INTRODUCCIÓN - Bubble Bobble Revolution -
1986. En nuestra mente surgen recuerdos de la infancia vinculados al mundo de la televisión: “El Equipo A”, “V”, “El Coche Fantástico”; el cine: “Top Gun”, “Los Goonies”; y, por supuesto, a las primeras recreativas y ordenadores domésticos: ZX Spectrum, Commodore 64, Amiga, Amstrad CPC. En este ambiente puramente ochentero, de largos tiempos de carga y ruiditos estridentes, hacen su aparición Bub y Bob, los dragoncillos que, con el paso de los años, se convertirían en verdaderas leyendas del mundo de las plataformas 2D.
La compañía Taito, creadora de recreativas míticas como
“Space Invaders” u
“Operation Wolf”, creó un universo de colores, pompas y monstruitos al más puro estilo manga-naïf tan recurrido en una época en la que los polígonos eran casi ciencia-ficción. El argumento era simple: los hermanos Bubblun y Bobblun, convertidos en minidragones por un maleficio, se introducían en las cavernas del inframundo para rescatar a sus docellas. A lo largo de 100 niveles, nuestro objetivo consistía en lanzar burbujas contra nuestros enemigos para que, al reventarlas de un cabezazo, nos dieran puntos en forma de frutas, piruletas o trozos de tarta. Todo esto parece sencillo, pero la verdad es que llegar al final era una tarea para auténticos profesionales, sobre todo con una sola moneda.
Los dragones eran entrañables y simpáticos, dentro de una estética pseudoinfantil que aún conserva Nintendo en muchos de sus personajes y sólo superada por algunas creaciones de Rare como los estupendos protagonistas de
“Viva Piñata”. La sencillez de juego, su estética visual y su impecable música sintetizada, crearon una fórmula mágica que Taito intentó repetir en 1987 con
“Rainbow Islands: The Story of Bubble Bobble 2” pero en esta ocasión los personajes, además de presentar forma humana (más bien cabezones y muy deformed), lanzaban arcoiris en vez de burbujas. Además, la mecánica del juego no era tan sencilla e intuitiva como en la primera entrega. En 1991 se lanza
“Parasol Stars”, tercera parte que supone la decadencia absoluta del género al tratarse de la continuación de Rainbow Islands y olvidar para siempre el espíritu de 1985.
La franquicia visual de Bub y Bob, dejó su impronta en numerosos juegos de diversos géneros, destacando por méritos propios
“Bust a Move”, también denominado
“Puzzle Bobble”. En este sentido, la importancia de los personajes es equiparable a la de verdaderos gurús de los videojuegos como es el caso de Mario o Sonic. Respecto a la influencia en el mundo de las recreativas cabe mencionar todo un clásico:
“Snow Bros”, digno competidor de Bub y Bob que incluso supera al original.
Bubble Bobble pasó por infinidad de plataformas, entre ellas: Commodore 64, ZX Spectrum, Commodore Amiga, Atari ST, MSX, Amstrad CPC, X68000, PC, Apple II, Sega Master System, Game Boy, Game Boy Color, Game Boy Advance, PlayStation, Sega Saturn, NES, Famicom Disk System, Game Gear, XBOX , PS2 y móviles. Pues bien, Rising Star Games crea en 2005 para Nintendo DS y otras plataformas como PSP una nueva versión bajo el nombre de
“Bubble Bobble Revolution” que incluye el original retro como extra (¿o será al revés?) y éste es el objeto del análisis que a continuación se presenta.