JUGABILIDAD - Soul Bubbles -
Hacerse con los controles no es sencillo en los primeros niveles ya que en cada nueva fase se nos irán añadiendo más posibilidades y nuevos peligros, pero en pocas horas dominaremos al bufido con sorprendentes resultados.
Nuestro objetivo principal es llevar a la burbuja de un punto a otrodel escenario y esta acción se realizará mediante el soplido (que tendrá una limitación temporal, por lo que habrá que mediar la intensidad). Por el camino (como era previsible) deberemos sortear decenas de enemigos (a los cuales podremos neutralizar o acordonar) y en ocasiones, manipular la propia burbuja.
Podremos agrandarla, menguarla, dividirla en otras más pequeñas (para pasar por sitios más estrechos) y en definitiva, jugar con la proporción y el tamaño. En ocasiones el desarrollo recordará a Locoroco, por su diseño conceptual, aunque resulte más precios y retante que el título de Sony.
El desarrollo de los niveles tiene ligeras pinceladas arcade, como un contador de tiempo que nos premiará si alcanzamos la meta en el menor tiempo posible o una serie de estrellas que deberemos recolectar. Aquí entra en juego el factor puzzle, otro mestizaje acertado ya que deberemos agudizar nuestro ingenio para superar algunos obstáculos (sin resultar excesivamente complejos).
La curva de dificultad es ascendente y está significativamente cuidada, a la par que el diseño de niveles, excelente, uno de los más trabajados y variopintos del género en lo que llevamos de año.
DIVERSIÓN - Soul Bubbles -
Completar Soul Bubbles por primera vez rondará entorno a las 8 horas (el juego está compuesto en varias decenas de niveles) aunque hay que reseñar su espíritu rejugable y la cantidad de secretos y rutas alternativas escondidas en cada nivel.
En pocas horas dominaremos las posibilidades de nuestro personaje gracias a su control intuitivo y preciso. Un perfecto equilibrio entre dificultad y aumento de dificultad, loable y que nos recuerda los primitivos encantos de esta plataforma.
A decir verdad, no es un título muy recomendable para aquellos jugadores que no disfruten re-jugando a los títulos, ya que parte del encanto de Soul Bubbles se encuentra en el dominio y conocimiento de los niveles en profundidad.
Para más inri, no tiene ningún tipo de modo extra una vez finalizado ni opción para más de un jugador, aunque aclaro que estas características solo las echarán en falta los jugadores menos permisivos con nuevas experiencias ya que el modo original de Soul Bubbles ya es por sí mismo, lo suficientemente estimulante.