Pese a que el Overlord es el dueño y señor de sus vidas, los esbirros sacan pecho para protagonizar su propia aventura en la que ellos tomaran el control de la situación... o lo intentarán si más no.
Tras la salida del Overlord original y su respectiva secuela parece haber quedado claro que quien manda en el Averno no es otro que el señor del mal, también llamado Overlord, el cual a través de sus siempre fieles esbirros se dedica a gobernar el mundo en un contexto de destrucción y tiranía. Pero en esta ocasión algo parece haber cambiado, visto que sus fieles súbditos tomarán el control de lo que se podría considerar como el primer spin-off de la saga, controlando en este ocasión no al Overlord de turno, sino a los propios esbirros.
De todas maneras, la trama nos sitúa nuevamente a las ordenes del propio señor del mal, el cual esta vez solo lo podremos ver en alguna que otra secuencia ya que con quien trataremos la mayor parte del tiempo será con su consejero/secretario Krazak, ya conocido en otros entregas de la franquicia. De esta manera, nuestro papel como esbirros será el de acabar con los planes de unos cuantos malvados (no tanto por eso como nuestro amo...) que amenazan con obtener un poder superior. La historia en si no está directamente vinculada con la de la serie principal, pese a que conserva su contexto, sentido del humor algo grotesco y alguna que otra referencia.