JUGABILIDAD - Another Code: Two Memories -
Es sin duda el apartado que más destaca del juego. Lo primero de todo es decir que os lo podéis terminar sin tocar para nada los botones de la consola. Todas las acciones se llevan a cabo mediante el Stylus y el Micrófono. Es posible que penséis que un control tan reducido le puede restar posibilidades al título. En ese caso simplemente os equivocáis.
El procedimiento de juego es el siguiente: manejamos a Ashley en la pantalla inferior mientras que en la superior se nos mostrarán los escenarios que ella está viendo. En el momento en que uno de esos lugares pueda ser explorado se iluminará el icono que tenemos en la parte derecha con una lupa dibujada. Tocamos dicho botón y en ese momento el escenario que estábamos viendo pasará a nuestra pantalla táctil. Ahí podremos investigarlo a fondo tocando dos veces con nuestro lápiz todo aquello que nos llame la atención. Sí es algo con un mínimo de relevancia, Ashley hará un comentario al respecto, si es un personaje podremos hablar con él, y si es algo con lo que podamos interactuar se nos abrirá una especie de minijuego que deberemos superar para seguir adelante. Así dicho suena algo insulso, pero os aseguro que estamos ante lo mejor del juego sin duda alguna.
¡Y es que en este punto las posibilidades con infinitas!: girar una rueda con el Stylus para bajar un puente, soplar en el micrófono para quitar el polvo de un viejo cuadro, lanzar un objeto para tirar una caja sobre una estantería etc etc. No os podemos decir más para no destriparos el juego, pero de verdad; habrá veces que os sorprenda la originalidad e inteligencia con la que los programadores han resuelto las situaciones que se plantean. Va a haber momentos incluso en los que lo que muestra la pantalla superior tendrá algo que ver con lo que aparece en la inferior. ¿Las relaciones entre ambas? Tendréis que descubrirlas vosotros mismos. Realmente las sensaciones que ofrece Another Code en este punto no son equiparables a las que os haya podido transmitir otra aventura gráfica.
Además del icono de la lupa tendremos en todo momento disponible el DAS, artilugio con el cual podremos hacer fotos, usar los objetos que encontremos o salvar la partida. Por cierto, estad atentos a esa función de fotografiar, que quizá os sea útil en algún momento.
En cuanto a la dificultad, está muy bien ajustada y es creciente. Al principio no os costará demasiado terminar los dos primeros capítulos (el juego se divide en siete, aunque el último simplemente cuenta el final), pero cuando estéis por el tercero comenzarán los atascos, los quebraderos de cabeza y el típico “¿qué hago yo ahora?”. Y es que al igual que en cualquier otro juego del género existirán puzzles para los que no se consigue hallar la solución o misterios que no sabremos resolver. De todas formas todo está realizado con mucha lógica y pensando bien se consigue dar con la clave. No habrá por tanto nada absurdo; todo tiene sentido. Eso sí, quizá tengáis que echar mano de alguna guía. Dependerá de lo avispados que seáis.
DIVERSIÓN - Another Code: Two Memories -
Como se dice comúnmente, el juego engancha. Una vez hayamos llegado a la isla, hayamos conocido a D y consigamos entrar en la mansión no podremos parar hasta descubrir la verdad que hay detrás del asunto. Lo único que se puede decir en su contra es que la historia, a pesar de estar muy bien contada, no contiene ninguna sorpresa de gran relevancia, ya que todo es bastante predecible. Además el juego no es muy largo; os lo terminaréis en unas 6 horas u 8 horas dependiendo del tiempo que perdáis resolviendo los múltiples problemas que encontraremos. Eso sí; cuando os lo hayáis terminado probablemente queráis volverlo a jugar porque el argumento tiene bastantes matices que se nos escaparán la primera vez y con los que después entenderemos más cosas.
Pero como ya hemos dicho lo mejor son los puzzles, de los más originales, y entretenidos que hayáis visto en mucho tiempo. Eso sí, lo malo vendrá cuando os quedéis atascados y tengáis que dar vueltas y vueltas varias veces por el mismo sitio.