Análisis Dragon Quest V: La Prometida Celestial para DS

videojuegos
Dragon Quest V: La Prometida Celestial (Página 2/3)
Escrito por Víctor Junquera, el 24/03/2009.

Análisis de Dragon Quest V: La Prometida Celestial - Pag 2

Una aventura con carácter propio


La saga Dragon Quest cuenta con una serie de peculiaridades que hacen que cada título sea único, a pesar de ser perfectamente reconocible al primer minuto de juego desde cualquier punto al azar de una partida.

Y es que, al contrario que el protagonista de cada entrega, la saga tiene nombre propio. Tres, concretamente. La marca de la casa indica que la producción y el diseño del juego corren a cargo de Yuuji Horii, la espectacular banda sonora, como siempre, es obra del compositor Koichi Sugiyama, y el diseño de personajes y monstruos, salen de la imaginación de Akira Toriyama el afamado mangaka creador de Dragon Ball. Un trinomio que asegura calidad.

Realmente no hay grandes diferencias entre las dos entregas de la saga principal aparecidas en Nintendo DS, si bien es cierto que La Prometida Celestial mejora muchos aspectos de Los Capítulos de los Elegidos, no lo hace a un nivel excesivamente notorio, y, salvo el cambio en el sistema narrativo del juego, las demás mejoras apenas son dignas de mención.

En Dragon Quest IV nos encontrábamos con una historia dividida en capítulos, cada uno protagonizado por un personaje importante para la trama del capítulo final, en el que sus historias se entrecruzarían.

En esta quinta entrega, por el contrario, viviremos solamente la historia de un personaje, pero en esta ocasión, los capítulos se sucederán conforme avanza el tiempo y el protagonista crece y madura, empezando desde el mismísimo prólogo, en el que manejaremos a un niño de unos seis años, al que veremos convertirse un resuelto zagal, e incluso en todo un respetable marido y padre.

Es más, en esta ocasión, no seremos un personaje cualquiera al que hacer andar y combatir mientras que quienes nos rodean son los que dialogan. En La Prometida Celestial, muchas de nuestras acciones tendrán unas consecuencias irreversibles, de tal modo que el juego cuenta con varias ramas de desarrollo distintas, que nos llevarán a una importante variedad de finales.

Además de en el aspecto narrativo, algunos puntos del apartado jugable también sufren algún cambio. Esta vez, además de los compañeros que se unan a nuestra causa y que actúen bajo nuestra voluntad, tendremos la oportunidad de reclutar monstruos a los que dar órdenes en batalla, al más puro estilo Pokémon, entre una variedad de más de 40 criaturas.

Este sistema suplirá al sistema de la cuarta entrega, en el que nos acompañaban determinados personajes, bien por determinada misión, o incluso porque los contratásemos, a los que no podíamos controlar al entrar en batalla, sino que actuaban según su libre albedrío.

Una de cal y otra de arena, ya que hay que se sacrifica la libertad de configuración del equipo que combatirá a cambio de perder algún compañero fugaz, pero con una interesante personalidad.

Por lo demás, el sistema de juego es el habitual de la saga, con una bolsa de objetos limitada por cada personaje, armas y protecciones a equipar, y listos para entrar en combates aleatorios contra uno o varios grupos de enemigos, que se desarrollan en primera persona, utilizando la pantalla superior a modo de información de los personajes, y la inferior para ver las animaciones de los enemigos.

El apartado gráfico también es gratamente similar. Personajes bidimensionales desde una perspectiva cenital en escenarios en tres dimensiones, por los que podremos explorar gracias a la opción de mover la cámara a nuestro antojo.

A pesar de utilizar el mismo motor y de ser aparentemente idénticos, esta quinta entrega es ligeramente superior a la cuarta, en detalles como las animaciones de los monstruos clásicos de la saga, el detalle de las construcciones que nos encontremos, o incluso en los fondos estáticos de los combates.

De todos modos, el hecho de que los sprites de los personajes sean dignos de un juego de Super Nintendo, lo aceptamos como un guiño a lo añejo, ya que sabemos que podrían superarlo perfectamente, como ya se vio en las entregas numeradas de Final Fantasy para Nintendo DS, o incluso en las pantallas del futuro Dragon Quest IX.

Asimismo, el apartado sonoro también se ve sutilmente mejorado, con la apabullante calidad de las creaciones de Sugiyama, al igual que en la entrega anterior, pero en este caso, todo suena con una mayor claridad, como si por fin hubiesen encontrado la forma de hacer que composiciones de semejante calidad no suenen a MIDI.

Dragon Quest V: La Prometida Celestial
Empieza la aventura.
Dragon Quest V: La Prometida Celestial
Poderosas magias.
Dragon Quest V: La Prometida Celestial
Los escenarios ganan en detalle.
Dragon Quest V: La Prometida Celestial
Emplazamientos memorables.
Dragon Quest V: La Prometida Celestial
Combate contra todo tipo de criaturas.
Dragon Quest V: La Prometida Celestial
Explora a fondo las mazmorras.
Dragon Quest V: La Prometida Celestial
Habla con todo el mundo.
Dragon Quest V: La Prometida Celestial
Salva la partida en las iglesias.
Dragon Quest V: La Prometida Celestial
El mapamundi.