Análisis Grand Theft Auto: Chinatown Wars para DS

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Grand Theft Auto: Chinatown Wars (Página 2/3)
Escrito por Víctor Junquera, el 25/03/2009.

Análisis de Grand Theft Auto: Chinatown Wars - Pag 2

El género definitivo


GTA Chinatown Wars nos llega en forma de título de acción sandbox, transportando toda la jugabilidad de los GTA de sobremesa a la pequeña portátil. Toda Liberty City a nuestra disposición, para que recorramos sus calles, bien andando, en taxi, en moto o incluso en un camión de bomberos. ¿El objetivo? Satisfacer las necesidades de las grandes familias de la mafia de Liberty City para encontrar al culpable de la muerte del padre de Huang Lee.

Para dicho cometido contaremos con infinidad de herramientas distintas, aunque, sin duda, el elemento al que más partido sacaremos, será nuestra PDA, que estará siempre presente en la pantalla táctil de la consola, indicándonos la ruta a seguir con el GPS, manteniéndonos en contacto con jefes y camellos por correo electrónico, o incluso dándonos la posibilidad de comprar armas en un servicio de venta a domicilio, todo, a golpe de stylus.

Para que el concepto general del juego no quedase descafeinado, y simplemente fuese un juego de ir desde A hasta B para matar al objetivo, se ha implementado un importante cambio jugable utilizando las funciones de Nintendo DS, y, para la consola de los minijuegos por excelencia, tendremos que utilizar la pantalla táctil para un sinfín de acciones integradas al 100% en la dinámica del juego, como hacer puentes a un coche (hasta de tres maneras distintas), romper cerrojos, instalar o desactivar bombas, montar un rifle de precisión o incluso fabricar cócteles molotov en una gasolinera.

La pantalla táctil estará en constante cambio, mientras que en la superior se desarrollará permanentemente la acción, volviendo a la perspectiva cenital de las primeras entregas de la saga (aunque con una ligera inclinación, que le da mayor sensación de tridimensionalidad). Será ahí donde veamos a Huang Lee recorrer las calles llenas de vida de Liberty City.

Por supuesto, no todo será conducir y matar. Aunque la finalidad sea completar las misiones, hay que ir bien equipado, y para ello hay que contar con unos buenos ingresos. Ganar dinero en Liberty City es muy fácil, pero ganar MUCHO dinero es otro menester. Existen empleos temporales, como trabajar en una tienda de tatuajes (pintar correctamente en la pantalla táctil), o incluso puedes jugar a la lotería, pero el mayor negocio reside en el tráfico de drogas.

Por los callejones de Liberty City habrá decenas de traficantes con los que comerciar con hasta seis estupefacientes distintos, todos ellos con sus valores de mercado, con traficantes especializados en unos y más interesados en otros, con lo que, recorriendo la ciudad, es posible hacer mucho dinero de una manera curiosamente sencilla. Claro que mientras el personaje lleve droga encima, habrá que ser cautos, porque si es arrestado, la policía requisará la mercancía, y hay mucho dinero en juego. Es curioso, pero traficar con drogas en una DS puede evocar sensaciones bastante extrañas, dada la naturaleza de la consola. La calificación por edades de +18 no podía ser más acertada.

Humor negro marca de la casa


La historia viene siendo lo habitual en la saga. Un don-nadie que empieza desde cero y acaba inmiscuyéndose demasiado en guerras de familias. Aún así, sin duda, la gracia de la historia de GTA no está en cómo se cuenta, sino en quién forma parte de ella. Una variedad de actores que, a cada cuál más, son un insulto a la moralidad. Grandes capos que se llenan la boca de hablar de honor, dignidad y lealtad, que resultan estar financiando películas porno por diversión propia, policías corruptos o niñatos hijos de mafiosos con ganas de tenerlo todo. Entre todos ellos está Huang Lee, que lidiará con los altos cargos con picardía y soberbia.

Los fragmentos de la historia están narrados a modo de cómic, con viñetas estáticas con un estilo muy similar al de las carátulas de los juegos, y unos diálogos (en completo castellano) muy en la línea general de la saga: chulería, insultos, amenazas,…

Para no ser un alarde de originalidad argumental, las misiones serán de una variedad casi abrumadora, en las que no sólo habrá que ir de A a B y matar, sino que siempre habrá algún objetivo distinto. Una persecución, desactivar bombas, activar las propias, demostraciones de valor ante un grupo de moteros rivales de los Lost (un guiño a los protagonistas de The Lost and Damned), proteger a un objetivo, recoger un cargamento de las profundidades del mar gracias al sónar de un barco,… Y todo perfectamente integrado en la historia de Chinatown Wars.

El apartado gráfico, si bien parece simple, no desmerece en absoluto, y de hecho. No es algo especialmente sobresaliente teniendo en cuenta la calidad gráfica de los ya muchos títulos de DS que exprimen el potencial de la máquina, e incluso adolece de algunos defectos, pero sí que es realmente meritorio plasmar toda Liberty City desde las alturas en tres dimensiones, y hacer que la ciudad no pierda su vida.

Habrá ocasiones en las que nos encontremos con un gran tumulto entre el tráfico porque se haya producido un accidente, e incluso observaremos crímenes desde la lejanía mientras perseguimos a nuestro objetivo.

El juego sólo fallará en la carga de algunas texturas cuando vayamos en un vehículo especialmente rápido. El framerate se mantendrá siempre estable, incluso cuando se junten muchos personajes o vehículos en pantalla, aunque, por otra parte, es comprensible ya que, si bien los vehículos se diferencian perfectamente entre sí y tienen un buen modelado, los peatones son pequeños y sólo diferenciables por sus colores, con lo que simplemente acabaremos disparando a todo aquello que tenga una flecha roja encima.

El apartado sonoro es otro excelente para el juego. Si bien la recopilación de temas musicales no es tan variada (ni de lejos) como las de sus hermanos mayores, cumple muy bien su función de hilo musical al volante, y ambienta perfectamente las secuencias y los momentos importantes con melodías de índole oriental.

Los efectos sonoros también forman parte de ese gran conjunto que es Chinatown Wars. A pesar de que el juego no cuenta con voces en ningún idioma durante las secuencias, sí que de vez en cuándo oiremos cómo algún peatón nos “halaga” con algún improperio cuando emprendemos algún tipo de acto violento contra él sin venir a cuento, y lo oiremos con perfecta claridad, así como el bullicio de la ciudad, los motores de los vehículos, las sirenas de policía, ambulancias o bomberos, los disparos…

Grand Theft Auto: Chinatown Wars
Rebuscar en la basura tendrá premio.
Grand Theft Auto: Chinatown Wars
Usa el sónar para encontrar la carga.
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Una secuencia importante.
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Desactiva la bomba con cuidado...
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Aniquílalos a todos.
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La PDA, tu mejor amiga.
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El piso franco, para organizar tus cosas.
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Un vistazo a la ciudad.
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Recorrido en taxi... Caro pero cómodo.