GRÁFICOS - Guitar Hero: On Tour -
Es claro que a juegos como Guitar Hero no se le hacen mayores reparos en cuanto a su calidad gráfica (las entregas de la actual generación apenas se diferencian de la anterior en cuanto a gráficos); pero lo anterior no quiere decir que el aspecto visual en NDS vaya a defraudar, más bien lo contrario.
Será necesario inclinar la portátil de manera vertical (similar a lo que hacemos con Ninja Gaiden), algo que de entrada ofrece una buena perspectiva, además siempre será una gozada ver como los gráficos de una pantalla se trasladan a la otra con perfecta fidelidad.
Por lo general en una pantalla veremos los acordes de la guitarra mientras que en la otra aparecen animaciones de nuestra banda. Mención especial a los momentos de “ataque” en el modo multijugador, donde unas pequeñas tijeras recortan a nuestra guitarra y las tenemos que reponer en el menor tiempo posible.
Los efectos visuales son pocos, pero están bien matizados (ver la guitarra arder es toda una sensación); se echa en falta un mayor número de personajes (en general todos los aspectos en esta versión vienen en una menor cantidad) y también la exclusión del “quinto” botón, algo que influye decididamente en la dificultad que este juego puede ofrecer de cara a los jugadores más avezados.
Un aspecto que se debe tener en cuenta en relación al aspecto visual, es la manera como nuestra portátil queda “adornada” con la púa y el Guitar Grip; realmente más de uno quedará intrigado si nos ve en la calle “tocando” a nuestra portátil con la púa en vez del tradicional Stylus. Además con el Guitar Grip la portátil toma un aspecto más robusto y porque no decirlo: bonito.
Puestos a pedir, quizás el pequeño tamaño en la representación de las cuerdas dificulte un poco el manejo de la púa, incluso el ajuste del Guitar Grip no es del todo favorable, pero en últimas no llega a ser un inconveniente insuperable.
SONIDO - Guitar Hero: On Tour -
Este es necesariamente el aspecto más limitado que vamos a encontrar con el juego, sobre todo si llegamos a comparar su calidad con la que nos ofrecen las versiones para consolas caseras (comparación sumamente odiosa en este caso).
Los altavoces de la portátil de Nintendo resultan limitados a la hora de disfrutar las composiciones musicales, de modo que lo mejor será escucharlo con auriculares (aunque puede ser algo incómodo).
Otra limitante aparece en el número de canciones, tan solo 26 temas de un catalogo que rebosa variedad en temas (aunque algunos algo descompensados). Eso sí, contaremos con temas exclusivos y joyas del calibre de Avalancha (Héroes del silencio), “Rock the Night” (Europe) y “Kock Me down (Red Hot Chili Peppers) entre otros.
Son temas que encandilarán a algunos y dejarán indiferente a otros (definitivamente cuestión de gustos); lo único que se extraña es que no se hubiese habilitado un sistema de posterior descarga de temas (se entiende que no se podían colocar en más en el cartucho); aunque seguramente esto servirá de pretexto para una secuela.