Análisis de Final Fantasy Crystal Chronicles: Echoes of Time
Con infinidad de títulos a sus espaldas, la saga Final Fantasy busca constantemente la innovación dentro del género, pero sin salirse de unos patrones que hacen cada título perfectamente reconocible.
En una de estas búsquedas de la novedad, surgió la saga Crystal Chronicles, buscando un concepto de RPG que dista del clásico “aventura larga para un jugador”, enfocándose en el multijugador.
Así, tras varios intentos e incluso algún spin-off dentro de la propia desviación inicial que es Crystal Chronicles (como My Life as a King, para WiiWare), volvemos al concepto inicial que nos trajo el título para Gamecube, recorrer mazmorras y ciudades avanzando poco a poco en la historia, con la salvedad de que esta vez podrás jugar en multijugador como y cuando quieras, tanto en red local como online, con jugadores de la versión de DS y de Wii indistintamente.
En este Echoes of Time volvemos a comenzar escogiendo nuestro personaje entre ocho posibilidades (cuatro razas, dos sexos), que empieza celebrando su mayoría de edad y, tras una serie de eventos en su pequeña aldea, deberá de salir a explorar el mundo en busca de un remedio para los problemas de su pueblo natal.