GRÁFICOS - Animal Crossing: Wild World -
La presentación gráfica de Wild World es muy similar a la del Animal Crossing original, y aunque en un sistema con el poder del GameCube los gráficos no se veían muy impresionantes, debido al hardware "modesto" del DS, el juego se ve bastante bien. Los personajes mantienen su colorida apariencia, y de la misma manera el pueblo tiene varias arquitecturas y escenarios del primer juego. La única diferencia es como se "mueve" la ciudad. El sistema de acres de Animal Crossing ya no está, y ahora el mundo se escala como si fuera redondo (lo es, ¿verdad?) y las secciones desaparecen en el horizonte mientras te mueves en el mapa hacia arriba o hacia abajo. Se ve algo extraño al principio, pero te acostumbras rápidamente.
Un par de sacrificios que se tuvieron que hacer para correr este juego en el DS es que, primero, ahora el título corre a un menor (aunque siempre consistente) frame rate, y segundo, que las cosas no se ven tan definidas como en GameCube, o en otras palabras, ya no hay texturas de alta-resolución. Sin embargo, es un pequeño precio a pagar y no afecta al juego en sí.
SONIDO - Animal Crossing: Wild World -
El audio, al igual que en el primer título, consiste de esas melodías MIDI (por cierto, muy pegajosas) que suenan como fondo, y por supuesto, esa forma de "hablar" tan graciosa que tienen los habitantes del pueblo (que me hacen recordar a Camofrog en el primer título).
Los efectos de sonido a través de los parlantes estéreo del DS son muy buenos y también son muy útiles. Nada en este rubro es remarcable exactamente, y por eso mismo el es área más débil del juego, pero complementa muy bien el estilo del juego.