machacar al resto de equipos repartidos en diez grupos y ordenados en base a su calidad. El ritmo sería: ganáis un grupo y vais a por el siguiente. Aparte de poder seguir avanzando en el juego, como premio, seréis obsequiados con monedas de plata y de oro. Con ellas conseguiréis nuevos jugadores, pertenecientes a los clubs a los que habéis hecho morder el polvo, por medio de un sistema aleatorio para, a continuación, incluirlos en vuestro equipo y así ir mejorándolo paulatinamente para poder llegar a enfrentaros y ser capaces de derrotar al mítico equipo Konami.
A la hora de intentar configurar estos partidos nos encontramos con que las opciones son más bien escasas, algo que ya se anunciaba al contar con un único estadio para jugar. Estas opciones se limitan al aspecto de vuestros jugadores y la elección del nivel de dificultad de cada encuentro. Como ya dijimos antes, olvidaos de decidir el tiempo que queréis que haga mientras se produzca el encuentro, en el mundo Konami ya llegó el temido cambio climático y siempre hace sol. Nada de lluvias, ni ventisca. Nada. El juego parece que te intenta decir: juega un partido y calla.
Lo que sí está más trabajado son las opciones tácticas y técnicas para poder decidir la posición de vuestros jugadores así como su manera de ser. Tenéis una serie de jugadores para incluir en vuestro equipo a vuestra disposición o la opción de que la máquina elija por vosotros. Se pretende que la alineación de vuestro equipo tenga un gran peso, así como el estado físico y anímico de los jugadores que la componen pero, en el fondo, pese a que se nota la intención, no acaba de ser tan determinante como se pretendía en un principio con lo que los partidos se suelen desarrollar todos de una manera similar.
La razón de todo esto la tienen esos controles adaptados a los requerimientos de la ds. Controles simples que sí, es cierto que se les coge el punto enseguida, pero también es cierto que, a partir del séptimo encuentro, encontraréis la manera de marcar siempre gol y os acabará, a la larga, aburriendo.
Estos controles adaptados resultan limitados y poco precisos, es complicado dirigir tus pasos o los tiros con precisión y a veces se dan situaciones estúpidas como ir corriendo con el balón tú solo y se te salga del campo. Esto, combinado con la extraña inteligencia artificial de tus adversarios, genera unos resultados un tanto peculiares. Sobre todo a la hora de los regatees y los pases. Se dan situaciones en las que los del otro equipo parecen emplear tácticas de distracción para confundirte, no aciertan muy bien hacia donde ir o qué hacer. La bola no para de moverse, no se para y los pases, tanto largos como cortos, reaccionan de una manera poco natural. La física del balón peca en muchos aspectos.
La pantalla táctil se ha empleado para poder variar el esquema de juego de tu equipo, para pasar de modo atacante a modo defensivo.
Al menos todos los problemas relacionados con lo desconcertante que es el equipo rival se disipan cuando entramos en el modo multijugador que le da algo de vida al juego ya que los uno contra uno son la mejor forma de disfrutar de un juego de estas características. Cierto es que también adolece de alguna que otra ralentización pero no importa, siempre puedes usarlo de excusa si te van ganando.
DIVERSIÓN - Pro Evolution Soccer 6 -
Tenemos 57 equipos, 10 con licencia y el propio equipo Konami para dar forma a un juego de fútbol muy divertido en sus primeras partidas pero aburrido a partir de la hora y media de juego. Para paliar eso debéis buscaros un amigo al que derrotar a través del buen sistema multijugador que incluye el juego, gracias a él aumentan las horas de diversión.
El sistema para conseguir jugadores nuevos en el modo World Tour es muy simpático ya que las monedas han de introducirse en una máquina de donde nos sale un huevo con un jugador dentro, como si se trataran de figuras coleccionables, es una lástima que te de la sensación de que todos los partidos son iguales: mismo desarrollo-mismo aspecto de los jugadores-mismo campo-mismo clima-mismo ruido de la hinchada-mismas chorradas del equipo contrario…
El sistema de juego tampoco ayuda, ya que la poca precisión del pad y del balón acaban por sumarse como un gran entero a la ya presente cuantía de errores que posee el juego. Las opciones tácticas están bien pero al ser tan poco variado el desarrollo de los partidos pues tampoco influyen gran cosa.