JUGABILIDAD - Mario Slam Basketball -
Como te puedes dar cuenta, Mario Slam Basketball es el único título de basketball disponible para Nintendo DS, pero no por ello Nintendo quiso que fuera convencional, así que presionó a los programadores de Square-Enix para que desarrollaran un esquema de control original. Y en mi opinión, el sistema de juego final, aunque no es perfecto, es bastante innovador e intuitivo. Veamos por qué más detalladamente:
Para comenzar no hay reglas. Lo único que debes hacer es ganar, y se vale el juego sucio para lograr dicho objetivo. Para ello, alrededor de la cancha hay varios premios que te recordarán a los de Mario Kart, ya que encontrarás bananas, caparazones rojos y verdes, bombas, hongos y demás. Además, aquí las monedas juegan un papel importante. Al igual que los premios, las monedas están distribuidas por todo el campo de juego y mientras más agarres, más puntos ganarás cuando hagas una canasta. A diferencia de los juegos convencionales de este deporte, en Mario Slam Basketball cada canasta vale 20 puntos si es hecha dentro del área, 30 puntos si es desde afuera del área, y 45 puntos si es un disparo especial. Pero la cosa no acaba ahí. Si juntas por ejemplo unas 16 monedas, haces una clavada (que sería dentro del área), y además haces una gracia en el aire por unos cuantos segundos, esa simple clavada podría aumentar en total... ¡más de 40 puntos!
Ahora que conoces las “reglas” de juego, veamos las opciones de control: tienes una “normal”, usando todos los botones para dar pase, lanzar o robar el balón, o la “innovadora” – la que viene de “default” cuando prendes el juego por primera vez –, en la cual todas las acciones las controlas con tu stylus. A lo mejor esta última es algo difícil para acostumbrarte al principio, pero a la larga es la más precisa de las dos.
“¿Y cómo funciona esto?”, te estarás preguntando. Bueno, es muy sencillo. En esta configuración de control aún utilizas el D-Pad para mover tu personaje, pero para dar pase, robar el balón y otras acciones utilizarás la pantalla táctil dibujando líneas sobre ella con tu stylus. Por poner un ejemplo, digamos que tienes en tu equipo a Mario, Peach y Yoshi. Tú estás controlando a Mario quien está en el centro de la cancha con el balón; a tu derecha está Peach y a tu izquierda está Yoshi. Si quieres darle pase a la princesa, simplemente tienes que trazar una línea de izquierda a derecha, y Mario hará lo que le indicaste. Ahora, si estás cerca de la canasta y quieres lanzar el balón, lo único que debes hacer es trazar una línea en la pantalla táctil de abajo hacia arriba. Y si perdiste el balón y quieres robarlo, acércate al personaje que tiene dicho balón y traza una línea de arriba hacia abajo.
Por supuesto, existen técnicas mucho más avanzadas que deberás aprender si quieres convertirte en un buen jugador, pero si consultas el modo de práctica, en un par de minutos ya las puedes dominar. Dicho modo de práctica incluye tanto los tutoriales para practicar con las técnicas avanzadas y los tiros especiales, como un par de minijuegos, que aunque lamentablemente no son tan entretenidos como en otros títulos de deportes de Mario, si complementan bien las otras opciones.
Aparte del modo de práctica, tenemos obviamente el modo principal o de torneo, donde deberás formar tu equipo (con una buena variedad de personajes) y enfrentarte a los demás en las diferentes copas que abrirás mientras avanzas en el juego. Como te podrás imaginar, a medida que vas ganando los distintos encuentros, la dificultad va aumentando (aunque no mucho), e incluso al final puedes (y tienes) que jugar contra un equipo especial que te hará sacar chispas de la pantalla táctil de lo difícil que se pone el encuentro de vez en cuando.
Finalmente, existe el modo de exhibición, donde solamente juegas un partidito rápido, muy útil para practicar las técnicas que hayas aprendido, o para acostumbrarte al control. Sin embargo, este modo deja mucho que desear, ya que los oponentes son muy fáciles de derrotar y la única clase de reto la encuentras en el modo de torneo. Claro que puedes enfrentarte a algún amigo, pero desgraciadamente ambos necesitan tener la tarjeta de juego o sólo podrán jugar los minijuegos del modo de práctica, que como mencioné, no son tan emocionantes o divertidos como en otros títulos de deportes de Mario.
Otra falla aparte de la baja dificultad es que el control no siempre responde como debería. Aunque un 90% del tiempo puedes controlar a tu personaje sin dificultad, el otro 10% del tiempo tienes que marcar el comando 2 o 3 veces antes de que el sistema lo reconozca. Con el tiempo (o si estás jugando en el bus) preferirás utilizar los botones antes que perder el partido solo porque no pudiste bloquear a tiempo el disparo especial de Bowser.
DIVERSIÓN - Mario Slam Basketball -
A pesar de que cuesta un poco acostumbrarse a la forma de jugar este título, Mario Slam Basketball es bastante divertido... mientras te dure. El modo de exhibición sirve solo de adorno una vez que hayas completado todas las copas y desbloqueado los canchas y personajes ocultos, algo que no te toma más de unas 6 a 10 horas dependiendo de tu habilidad. Lo que queda por hacer después es jugar con algún amigo que también tenga su tarjeta de juego (encontrar dos o tres es muy difícil).
En mi opinión, con la cantidad de juegos Wi-Fi que hay ahora disponibles para el sistema, Square-Enix debería haber incluido esa opción aquí. Al menos así sería más fácil encontrar algo de reto que jugar por séptima u octava vez la copa especial enfrentando al CPU. La falta de reto es una grave falla y le resta mucha duración al título, al igual que minijuegos que no llamarán para nada tu atención.
Seguro, el control que se utilizó para Mario Slam Basketball es una idea genial, pero sin ser totalmente preciso y con los otros detalles flojos mencionados anteriormente, hacen que el juego sea bueno para pedir prestado o rentado, pero no tanto como para una compra. De todos modos, juégalo antes de tomar una decisión, a lo mejor opinas de otra forma.