Haz de la nada algo sobrecogedor con hermosos edificios, gentes por doquier, una vida comercial rica... señores, ha llegado el momento de hacer algo grande.
Fue en el año 1998 cuando apareció el que sería el primer videojuego de la franquicia Anno, que con la coletilla de 1602 nos sumergiría en un título de estrategia donde el llevar a buen puerto nuestra colonia recién conquistada era el mayor objetivo, teniendo que hacer de una tierra árida un lugar prospero donde su sociedad pudiese vivir en armonía.
Tras el buen recibimiento de tal proyecto por parte de crítica y usuarios, fueron llegando secuelas o, mejor dicho, nuevos episodios, todos ellos para compatibles hasta que en Anno 1701 vimos como la saga llegaba por primera vez a una videoconsola, más concretamente a Nintendo DS. En dicha portátil pudimos vivir la misma experiencia que en PC pero con las limitaciones que su nuevo sistema representaba, siendo la experiencia global algo inferior pese a que se ha de recordar que la adaptación a dicho sistema fue más que satisfactoria, haciendo un buen uso de sus posibilidades táctiles a la vez que la interfaz del usuario mantenía gran parte de sus recursos originales.
Ahora, dos años después de tales sucesos y tras la salida de Anno 1404 en PC, vemos como la estrategia adoptada ha sido diferente, más acertada, optando por llevar a la portátil de Nintendo no una versión reducida de su hermano mayor, sino un juego propio, creado especialmente para exprimir al máximo las posibilidades que nos ofrece tanto DS como Wii, consola para la que también verá la luz.
Así pues, en este Anno: La Creación de un nuevo Mundo deberemos, nuevamente, hacer prosperar una colonia occidental, partiendo de una elevada suma de dinero (procedente del país orígen) y de materias primas con las que podremos obtener todo tipo de objetos, elementos y bienes en general, siempre teniendo en cuenta la época en que nos encontramos, dígase el siglo XV.